domingo, 29 de julio de 2012

Cap. 1. ¡¡Wellcome to Seoul!!


MAYO 2010
El aeropuerto de Seúl era un hervidero de gente como siempre. Unos iban, otros llegaban, unos corriendo, otros desesperados, otras buscando entre los reunidos para abordar los aviones rostros conocidos.
  —  ¿Tienes la cámara?  —  preguntó a su compañera. Las dos chicas de piel clara y cabello negro estaban caminando entre la gente.
No eran más que un par de fanáticas, buscando a sus artistas favoritos llegando al aeropuerto y no perderían la ocasión para tomar fotos, pedir autógrafos y algo más.
  —  Lista para todo lo que necesitemos…  —  le respondió mostrando la cámara encendida.  —  también traje otra batería por si acaso se nos termina.
De repente, su atención se centró en dos chicos que estaban caminando muy juntos por los pasillos. Uno iba vestido con un pantalón negro y una chamarra a juego, ambos combinaban con su cabello y sus ojos, era sumamente más bajo que el chico que lo tomaba de la mano, parecía que iba distraído, miraba para todos lados como si no conociera el lugar, sin embargo, los rostros de ambos chicos no podían pasar desapercibidos.
  —  ¿Viste lo que vi?  —  dijeron al mismo tiempo mirándose.
  —  ¿Serán?
  —  Por supuesto que son ellos.  —  le regañó.  —  somos cassiopeias, podemos reconocerlos en cualquier lado. El de negro es Jaejoong  Oppa y el que le toma la mano y lleva chamarra azul es Yunho  Oppa.  —  de repente se dieron cuenta de lo que dijeron y se miraron de nuevo.  —  ¡el YunJae!  —  y salieron corriendo tras ellos.
Yunho trataba de que pudieran pasar desapercibidos, lo tenía de la mano, pues el joven miraba para todos lados y se distraía. El más alto sonrió para luego mirarlo. El rostro fino de su acompañante le encaró y una sonrisa sincera curvó sus labios.
  —  Camina junto a mí… no te separes o te perderás.  —  le advirtió con preocupación.
El pelinegro asintió y se pegó un poco más a él.
  —  No te preocupes… Yunho ah… lo haré.  —  dijo el joven en un coreano pausado, como si pensara palabra por palabra lo que debía decir.
U-know le sonrió en respuesta, no podía evitar que su corazón diera un brinco al mirar aquellos grandes ojos negros. Su corazón le decía una cosa, pero su mente trataba de concentrarse, recordándole que no pertenecían a la persona que él deseaba abrazar en aquel momento, que estuviera con su mano entre la suya, que estuviera pegado a su cuerpo. Sin embargo, el extremo parecido le hacía sentir, por un momento, que las cosas no habían cambiado.
Llegaron a la banda transportadora del equipaje y se detuvieron para tomar el suyo, cuando…
  —  ¡Sí, son ellos!  —  gritó una de las chicas que los habían seguido.  —  ¡Yunho  Oppa, Jaejoong  Oppa!  —  les señaló gritando eufórica y atrayendo la mirada de la mayoría de las personas que estaban ahí esperando el equipaje.
Yunho las miró pasmadas, mientras su acompañante sonrió un tanto cohibido por la atención que le ponían.
  —  JaeJoong Oppa se puso extensiones y se tiñó el cabello con luces rubias… ¡Se ve tan lindo!  —  le señaló la otra chica.
¡Maldita sea! ¿Qué las cassiopeias no tenían otra cosa qué hacer más que acampar en el aeropuerto esperándolos para   ¿cazarlos? Fue entonces que el moreno se dio cuenta de la cámara que tenían entre las manos y que la gente no tardó en   — reconocerlos  — por lo que rápidamente jaló al sorprendido pelinegro, quien sonreía amable al par de chicas, para llevárselo del lugar antes de que los flashes de las cámaras comenzaran.
  — ¡Hey! ¡Wait a minute, man! My…
  — There´s no time.   Yunho interrumpió la protesta de su acompañante. El joven lo guió, corriendo por los pasillos del aeropuerto, con las cassiopeias pisándole los talones.  —  Te han confundido con Jaejoong ¿No entiendes? Si han logrado tomar fotos, estaremos en problemas.  —  le explicó y el otro joven asintió siguiéndole el paso.
El moreno no le había soltado la mano y sin hacerlo, sacó su celular y marcó el primer número de la lista, el que alguna vez fue el de su   — mejor  —  amigo Jae, pero ahora, otra voz le respondió.
  —  Dime…  —  era Changmin quien contestó después del segundo timbre.
  —  ¿Dónde estás?  —  le preguntó sin dejar de buscar la manera de escapar de sus fans.
  —  ¿Lo traes contigo?  —  preguntó su interlocutor en tono curioso.
  —  Si, Min… él está conmigo, pero nos descubrieron unas chicas. ¡Tengo que sacarlo de aquí, ya!  —  le apuró.
  —  De acuerdo, de acuerdo, estoy por llegar al aeropuerto. Les veo en la zona de descarga, en el lateral. Voy a pegar y se suben rápidamente… presté un auto, así que no nos reconocerán.  —  aclaró el más joven antes de colgar.
  —  Vamos.  —  le dijo a su acompañante, buscando la manera de escabullirse del lugar. Hasta que una idea le cruzó por la cabeza al ver a un grupo de turistas alemanes, que por su estatura podrían servirles de camuflaje.  —  por aquí.  —  Siguió llevando al otro, quien se dejaba conducir por él sin oponer resistencia.  —  después mandaré por el equipaje.  —  le aclaró en inglés, una vez que pudieron evadir a sus perseguidoras.
  —  ¿Así que a esto te referías al mencionar a Dong Bang Shin Ki? Ya veo el furor que causan.  —  dijo el pelinegro con una sonrisa en su natural inglés. Yunho le respondió a la sonrisa y le hizo salir al frío viento de Seúl.
Un auto color negro de vidrios polarizados estaba estacionado a unos metros de ellos, tocaron el claxon para llamar su atención. Yunho se encaminó hacia él, para abrir la puerta trasera y ayudar a su acompañante a subir al asiento trasero. Luego fue a sentarse al asiento del copiloto, junto a Changmin, quien conducía.
El joven encendió el auto y rápidamente salió del estacionamiento, fue entonces que U-know pudo respirar tranquilo, pues esperaba que ninguna de las chicas hubiera tomado una foto clara de sus rostros.
Mientras, Max miraba por el espejo retrovisor al chico sentado en la parte trasera del auto. Su rostro estaba serio, miraba por la ventana con curiosidad, como si jamás hubiera visto el lugar o estado en Seúl. Sus ojos negros por fin se posaron sobre él e hizo una mueca para luego sonreír, esa misma sonrisa que hacía que miles de fanáticas cayeran a sus pies, y sin embargo, no era la misma. Era la misma nariz pequeña, los mismos labios rosados, la misma tez de porcelana, era él… y a la vez… no lo era.
  —  Yunho ah.  —  la voz que le llegó pudo sonar un poco rasposa al principio, pero era idéntica, aunque perteneciera a otra persona.  —  tu amigo… me mira como… como si fuera un bicho raro.  —  dijo divertido con su coreano pausado.
El aludido salió de su ensoñación en ese momento, tan distraído estaba que había pasado por alto el presentar a ambos chicos. El moreno se acomodó y giró a ver al pelinegro.
  —  Lo lamento…  —  se disculpó para luego continuar.  —  ya te había hablado de él… Changmin… Shim Changmin.  —  después se giró a su Dongseng y con una sonrisa un poco cansada le dijo.  —  Min… te presento a Andreé Carter… el hermano gemelo de Jaejoong.  —  dijo el chico sin aún creer plenamente en lo que afirmaba.
  —  Es un placer conocerte, Shim Changmin Sshi.  —  le dijo el pelinegro con una sonrisa.
Y Changmin creyó estar viviendo un dejavú.

2 comentarios :

  1. Oh me e quedado sorprendida Jae tiene un gemelo eso si que fue sorpresa y yo que creía que Jae estaba en peligro ahora que aran con el
    Gracias

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  2. Su gemelo de Jae, pero porque viene con Yunho y lo sabrá Jae? Que interesante.

    Gracias!!!

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