domingo, 29 de julio de 2012

El Sueño de la Mariposa



Autor: MiyuChan
Pareja: YunJae
Extensión: One-shot


Una vez, hace un tiempo, escuché una historia sobre una pequeña mariposa. Desde pequeña, cuando aún era una oruga, deseó volar, recorrer los campos de flores como todas sus amigas con alas. Pero sus alas no crecían nunca. Un día, cuando se sentía muy triste, comenzó a tener sueño, mucho sueño y durmió durante mucho tiempo. Para cuando despertó se había convertido en una linda mariposa de brillantes colores, pero se dio cuenta de que una de sus alas tenía un problema: Estaba rota. A causa de aquello no podía volar bien, y el resto de las mariposas la dejó sola, abandonada por ser distinta al resto.
Siempre pensé que esa historia describía mi situación, todo lo que me pasó. Yo era como la mariposa de la historia, jamás pudo cumplir su sueño…

>>> ♥ <<<

Era un frío día de invierno y ya daban las 8 y pasadas, el cielo estaba totalmente oscuro. Ese día había salido más tarde de lo normal de mi trabajo. Trabajaba en una tienda de música muy reconocida en la ciudad, era el mejor trabajo que podía pedir. Me encantaba la música.
- Yoochun, ya me voy – Le dije a mi compañero quien leía una revista, era mi mejor amigo. Mi alma gemela. Luego me puse mi gorro negro, mi abrigo y tomé mi bolso.
- Ok, ve con cuidado
- ¿Tú no te vas?
- Aún no, tengo cosas que hacer. No te preocupes.
- Asegúrate de cerrar bien cuando salgas, Adiós Chunnie.
- Bye bye
Salí del local para volver a mi casa, cuando de pronto se puso a llover muy fuerte.
- No puede ser...
Comencé a correr para no mojarme (Bueno, para no mojarme tanto). Llegué a una plaza y escuché un ruido que hizo detenerme.
- Miau~
Miré de donde provenía ese sonido y cuando mi vista se posó junto a un árbol pude ver una caja, y junto a ella un chico. Me acerqué lentamente y pude ver un pequeño gatito blanco con una mancha negra en su ojo izquierdo, el cual tomaba leche de un platito; al parecer el chico que estaba ahí se lo había dado. Sin darme cuenta caminé hasta quedar junto al chico, el gatito me miro y maulló, así que el chico se giró para mirarme y me sonrió
- Perdón, no quería molestarte. – Me disculpé
- No te preocupes.
- ¿Es tuyo? – me agaché a su lado. El gatito maulló nuevamente, acerqué mi mano para acariciarlo y ronroneó,
- Hmm, me gustaría, pero mi padre no me permite tener animales en casa. Así que vengo todos los días a darle comida, hasta que alguien se lo lleve.
- Entiendo. ¿Sabes? Si no te molesta podría yo llevarlo a mi casa. Mis padres nunca están, así que no tendría problemas.
- ¿En serio harías eso? – Preguntó emocionado y yo asentí – De verdad te lo agradezco mucho, me preocupaba mucho que pasara las noches solo aquí. Yunki se pondrá muy feliz.
- ¿Yunki?
- Oh, si… Ese es su nombre – se sonrojo, yo reí y miré al gatito.
- ¿Escuchaste, Yunki? Tendrás un hogar ahora. – lo tomé en brazos, envolviéndolo con la mantita que había en la caja.
- ¿Quieres que…te acompañe? – Preguntó levantándose al mismo tiempo que yo – Está lloviendo muy fuerte y no traes paraguas.
- Oh, claro. Muchas gracias – sonreí y comenzamos a caminar. – Soy Jaejoong, Kim Jaejoong.
- Jung Yunho –
sonrió.
Caminamos todo el trayecto hablando de distintas cosas, no acostumbraba a ser tan abierto con otras personas pero con él me sentía totalmente cómodo, como si nos conociéramos desde hace años.
- Es aquí. – Me detuve a la entrada de mi casa – Gracias por acompañarme.
- Gracias a ti por adoptar a Yunki. De verdad gracias.
- Despreocúpate, ¿Si? Ahora estará bien.
Se despidió con la mano y se giró, caminó unos pasos y se detuvo.
- Disculpa, Kim…
- Jaejoong.
- Lo siento, Jaejoong, ¿Te molestaría si vengo de vez en cuando para ver al gatito? Es que me encariñe bastante con él y…
- Claro que puedes, no molestas a nadie aquí. – le sonreí y el hizo una reverencia.
- Muchas gracias. Entonces, hasta luego.
Esta vez se fue y yo entré a mi casa. Me di una ducha, bañe a Yunki, Comí algo y lo alimenté a él y me acosté a dormir.
- Buenas noches, Yunki. – lo acaricié acostándolo a mi lado y me dormí.
Pasaron varias semanas así. Yunho iba a mi casa a visitar a Yunki tres veces por semana. Uno de esos días, estaba trabajando como siempre en la tienda, cuando la campanita de la puerta sonó indicando un cliente. Yoochun dejó a un lado la revista que leía.
- Bienvenido – dijo sonriéndole y Yunho le devolvió la sonrisa.
- Yoochun, ¿Dónde dejo esto? – pregunté con una caja en mis brazos.
- Déjala ahí, yo me la llevo luego.
- Ok – hice caso y cuando levanté mi vista me percaté del cliente y sin querer me sonrojé – ¡Oh! ¡Yunho hyung!
- ¡Jaejoong! No sabía que trabajaras aquí.
- Jajaja ¿sorpresa? – sonreí y nos pusimos a conversar. Yoochun nos miraba fijamente a ambos.
- Cierto. Que descortés. El es Yoochun, un amigo.
- Park Yoochun – dijo estrechándole la mano
- Jung Yunho, mucho gusto. – le correspondió el saludo.
- El gusto es mío – sonrió Yoochun de manera extraña.
- Bien, debo irme. Tengo cosas que hacer. Nos vemos otro día Jaejoong. Y un gusto Yoochun. Adiós.
Yunho salió de la tienda y Yoochun me miro con una extraña sonrisa en su rostro. Por alguna extraña razón yo me sonrojé.
- ¿Q…Que miras?
- No me lo habías dicho. Que feo.
- ¿Qué cosa?
- Que él es tu novio.
- ¿Qué? ¡N…No! ¡Yoochun! Sabes que no soy gay, no como tu – me sonrojé y él rió de manera escandalosa.
- No te preocupes, le doy mi aprobación. El tipo está bueno.
- ¡Yoochun, no digas tonterías! Además es solo un amigo.
- Seguro, y yo soy Madonna.
- Es en serio. Además… ¿Por qué había de gustarme?
- Porque el tipo está bueno y porque cuando lo mirabas tus ojos decían: “Oh, qué lindo eres, te amo, te deseo y te daría toda la noche”
- ¡Yoochun!
- Ok, solo decían Te amo. – rió nuevamente.
- ¡¡Yoochun!! ¡…él no me gusta! – me di media vuelta enojado y me dirigí a la puerta.
- ¿Dónde vas?
- A cualquier lado donde no estés tú. – lo miré y le saqué la lengua, escuché su risa por última vez y salí del lugar.
Caminé mirando las tiendas de los alrededores hasta que llegué a una heladería. Me quedé parado afuera un rato mirando los letreros.
"Un helado me vendría bien"
Entré al lugar y sentí como mi corazón casi se salió de mi pecho al ver al chico que atendía.
- Bienvenido… ¿Jaejoong?
- Y… Yunho hyung. ¿Trabajas aquí?
- No, venía caminando y me dieron ganas de atender gente.
- Que simpático. – escuché su risa y mi corazón latió con rapidez.
- Bueno, señor. ¿Qué desea servirse? – habló formalmente y yo estallé en risas, tapando mi boca como siempre lo hacía.
- ¡No hables así! ¡No te llega para nada!
- Que pesado, Jaejoong. – hizo un puchero inflando sus mejillas.
- Bueno, quiero un helado…
- No me digas…
- ¡Déjame terminar! Quiero un helado de… - miré la gran cantidad de sabores y colores – No me decido… ¿Qué me recomiendas?
- Bueno, me gusta el de arándano.
- Suena bien, entonces quiero helado de arándano.
Yunho me dio el helado y yo le pagué. Luego lo probé.
- Hmm, está muy bueno.
- ¿A que sí? – seguí comiendo del helado y de pronto él preguntó - ¿No deberías estar trabajando en la tienda de música?
- Si, pero me salí un rato.
- ¿Por qué?
- Porque me enoje con Yoochun.
- ¿Te enojaste? ¿Es algo malo?
- No, es solo que estaba molestándome. Como sea, será mejor que vuelva. Gracias por el helado.
- Gracias a ti, vuelve pronto.
Caminé en dirección contraria a la que vine para volver a la tienda. Cuando entré estaba Yoochun escribiendo algo.
- Ya regresé. – Seguí comiendo de mi helado, Yoochun me miró
- ¿Se desenojo el señor? – preguntó riendo de lado.
- Quizás. – me acerqué a él y le ofrecí de mi helado. …l sonrió y comió un poco.
- ¿Adónde fuiste? – no le respondí y le mostré el helado. – Ah.
- ¿Paso algo en mi ausencia?
- Ni que fueras tan importante. Pues sí, vino el jefe y me preguntó por ti, así que tuve que cubrirte.
- ¿Qué le dijiste?
- Al menos podrías agradecérmelo. Le dije que habías ido a comprar el almuerzo.
-
¡Cierto! ¡Aún no comemos!
- Tu acabas de hacerlo – miró mi helado, me quedaba la mitad así que lo miré y se lo di
- Cómetelo tú.
- Como quieras – lo recibió y comenzó a comérselo.
El resto del día pasó tranquilo. Yoochun no me molestó en todo el día así que no hubo mayores problemas. Cuando ya era hora de salir me abrigué y miré a Yoochun.
- ¿Quieres venir a cenar a mi casa? – Le pregunté
- ¿En serio? ¡Claro! – Respondió emocionado - Que bien, comida hecha por Jaejoong. No hay nada más delicioso.
- No seas tan escandaloso. – reí.
Apagamos las luces y cerramos todo. Caminamos juntos hacia mi casa, puesto que quedaba bastante cerca como para ir caminando y no quería gastar dinero en un taxi. Bromeamos y nos molestamos todo el camino hasta llegar a mi casa.
- Como siempre no hay nadie – sonrió viendo que estaban todas las luces apagadas.
- Es de esperarse, ¿No? – respondí y metí la llave en la cerradura, apenas abrí la puerta yunki saltó sobre mí.
- Miau~
- ¡Junki! Perdón por llegar tan tarde – lo acaricié y Yoochun rió
- No sabía que tuvieras un gato.
- Lo tengo desde hace poco. Lo encontró Yunho y… - me quedé callado y me sonrojé.
- Con que Yunho, ¿Eh? – Sonrió pícaro
- Ya cállate – dejé a Junki en el suelo y caminé a la cocina, Yoochun lo tomó en brazos y me siguió.
- ¡Jae! ¡Tu gato me rasguñó! – se quejó de pronto soltando al gato.
- Es porque no le gusta la gente fea.
- ¿Cómo vive contigo entonces?
- ¡Já! Perdóname pero soy mucho más lindo que tú.
- Como quieras. Cocina ya, me muero de hambre.
- Ush, que pesado eres.
Eso hice, hice la cena y cuando ya estaba lista le indiqué a Yoochun que se sentara, comimos en la cocina como siempre lo hago.
- Como siempre… ¡Esto está delicioso!
- ¡Claro! ¿Qué esperabas?
- Que humilde – rió y yo hice lo mismo.
Seguimos comiendo y conversando, luego vimos una película y comimos helado cuando de pronto sonó el timbre.
- Yo voy, espérame aquí.
- Claro que vas tú, yo no me iba a levantar – rió y yo le tiré una almohada del sillón.
Cuando abrí la puerta mi corazón dio un salto y mis mejillas se sonrojaron.
- Oh, Y…Yunho
- Perdón, ¿Estás ocupado?
- No, tranquilo. Solo estaba con Yoochun y… ¿Vienes a ver a Junki?
- Hmm… No. Venía a verte a ti, pero… Estás con Yoochun así que.
- ¡No te preocupes por mí! ¡Yo ya me iba!
Me giré rápidamente encontrándome con Yoochun, quien tenía su bolso y su abrigo puestos.
- ¿Qué? ¡Yoochun!
- Pásenla bien. Bye bye - sonrió y salió felizmente de mi casa.
- Bueno, ehm… pasa – le sonreí a Yunho algo nervioso, él me devolvió la sonrisa y entró.
>>> ♥ <<<

Al otro día, por estar haciendo otras cosas llegué atrasado al trabajo. Entré y como todos los días me encontré con Yoochun, al cual saludé sonriente.
- Buenos días, Chunnie.
- ¿Eh? ¿Jaejoong mega feliz? Esto es peligroso.
- Oye, ¿no puedo acaso saludarte con una sonrisa? No todos los días vamos a estar peleando ¿O si?
- Como quieras… ¿Eh?
Yoochun quedó mirando fijamente algún punto en mi y sonrió de una manera tan degenerada que llegué a sentir miedo.
- ¿Qué pasa?
- ¿Qué es esa marca en tu cuello?
- ¿Mi cuello?
Llevé mi mano a mi cuello y froté suavemente, sintiendo un ardor. Me acerqué al espejo que colgaba tras la espalda de Yoochun y vi la marca roja a la que se refería Yoochun.
- Oh, esto.
- Eres un degenerado~ - rió de manera pervertida
- ¿Eh? ¿Por qué?
- Ayer te deje solo con Yunho. ¡Y te dejó un chupón!
- ¡¿QUE?! - los colores se me subieron al rostro, sentí inmediatamente como este comenzaba a calentarse. - ¡No es un chupón! ¡No seas tonto!
- ¿Qué no lo es? ¡Já! ¡No me engañas pequeño degenerado!
- ¡Es en serio! ¡No es un chupón!
- Pruébalo
- ¡Fue ayer, luego de que Yunho se fuera de mi casa! ¡Estaba preparando salsa para la cena de hoy, entonces Junki se atravesó entre mis piernas y yo me asusté, levanté el cucharón y saltó salsa caliente sobre mí, cayó en mi cuello y me quemé!
- ¡¡¡Jajajajajajajajajaja!!! – Yoochun estalló en risas y yo fruncí el seño.
- No es gracioso.
- Claro que lo es. Me impresiona tu imaginación.
No dije nada más, mis mejillas seguían rojas. Me giré y tomé una caja, la abrí y comencé a acomodar los cd’s en sus respectivos sitios.
En el día hubo pocos clientes. Nada de mayor importancia. No le hablé a Yoochun en todo el día. Cuando por fin dieron las 5 comencé a arreglarme. Era viernes así que cerrábamos más temprano. Me giré y miré a Yoochun.
- Adiós, Park – era gracioso, cada vez que me enojaba con él durante largo tiempo lo llamaba solo por su apellido.
- Adiós, Kim – puso total énfasis en mi apellido y rió. Lo ignoré y cuando salí de la tienda choqué con alguien.
- Lo siento, no te vi… Oh, Yunho… - mis mejillas se encendieron nuevamente.
- No te preocupes. Ehm, Jae… ¿Tienes un momento?
- Claro. – le sonreí y sin querer miré hacia atrás, vi a Yoochun y este me sonreía nuevamente con esa sonrisa pervertida, haciendo que me sonrojara más que antes.
Caminamos en silencio hasta que llegamos a la plaza, esa donde lo conocí a él y a Junki.
- ¿Qué es lo que querías decirme?
- Aún no. Sígueme. – me tomó de la mano y me llevó hasta la fuente del centro de la plaza. Mis mejillas se encendieron con intensidad, mi corazón comenzó a latir con fuerza y mis manos sudaban. Cuando llegamos nos sentamos uno junto al otro. Yunho tomó aire. – J… Jae… Hay algo que hace mucho q… quiero decirte. – tartamudeó
- ¿Qué es?
- Antes que todo… quiero decirte que si no sientes lo mismo por mi… No quiero que dejemos de ser amigos. Simplemente haremos como que nada pasó y…
" ¿Sentir lo mismo? Eso quiere decir que…"
- Jaejoong, tú…
- Me gustas…
Sus ojos se abrieron de par en par al igual que su boca. Yo, al contrario, bajé mi vista y me sonrojé como niña de telenovela. Mis dedos se entrelazaban nerviosos. Levanté mi vista lentamente y la posé sobre su rostro. Una sonrisa se dibujó en sus labios, levantó una mano y la posó sobre mi mejilla derecha, acariciándola suavemente. Estaba seguro de que Yunho podía escuchar los latidos de mi corazón porque cada vez eran más fuertes.
- Tu también me gustas… - susurró acercándose lentamente, hasta que juntó suavemente sus labios con los míos. ¡Dios mío!, ¡Eran los labios más dulces y deliciosos que haya probado en toda mi vida! Eran tibios, y suaves, y dulces, y… y… Ya no puedo pensar bien…
Lentamente fuimos profundizando más el beso hasta que nos quedamos sin aire y tuvimos que alejarnos. Nos miramos fijamente y yo reí.
- ¿Qué pasa?
- Nada, es solo que Yoochun tenía razón.
- ¿Razón? ¿De qué?
- No, nada.
- Entonces… Jaejoong – tomó aire y lo miré confundido. - ¿Quieres…?
- ¿Si? – pregunté emocionado.
- ¿Quieres… salir conmigo?
Estoy seguro de que en ese momento debía parecer un verdadero tomate. Una sonrisa idiota se dibujó en mi rostro y mi corazón comenzó a latir a mil por segundo.
- ¡Claro que si! – salté sobre él y lo abracé. Ok, fue algo impulsivo pero me sentía muy feliz.
No hablé con Yoochun ni el sábado ni el domingo, ya que estuvo con su hermano por lo que alcanzó a decirme. El fin de semana me la pasé hablando por teléfono con Yunho, y nos vimos el domingo para tener nuestra primera cita. Definitivamente me gustaba mucho Yunho.
Y así llegó el día lunes. Día en que tendría que contarle todo a Yoochun. Era mi mejor amigo y los mejores amigos no se ocultan nada. Además el siempre me contó sus penas y felicidades. Todo lo que sentía. Hasta me confió su mayor secreto: era homosexual.
- Buenos díaaaas ~ - canturreé al llegar a la tienda, sin poder esconder mi felicidad.
- Buenod días… - dijo Yoochun con voz moribunda. Lo miré extrañado y me acerqué a él.
- ¿Pasa algo? Te ves muy mal.
- Cdeo que me enfedmé… ¡Achu! –
Tenía grandes ojeras y su nariz estaba algo sonrojada. Sacó un pañuelo y se limpió la nariz. No pude evitar reír ante su aspecto.
- No te días… ¡No edtoy de ánimod! – gritó molesto, aún así se veía gracioso.
- Lo siento. Pues yo si lo estoy ~ - sonreí como tonto.
- ¿Pasó adgo ed fin de semana? – tomó otro pañuelo y se limpió la nariz
- No exactamente, fue antes.
- ¡Oh! ¡Ciedto! ¡El viednes Yunho te vino a buscad! – gritó emocionado. - ¿Qué te dijo?
- Bueno… …l me pidió que… - me sonrojé
- ¿Si?
- Me pidió que seamos novios y… acepté – Ok, debía estar más rojo que un tomate en llamas (¿Eso se puede?)
- ¡¡WAAAH!! – gritó emocionado y saltó de su asiento, me tomó de las manos y comenzó a saltar - ¡Genial! ¡Al fin! ¡Oh, Jaejoong, estoy tan orgulloso de ti!
- Ehh… Yoochun, tranquilo – me sonrojé más (Si es que eso era posible)
- Aunque debo admitir que me siento mala influencia. ¡Soy una mala influencia para Joongie! ¡Lo hice homosexual! ¡Qué emoción! – rió como idiota.
- Yoochun, ya basta… - ¿Tiene que ser tan escandaloso? ¡Trágame tierra!
- ¡Chunnie-Oppa está muy orgulloso de ti! Ojojojo – Me abrazó riendo - ¡Hasta se me quitó el resfriado por la emoción! – comenzó a reír.
- ¡Yoochun! ¡Tranquilo!
- ¡Que tierno eres! ¡Estás todo rojito! – me apretó las mejillas y las estiró.
- ¿Cómo no estarlo si gritas como un loco?
- Ok, me calmo. Es que de verdad me emocionó la noticia. – se cruzó de brazos y yo sonreí.
- Nunca cambiaras, ¿No? – pasé mi brazo por su cuello, rodeando sus hombros y el rió igual que yo.
Pasaron meses, mi madre había estado una semana en casa pero le presenté a Yunho solo como amigo, ya que me daba miedo que le mencionara algo a mi padre… o peor aún, que ella me odiara o le diera asco. Unos días después mi madre se fue de viaje nuevamente. Su trabajo la mantenía viajando constantemente, y desde que la última hermana que me quedaba se fue de casa me la paso solo.
El timbre sonó resonando por toda la casa. Bajé corriendo las escaleras, sabía exactamente quién era.
- Perdón por llegar tarde
- No te preocupes, Yunnie – lo besé y lo hice pasar.
Tendríamos una cita ese día. Pero por el clima no pudimos, ya que se había puesto a llover y no pararía hasta mañana. Por eso invité a Yunho a mi casa a cenar, veríamos una película y luego se nos ocurría algo más.
Luego de cenar vimos dos películas. Cuando no tuvimos otra que ver fuimos a ver tele a mi habitación. Yunho comenzó a cambiar los canales de la televisión mientras acariciaba mi mejilla. Yo me encontraba a su lado derecho, apoyado en su pecho.
- El control remoto está roto, así que a veces no funciona. – Le advertí
- No te preocupes. – sonrió, me besó y siguió explorando los canales. Yo cerré mis ojos y me mantuve en la misma posición.
- Ahh ahh ahh ahh ~
Abrí mis ojos rápidamente al escuchar eso, Yunho dejó de cambiar los canales. Era una película porno.
- ¡Yunho! ¡Cambia eso!
- ¡No puedo! ¡No funciona! – lo miré a la cara y estaba totalmente sonrojado. Yo me paré rápidamente y apagué la tele. – Gracias… - suspiró aliviado, y completamente sonrojado.
Nunca me había afectado ver ese tipo de cosas porque no me atraían. Pero por alguna extraña razón, al estar con Yunho… Había imaginado todo tipo de cosas entre él y yo y no pude evitar sonrojarme también.
- Ehh… - dijo Yunho, sentándose en la cama. Yo seguía levantado junto a la tele. Las imágenes que había imaginado entre ambos seguían frescas en mi mente, lo que me hizo sonrojar completamente. Agaché mi cabeza totalmente nervioso y froté mis manos.
- Yunho… - susurré de pronto
- ¿Si?
- Hmm… no… nada - ¿En qué pensaba? ¡No podía pedirle semejante cosa! ¡No soy un degenerado! Somos novios sanos y aunque haya pensado esas cosas no podíamos…
- Jaejoong… - susurró de pronto, levantándose y acercándose lentamente a mí, haciendo que mi corazón diera un salto.
- ¿Q… qué pasa Yunh…? – me interrumpió con un beso salvaje, gemí por el contacto y él aprovechó para introducir su lengua en mi boca, jugueteando con mi lengua. ¡Dios mío! ¡Amaba cuando hacía eso! Nos separamos luego de un rato por la evidente falta de aire. – Yunho… ¿Q…qué haces?
- Quiero… hacerte el amor… - susurró haciéndome estremecer, haciéndome estremecer por aquello que dijo y por sentir su aliento caliente chocar contra la sensible piel de mi cuello.
- Yunho… Ahh… - sus manos comenzaron a acariciar mi cintura suavemente, hasta que al fin decidí no quedarme quieto como idiota y comencé también a explorar y sentir su bien formado cuerpo, colando mis manos por debajo de su camiseta.
El beso que a poco comenzó a hacerse más salvaje. Pasé mis brazos por detrás de su cuello para profundizar el beso y Yunho me empujó sobre la cama. Abrió la camisa que llevaba puesta y observó fijamente mi pecho, sonriendo lascivamente. Comenzó a besar mi cuello para bajar a mis clavículas, chupando la piel a su paso, dejándome marcado… Haciéndome suyo… Gemí fuertemente cuando su lengua se paseó por sobre mi pezón y luego con sus dientes tiró suavemente de mi piercing. Mi entrepierna comenzaba a despertar, mi temperatura corporal subía rápidamente, igual que la suya.
- Joongie… - suspiró, mordiendo mi pezón izquierdo. Yo suspiré. Siguió bajando hasta llegar a mi ombligo, donde hundió su lengua haciéndome jadear. Luego se entretuvo jugando con el cierre de mi pantalón, para finalmente abrirlo y despojarme de aquella, ahora, molesta prenda. – Te ves hermoso…
No dije nada, solo me dejaba llevar. Yunho comenzó a lamer mi erección por sobre el bóxer, haciendo que doliera y haciéndome gemir como loco.
- Ah… Yunho, quítamelos… - le dije casi en una súplica. Yunho sonrió y los quitó, observó mi erección y con la yema de sus dedos acarició la punta. Mordí mi labio intentando reprimir los gemidos y jadeos pero me fue imposible. Me sujeté de las sábanas y cerré mis ojos fuertemente, gimiendo fuertemente cuando dio una lamida a la extensión de mi sexo, para luego introducirlo en su boca. Dios mío, ya ni siquiera podía pensar bien. Estaba caliente, completamente caliente, gimiendo mientras mi novio atendía mi erección con su boca, dando cortas succiones y mordidas. – N… no… espera, Yunho… - gemí intentando alejar a Yunho de mi erección cuando sentía que quedaba poco para el orgasmo. Yunho se alejó y limpió su boca, para luego besarme salvajemente.
Nos alejamos un poco y le saqué su camiseta rápidamente, deleitándome con su escultural cuerpo. Luego bajé sus pantalones y le quité la ropa interior. Lo besé ferozmente mordiendo su labio y me giré de tal manera que ahora yo me encontraba sobre él.
- Jaejoong… - susurró impresionado, yo sonreí y me senté sobre su regazo.
- Ahhh… - gemí al sentir su erección rozar mi muslo.
- Jaejoong…
- Penétrame… - le ordené, no sé cómo era capaz de decir cosas tan vergonzosas, pero la excitación era demasiada. Yunho llevó una de sus manos hasta mi entrada, rozándola. Introdujo un dedo y yo me quejé. Luego introdujo otro y comenzó a moverlos de adentro hacia fuera. – Hmmm… - gemí y comencé a mover mis caderas en busca de más contacto – Yunnie… Uno más… - Yunho obedeció metió un dedo más, moviéndolos rápidamente en forma de círculos para dilatarme más rápido.
Mi miembro ya estaba totalmente erguido y comenzaba a doler, reclamando más atención. Luego de un rato sentí que ya estaba listo.
- Yunho… ya no quiero tus dedos… - susurré sacando su mano, y antes de que dijera algo tomé su miembro cono una mano y lo introduje rápidamente en mi entrada.
- Ahh… - gimió al mismo tiempo que yo comenzaba a moverme de arriba abajo, en forma de saltos (Aunque me doliera hasta el alma). Yunho no tardó en seguirme, pues comenzó a mover sus caderas penetrándome cada vez más fuerte. Sus manos masajeaban y tocaban delicadamente mis caderas, mi pelvis, mis muslos y mi trasero, haciendo que mi piel se erizara con cada roce.
- Hmm… Yunho… Te amo
- Y también te… amo… Mi Boo… Mi hermoso Boo…
Sonreí enternecido, sus embestidas aumentaron en velocidad, yo lo tomé por los hombros y lo acerqué a mí, haciendo que quedara sentado. Seguí moviéndome de arriba abajo ahora con su ayuda, ya que él también se movía debajo de mí.
Mis gemidos se escuchaban cada vez más fuertes acompañados de los suyos, al igual que el sonido de nuestras pieles chocando. Besé sus labios suavemente y luego besé su cuello, lo mordí y lo lamí.
Sus embestidas se hicieron finalmente casi desenfrenadas. De pronto, cuando sentí que creía que estaba sintiendo el mayor placer de mi vida, su mano se posó en mi adolorida erección, comenzando a masturbarla rápidamente. Por un segundo olvidé como respirar. Mis ojos se mantenían cerrados, mi boca entreabierta y mi cuello y mi espalda se encontraban encorvados hacia atrás, de una manera que sabía no era nada sana. Solo me dejaba llevar por las fuertes sensaciones que me envolvían.
- Yunho… ¡Ah! Hmm… Ahí, Yunnie…
No sé cómo le hacía Yunho para aumentar más la fuerza de sus embestidas, logrando golpear con fuerza un punto en mí que me hacía gritar de placer.
- Eres delicioso… - susurró en mi oído, lamiéndolo sensualmente.
Un fuerte calor envolvió mi zona baja, comenzaba a ver borroso y la temperatura corporal de ambos era casi insoportable, lo que indicaba que estaba por llegar al clímax. La mano de Yunho dio de pronto un fuerte apretón a mi sexo y ahí ocurrió. El tan deseado orgasmo. Me aferré a su cuello mordiéndolo fuertemente y sentí como mi semen caliente se derramaba en su vientre, alcanzando algo de su pecho y su barbilla. Una última estocada de su parte me penetró y escuché el gemido más sensual de su parte, el más sensual que haya escuchado alguna vez, seguido de la sensación de algo caliente y viscoso derramándose en mi interior.
Nos quedamos un rato quietos, estáticos, para luego caer rendidos. Caí pesadamente sobre Yunho, manchándome con mi propia esencia, completamente sudado y jadeando. Nos quedamos recostados un rato, cuando de pronto Yunho comenzó a moverse debajo de mí.
- ¿Eh? ¿Qué haces? – me aferré fuertemente a él, no queriendo que se alejara.
- Espera, deja salirme…
- Oh, claro, era eso. – salió de mi interior y gemí involuntariamente, luego se movió de nuevo y nos cubrió con las sabanas.
- Joongie… te amo.
No le contesté y reí tímidamente, me acurruqué en su pecho y cerré mis ojos, pudiendo sentir los acelerados latidos de su corazón.
"Su corazón late por mí…" pensé y sonreí, sonrojándome.
Pasaron minutos, hasta media hora y aún no nos movíamos. Yunho acariciaba mi cabello y yo hacía círculos en su pecho con las yemas de mis dedos.
Baby Sky. All the dreams and hopes made of your eyes…
Mi celular sonó de repente, me estiré como pude para alcanzar mis pantalones.
- Espera, es mi mamá – le dije a Yunho y contesté - ¿Hola? Si mamá. Hmm. Hace un rato. ¿Papá? ¿Cuándo? – vi que Yunho me miraba expectante y le sonreí – Ah, mañana. Ok, Yo también. Bye bye.
- ¿Pasó algo Boo?
- Nah, dijo que mi papá llegará quizás mañana en la noche.
- ¿Seguro? – preguntó preocupado y yo reí
- No, pero no te preocupes Yunnie. – le sonreí y lo besé.
Me alejé para limpiarme (Aún tenía semen de Yunho escurriendo entre mis piernas) y luego ponerme unos bóxer limpios, le pasé unos a Yunho y él hizo lo mismo. Cuando volví a la cama con él volvió a besarme de manera suave y tierna.
Para mí el tiempo se detuvo en ese instante. Seguimos así largo rato, comiéndonos las bocas cuando de pronto…
- ¡¿PERO QUE MIERDA?!
Nos alejamos rápidamente y yo me tapé con las sabanas, ya que seguíamos solo en ropa interior.
- ¡P-papá! ¡Pero m-mamá d-dijo que llegarías m-mañana!
- ¡¿Y ESO QUE IMPORTA?! ¡¿Te dejo un tiempo solo y te conviertes en un desviado?! ¡¡EN UN MARIC”N DE MIERDA!!
- ¡N-no, papá, no!
- ¡¡Cállate!!
Una fuerte cachetada impactó mi rostro haciéndome caer de la cama.
- ¡¡…Él no tiene la culpa!! – Gritó Yunho saltando de la cama a mi lado - ¡Por favor, señor! ¡No le haga na…! – mi padre se acercó rápidamente y le dio un golpe, también en el rostro.
- ¡TU NI ME HABLES! ¡Asqueroso! ¡Ambos son unos enfermos! Tú, lacra ¡VETE DE MI VISTA! – le gritó a Yunho
- ¡No dejaré solo a Jaejoong! – me defendió abrazándome fuertemente. Yo por mi parte no reaccionaba, siempre me quedaba inmóvil cuando mi padre me regañaba, me gritaba o me golpeaba. Honestamente me aterrorizaba.
- ¡¡DIJE QUE TE VAYAS!! – gritó a todo pulmón y en un rápido movimiento sacó de su portafolios un arma, para luego apuntar a Yunho. Mi corazón se detuvo en ese instante.
- ¡¡Yunho!! ¡¡Vete!! –Grité a todo pulmón,
- ¡Pero Jae!
- ¡¡Solo vete! – de mis ojos comenzaban a brotar lágrimas. …l me miró con una extraña mirada, se levantó y me miró desde la puerta… comenzó a llorar y se fue
"Así es mejor… Se feliz Yunho…"
Pensé, ya que sentía que jamás lo volvería a ver, pero otra cachetada impactó mi rostro, haciéndome salir de mis pensamientos. Llevé mi mano a mi cara y noté como de mi nariz y mi boca salía sangre.
- ¿Por qué… me haces esto?
- ¡¿Y preguntas?! – me jaló del cabello, levantándome del suelo. - ¡Eres un desviado! ¡Un enfermo! ¡No mereces llevar mi apellido! – Me tiró con fuerza al piso haciendo que me golpeara la cabeza contra este - ¡Trabajo semanas fuera de casa para mantener esta maldita familia! ¡¿y que encuentro cuando llego?! ¡¡A MI HIJO TENIENDO SEXO CON OTRO HOMBRE!!
- ¡No estábamos teniendo sexo!
- ¡Lo hicieron! ¡Estaban desnudos!
- ¡Pero papá!
- ¡Ya no soy tu padre! – Otra cachetada
- P…pero… - otro golpe - ¡¡YO LO AMO!! – grité a todo pulmón. Mi padre me miró con asco y me escupió, se dio media vuelta y salió de la habitación, cerrando la puerta por fuera.
- Miau ~
Me giré rápidamente encontrándome con Yunki, y quizás estaré loco pero juré que me miró preocupado.
- Ay, Yunki… - Lo acaricié y comencé a llorar en silencio. Yunki maulló tiernamente y lamió mi mano. Yo sonreí pesadamente, apenas veía por las saladas gotas que brotaban de mis ojos. – Al menos tú me aceptas tal cual soy…
Pasé horas llorando en silencio, abrazando mis rodillas, importándome muy poco seguir solo en ropa interior. Finalmente me decidí y me armé de valor. Me levanté, me vestí y luego de guardar ropa en un bolso tomé a Yunki en mis brazos y escapé por mi ventana, con la ayuda del árbol que había afuera; pero al caer me torcí el tobillo izquierdo.
- Mierda…
Me fui caminando como pude (en realidad, cojeando) cuando se puso a llover, y maldije mentalmente. Cojeé un largo camino hasta que llegué a un edificio. Subí como pude al segundo piso y toqué el timbre en la habitación 22.
- ¡Ya voy! – se escuchó desde adentro. Se abrió la puerta y ahí estaba Yoochun mirándome impresionado, Yunki maulló y saltó dentro de su casa y antes de que Yoochun dijera algo me lancé a sus brazos, explotando en llanto.
- ¡Dios mío, Jae! ¡¿Que te pasó?! – no contesté, Yoochun me hizo pasar a su casa, ayudándome a caminar, no le contesté y seguí llorando. Intenté secar mis lágrimas pero de mis ojos seguían cayendo aquellas gotas cristalinas que no daban señales de querer detenerse.
Yoochun me llevó a su habitación, corrió al baño y volvió con un botiquín de primeros auxilios. Enseguida comenzó a curar las heridas de mi rostro. Cuando terminó tomó mi mano y me miró a los ojos.
- Jaejoong, ¿Quién te hizo esto?
- No lo volveré a ver…- susurré casi sin fuerzas. Mi vista fija en algún punto de la pared de tonos claros.
- ¿A quién?
- Se fue… Yoochun, se fue… ¿Por qué tenía que pasarme a mí? – lo abracé fuertemente, hundiendo mi rostro en su pecho.
- Primero vamos a quitarte esa ropa, ¿Si? Estás todo mojado, te enfermaras.
Me ayudó a sacarme la ropa y me prestó un pijama, me prestó una toalla para secar mi cabello y siguió haciéndole curaciones a mi lastimado rostro.
- Ahora… cuéntame…
- Estábamos tan felices, Chunnie. – Susurré al fin dejando de llorar – Estábamos tan felices juntos. Todo comenzó bien… Comimos juntos, vimos una película… Y luego Yunho… Yunho me hizo el amor… - bajé el tono de mi voz al decir lo último – Me sentía tan feliz… Tan completo… Pero llegó mi padre…
- Jaejoong… - susurró
- …Él no lo aceptó… golpeó a Yunho… Y también a mi… - mi voz se quebraba a medida avanzaba en lo que decía – Y luego lo quería matar… Le dije que se fuera… No sabía que sería capaz mi padre… Yunho se fue… Y ese viejo me golpeó de nuevo… y… yo… yo… - rompí en llanto.
Escuché un sollozo, el cual no era mío. Miré a Yoochun asustado y mis ojos se abrieron de par en par… Estaba llorando, él estaba llorando. Sus labios entreabiertos como si quisiera decir algo y no supiera que… Sus cejas levemente fruncidas…
- Jaejoong… Joongie… Lo siento tanto… - susurró y me abrazó fuertemente. Yo cerré mis ojos y continué llorando entre sus brazos.
- Chunnie…
- El amor d-duele… ¿Cierto? – me preguntó suavemente acariciando mi cabello y yo asentí. – No sabes cómo me duele que estés así…
- Chunnie, no llores. – le dije, llorando aún más al verlo.
- ¿Cómo quieres que no llore? Te quiero demasiado tonto, y me duele verte así… Y me siento inútil, no puedo hacer nada para ayudarte… - secó sus lágrimas y luego las mías.
- Estás conmigo justo ahora… eso es más que suficiente… - me estiré y besé su mejilla, Yoochun besó mi frente y me recostó en la cama.
Esa noche dormí con él, aferrado a su pecho, llorando en silencio y siendo consolado por sus caricias. Yunki tampoco me abandono, toda la noche estuvo sobre mi cuello. Seguimos así, hasta que el sueño me envolvió y finalmente me dormí.


>>> ♥ <<<

Habían pasado semanas desde que me fui de casa. Todo este tiempo Yoochun me recibió en su departamento y como no tenía otra manera de pagarle le cocinaba mis mejores recetas siempre que podía. Tiempo después me compré mi propio departamento y seguimos trabajando en la tienda de música como siempre. Pero como había pensado ese día… No volví a ver a Yunho.
Me engañaba pensando que así sería mejor. Que él tendría una novia y serían felices juntos, porque eso era lo que el más merecía. Felicidad, toda la felicidad del mundo era para él… Incluso la mía, porque mi felicidad y parte de mi alma se habían ido con él… Dejándome solo con un fuerte amor guardado en lo más profundo de mi corazón roto, bajo siete llaves.
Era un día frío, las nubes cubrían el cielo y yo salía tarde del trabajo. Habíamos tenido muchos clientes ya que varias bandas famosas habían lanzado sus álbumes y singles. Eran ya las 8 y pasadas cuando salía. Yoochun Salí junto a Yoochun ya que yo le había pedido que me acompañara a la tienda. Necesitaba unas cuantas cosas para la cena de esta noche.
Comenzó a llover justo cuando pasamos por la plaza. Esa plaza que tantos recuerdos dolorosos me traía. Suspiré, intentando soportar el hecho de que este día era igual a aquel que por más que intenté olvidar no pude… No podía, no quería.
- Siempre llueve cuando salimos del trabajo – se quejó Yoochun mientras yo sacaba mi paraguas, refugiándonos a ambos de la lluvia.
- Lo sé, pero al menos traje para…guas…
Paré en seco y mis ojos se abrieron de par en par. Solté el paraguas y sentí como la lluvia comenzaba a mojarme.
- ¿Jaejoong? ¿Qué pasó? – preguntó Yoochun, levantando el paraguas. No le contesté y sentí como mis ojos se cristalizaban.
- Yunho…
Yoochun miró hacia el frente, hacia donde yo miraba. Había un chico agachado bajo un árbol, el árbol donde recogimos a Yunki. El chico se levantó y se dio media vuelta, mirándome fijamente, para luego sonreírme con nostalgia... Entre sus brazos tenía un gatito pequeño muy parecido a Yunki. Solo no tenía una mancha en su ojo, sino que tenía una en su nariz y en su pata derecha. Observé detenidamente al chico y de mis ojos comenzaron a brotar lágrimas. Sin duda alguna era él. Lo reconocería hasta con los ojos vendados. Me acerqué casi corriendo, hasta quedar frente a él.
- ¿Cómo le pondremos a este? – susurró de pronto y sonrió, se agachó dejando al gatito en la caja. De mis labios escapó un fuerte sollozo y sus cálidos brazos (A pesar de estar bajo la lluvia) me envolvieron fuertemente. Mis manos se sujetaron firmes de su chaqueta sonreí…
- A pasado tiempo… - susurré y lo miré a los ojos. En sus ojos pude ver amor, aquel amor que tanto extrañé este tiempo.
- Bastante tiempo… - respondió, secó mis lágrimas con su pulgar y suavemente unió sus labios con los míos. Nos separamos luego de un rato y nos sonreímos.
- Se llamará Yunnie… - respondí, luego miré detrás de mí y ahí estaba Yoochun, sonriendo felizmente con lágrimas en sus ojos, se acercó a nosotros y tomando en brazos al gatito susurró
- Bienvenido de nuevo, Yunho…
Finalmente fui capaz de cambiar todo el final de la historia. Pude batir mis alas y volar, ser comprendido y no sentirme diferente y solo. Finalmente la mariposa cumplió su sueño…


Niñ@s un comentario no les cuesta nada….
Gracias… 

7 comentarios :

  1. Aaahhh que hermoso. ..después de el dolor de una separación ocasionada por la intromisión del padre de Jaejoong. ...al final Jaejoong tuvo el valor de librarse del maltrato en casa y salir en busca de un lugar en el cual sentirse seguro y aún más porque finalmente pudo estar junto a Yunho y amarse mutuamente

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  2. Aaahhh que hermoso. ..después de el dolor de una separación ocasionada por la intromisión del padre de Jaejoong. ...al final Jaejoong tuvo el valor de librarse del maltrato en casa y salir en busca de un lugar en el cual sentirse seguro y aún más porque finalmente pudo estar junto a Yunho y amarse mutuamente

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  3. Siiiii jaejoong pudo ser feliz!!!! Que mal que su padre no lo acepte :( pero el amor vence todo obstáculo :)

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  4. Me encantó... muy lindo, lo importante es que estén los dos felices y juntos :)

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  5. Respuestas
    1. Si, esta es una historia muy bonita, me alegra que la disfrutaras

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  6. Muy bonita la historia ❤️

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