domingo, 29 de julio de 2012

Cap. 11. Lo que debe saber


  —  Tomemos un descanso ¿Les parece?  —  sugirió Yoochun con un tono de voz que quiso parecer de cansancio, pero más bien fue de pesar.
Era la tercera vez que Jaejoong perdía el paso de esa coreografía que tan bien se sabían los tres, su ánimo seguía por los suelos, a pesar de que pronto darían un concierto los tres juntos.
Jaejoong se sentó en un lado, tomando agua de la botella que había llevado, ante la mirada triste de Junsu.
El delfín muchas veces había tenido que morderse la lengua para no soltar lo poco (o lo mucho) que sabían, pues el ratón, al conservar amistades que seguían trabajando para la SM, había conseguido averiguar que tanto Changmin como Yunho habían comenzado a tener una actitud extraña los últimos meses. Changmin, por ejemplo, se dedicaba a recordarle a Lee Soo Man cierto   trato  que mantenía con ellos o que Yunho, el siempre respetuoso líder de DBSK hacía mucho tiempo que no pronunciada el Hyung o el Sshi al referirse al directivo de SM, incluso llegaba a utilizar el Ajusshi para el susodicho. Aquellas anécdotas (casi) comprobaban que los chicos se habían quedado en SM contra su voluntad. La cuestión era saber cómo los estaban reteniendo.
Junsu seguía mirando a su Hyung con más ganas aún de acercarse a él y contarle todo, pero un alboroto se lo impidió.
  —  Búsquenlo… no debe estar muy lejos.  —  ordenaba a sus hombres el jefe de seguridad del edificio de Avex Trex.  —  lo siento, señores, pero me temo que tendrán que interrumpir el ensayo hasta que la búsqueda acabe.  —  le habló a los chicos.
  —  ¿Qué ocurre, Hanazawa?  —  preguntó Yoochun al japonés.
  —  Un reportero ha logrado entrar a las instalaciones. Yo les pondré al tanto cuando le hayamos localizado para que retomen su ensayo.  —  dijo el hombre antes de salir.
El delfín suspiro, al momento de escuchar su celular sonar y no pudo evitar sonreír al ver de quién se trataba al tomarlo para contestar.
  —  Yoboseyouh…  —  contestó más por costumbre.
  —  ¿Qué te ocurre?  —  preguntó seriamente y de manera directa la voz al otro lado del teléfono.  —  estás triste y no puedo seguir mientras tú estés así.
  —  Junho…  —  le llamó en un murmullo. A veces Junsu sentía que su gemelo tomaba las atribuciones de hermano mayor, aunque hubiera sido el delfín quien nació primero, unos minutos antes tal vez, pero era el mayor al fin y al cabo.
  —  Comienza a hablar… logré escaparme del manager y no tengo mucho tiempo ¿Sabes?  —  dijo en tono algo divertido, como si hubiera realizado la proeza más grande de su vida, pues escabullirse de su representante no era tarea fácil.
  —  ¡Sunho!  —  le regañó para luego soltar un suspiro.  —  es más complicado de lo que crees.
  —  ¿Tiene que ver con la demanda?
  —  Sip… con Yunho, Changmin y Jae Hyung… y el chico que está en Seúl que se parece a él. Es muy complicado para contarte por teléfono.  —  Junsu se iba alejando del lugar del ensayo para que su Hyung no le escuchara, en realidad quería desahogarse con alguien y quién mejor que su hermano para eso.
  —  Bueno, pues… trata de resumirlo.  —  le instó su hermano.
  —  Sólo promete que no dirás nada de esto a nadie ¿De acuerdo?  —  le pidió.
  —  No soy un cotilla… ni siquiera le he dicho a mamá de tu relación con el pervertido de Yoochun…
  —  ¡Junho!  —  le regañó otra vez.
  —  Y que ni crea que se ha salvado la  rata de dos patas… que le voy a poner los  puntos sobre la íes cuando lo vea…
  —  Junho, por favor…  —  pidió el ahora pelinegro.
  —  Bueno, ya… cuéntame lo que sucede.
Junsu se había alejado hasta un pasillo que se veía solitario. El delfín se acomodó en el marco de una ventana para comenzar a contarle todo a su hermano, a la vez que le ponía el altavoz a su celular para estar más cómodo, pues se había olvidado el manos libres en la maleta. Sin darse cuenta que estaba siendo observado por un extraño oculto tras una puerta.
  —  No sé por dónde empezar…
  —  ¿Qué te parece por el principio?
  —  Gracioso…

>>> <<<

El ánimo de Jaejoong estaba por los suelos, cada día se sentía peor, pues además de sentir esa presión en su pecho, de sentir que había sido traicionado por la persona que más amaba en el mundo, sentía muy dentro de su alma que había desilusionado a alguien. Era un sentimiento de culpabilidad que no podía contener y le dolía.
Ya habían transcurrido casi dos semanas desde el incidente en SM. Las cosas habían empeorado con lo de la demanda, pues ésta iba lenta, los abogados no podían asegurar una victoria después de lo sucedido. SM había ofrecido un trato que se cerraría el día que habían concertado la junta, pero como ellos no  llegaron como habían acordado, la directiva tomó eso como una  negativa  de su parte a negociar y lo retiraron de la mesa.
Jaejoong estaba por terminar ya su participación en el dorama japonés. Al no ser protagonista, ahora le quedaba bastante tiempo libre. Pronto se marcharían a Los Ángeles, California, para iniciar la grabación de lo que sería el álbum de 3hree Voices. Sabía que debía concentrarse en eso, pero no podía, a pesar de que se había encerrado a piedra y lodo en el estudio de su departamento para trabajar en material para ese proyecto, con su cabeza hecha un lío y un mar de confusión en sus sentimientos, nada más las letras no salían.
Decidió dejarlo por la paz a eso de media tarde aquel día, por lo que salió dispuesto a preparar la cena, pues esperaba que Yoochun y Junsu llegaran a compartir con él ese momento como habían quedado. Sonrió para sí mismo. En medio de aquella tempestad, alguien había podido encontrar un oasis de paz y felicidad. Junsu y Yoochun estaban juntos y lejos de los reflectores, tras bambalinas, el YooSu había sido convertido en una realidad. El amor que se profesaban era tan único, tan verdadero, que no dudaba que sobre pasaría cualquier prueba que el destino les tuviese preparado.
Cosa que realmente le daba una mezcla de alegría y envidia al cual sumar a la ola de sensaciones que ya tenía dentro, pero era porque a él le hubiera gustado compartir algo así con Yunho. Más allá de los abrazos y mimos que ya compartían, más allá del fanservice que utilizaban para hacerse publicidad. Un amor verdadero que pudiera sobre pasar las barreras del tiempo y del espacio.
Suspiró con pesar, para dirigirse a la sala donde encendió la pantalla plana. No le interesaba el contenido, solamente quería escuchar el ruido, para sentir que tenía compañía y ver si podía distraerse de los pensamientos que tanto rondaban su cabeza.
El televisor parloteaba sin que le restara mayor atención. Lo había dejado sintonizado en el canal del MTV, donde esperaba pusieran algo bueno, pero lo único que transmitirían era un programa de espectáculos. El castaño decidió no moverlo.
  — Por supuesto todos sabemos que este será otro récord para los chicos de Arashi…  —  decía la MC del programa, mientras Jaejoong sacaba verduras, condimentos y otros ingredientes de las alacenas y el refrigerador.   — Ahora veamos un vídeo…  —  
Las notas de Mirotic le llegaron a los oídos… ¿Por qué tenía que ser así? ¿Por qué cuando su mente quiere dejar de pensar, el hado se confabula con la mala suerte y hay algo que tiende a recordarle sus pesares? Prefirió seguir concentrado en picar el brócoli para la ensalada que preparaba. Junsu se quejaría, patalearía, haría berrinche, pero se lo tendría que comer quiera o no, como que se llamaba Kim Jaejoong.
  — Pues hablemos de la, por ahora, separada Boy  — Band ToHoShInKi…  —  empezó la MC a hablar de nuevo.   — Como todos sabemos, los rumores de que Jaejoong y Yunho fueron captados en el aeropuerto, fueron sólo eso, rumores, pues Jaejoong  — San estaba grabando su dorama, aquí en Tokio, pero quedaba la pregunta, que ni siquiera las mismas cassiopeias habían podido responder… ¿Quién era ese chico que se ha visto en Seúl en compañía de Yunho y Changmin –san? Pues en exclusiva para ustedes, nuestro compañero Hiro San ¡¡¡ha logrado averiguar la identidad del chico!!!  —  decía emocionada la chica y Jaejoong rió esperando el nuevo rumor que se crearía en ese momento.
La cámara enfocó a un chico como de unos 25 años, que reía ante la presentación de su compañera, una chica de nombre Sayaka y que no dejaba de aplaudirle a su compañero…
  — Pero cuéntanos, Hiro San, ¿Cómo obtuviste la exclusiva? 
  — Esta mañana logré entrar hasta el lugar donde 3hree Voices tiene los ensayos para el concierto   — ThanksGiving  —  que ofrecerán en el Tokio Dome los próximos días 5 y 6 de Junio, como todos sabemos… lamentablemente, el personal de seguridad de Avex Trex no me dejó conseguir la exclusiva de los ensayos, pero… nada pudieron hacer para evitar que diera con esta noticia…  —
  — Tú nos dirás Hiro San ¿Quién es el chico que en Seúl anda con Yunho y Changmin San? 
  — Nada más y nada menos que el hermano gemelo menor de Jaejoong San, JaeSun…
El castaño soltó el cuchillo con el cual cortaba las verduras que se hallaban frente a él.
  —  ¡Malditos chismes!

>>> <<<

Llegaban cansados, pero felices, Xiah acababa de presentarse en un programa, cantando su single en solitario, mientras Yoochun regresaba de las pruebas de vestuario para el concierto.
  —  Seguramente Umma tendrá ya lista la cena.  —  dijo Junsu con tono infantil, a la vez que Yoochun le besaba la frente al rodearle la cintura con uno de sus fuertes brazos.
Ambos tenían la copia de la llave del departamento de su Hyung, por lo que no dudaron en entrar una vez que salieron del elevador.
  —  Ya llegamos, Umma… ¿Qué hay para cenar?  —  preguntó Yoochun en tono de broma al entrar y encontrar a su Soulmate sentado en el sofá de dos plazas, justo frente al televisor.
  — Sunho… el chico es el hermano gemelo de Jaejoong Hyung. Se llama JaeSun y fue criado en América, como Chunnie... Yunho Hyung estaba con él por eso, no porque en realidad nos fueran a remplazar. De hecho, algo debió haber ocurrido para que esté con él en estos momentos… 
La voz del delfín les llegó claramente a los oídos. El pequeño Junsu abrió desmesuradamente los ojos, no se había dado cuenta de que lo habían grabado por ese reportero que se había  colado  (infiltrado) al ensayo aquella mañana. Le tomó la mano a Yoochun y la apretó con fuerza. No sabía cuál sería la reacción de su Hyung en aquel momento.
  —  Jaejoong…  —  le habló suavemente Yoochun, poniendo tras de sí a Junsu, sabía que había cometido un error al no dejar que Junsu le dijera a Jaejoong aquello, pero jamás creyó que se pudiera llegar a saber de aquella manera.
  —  Jae… Yo… lo lamento…  —  No sabía si se disculpaba porque le escondieron aquello o por que lo había descubierto de aquella manera.  —  Hyung… yo… quería decirte, quería que lo supieras, pero no podíamos. Chunnie dijo que eso era algo que sólo tu madre podría aclararte en realidad… que era algo muy familiar…
  —  Y se supone que ustedes son mi familia en este momento…  —  les gritó levantándose del sillón. Su rostro mostraba la ira que le recorría en aquel momento, sus ojos estaban rojos, aguantándose las ganas de llorar de rabia.
  —  Jaejoong, basta… cálmate.  —  le pidió Yoochun.
  —  ¡Que me calme! ¿Cómo quieres que me calme? Están diciendo, afirmando que ese… tipo es mi hermano gemelo… no me hagan reír. ¿De dónde sacaron esa estupidez?  —  les reclamó con más enfado cada vez.
  —  Yunho Hyung…
  —  ¿Yunho? ¿Son capaces de creerle a…?
  —  ¡Jaejoong!  —  Micky le levantó la voz a su Hyung como nunca antes lo había hecho en su vida, a él menos que a ninguno, a su soulmate, menos que a nadie.  —  Esto se tiene que acabar aquí y ahora… Yunho siempre ha demostrado que no nos traicionaría de esa manera…
  —  Hasta hace unos días sostenías que tanto él como Changmin solamente se interesaban en el dinero, en la fama ¿Qué te hizo cambiar de opinión?  —  le espetó con suma molestia.
  —  Que hasta ahora sabemos que se han quedado en SM en contra de su voluntad…  —  le aclaró.
Jaejoong sintió que las piernas le fallaban, se dejó caer en el sofá del cual se había levantado. La televisión aún estaba encendida, pero habían dejado de prestarle atención desde hacía mucho tiempo.
  —  ¿Contra su voluntad?  —  preguntó en un murmullo aferrando sus manos a un cojín cerca de él. ¿Acaso Yunho se había quedado ahí a cambio de fueran ellos los que pudieran escapar?
  —  No he podido averiguar mucho, Jae. Sabes que en SM, Lee Soo Man es un hombre que sabe mantener herméticos a los que trabajan a su alrededor.  —  le hizo ver Yoochun y se sentó junto a él para luego tomar el teléfono de la sala y tendérselo al castaño.  —  tu madre te ha pedido hablar contigo desde hace un tiempo… ¿No crees que ella es la única que puede despejar todas tus dudas?

>>> <<<

Había tomado el primer avión a Tokio, la mujer no podía esperar más, su hijo estaba sufriendo, podía sentirlo en su corazón, escucharlo en su voz.
Los rumores se habían extendido rápidamente, como reguero de pólvora. Incluso JaeSun había llamado desde Estados Unidos para decirle que habían periodistas en su Campus tratando de obtener información de él, que ya varios habían intentado entrevistarlo. Y eso que sólo habían pasado veinticuatro horas desde que se dio a conocer la noticia.
Se Young tomó un taxi para dirigirse al departamento de su hijo mayor. Jaejoong había quedado en esperarla aquel día, no importaba nada más que saber la verdad… y todas aquellas cosas que sucedían ella misma pudo haberlas evitado de haber hablado con él cuando debió, pero su corazón de madre no iba a soportar el hecho de que la despreciara. Y eso era lo que precisamente estaba por vivir. Se limpió una lágrima con el dorso de la mano, debía ser fuerte y vencer sus miedos, enfrentar a su hijo y lograr su perdón, junto con ese sentimiento de querer a su hermano.
La habitación estaba totalmente en silencio,  sólo se escuchaba el tictac lejano de un reloj sobre una mesita de noche. Jaejoong se sentó frente a ella mientras su madre lo observaba con el rostro triste.
  —  Pensé… que él vendría contigo.  —  dijo con suavidad al ver que JaeSun no estaba con ella.
Oh Se Young negó con movimiento de cabeza.
  —  Esto lo debemos hablar solamente tú y yo…  — y su hijo asintió esperando que ella comenzara a hablar. Las cosas se habían complicado, había nacido una enemistad entre sus hijos y en ella estaba remediarlo.
  —  ¿Por qué? ¿Por qué jamás me dijiste de su existencia?  —  preguntó con algo de enojo el chico. Sabía que su madre debía tener sus razones, pero era su vida, su hermano. Siempre se pensó hijo único por parte de los Han y el menor y único varón de los Kim, pero ahora, ahora sabía que no era así y quería enterarse de las razones por las cuales no había querido revelarle su existencia.
  —  Por que no sabía cómo reaccionarías al enterarte. Tenía miedo, Jaejoong… acababas de enterarte de que era tu madre ¿Qué hubieras pensado de saber que también te separaron de un hermano gemelo del que ni siquiera tenías recuerdos?  —  el joven suspiro en respuesta.  —  Yo… quiero que sepas que fue la decisión más difícil que hubiera podido tomar en toda mi vida… era muy joven y me sentía sola, atrapada. Tu padre acababa de abandonarme con ustedes dos de apenas un añito y meses. No tenía dinero, si apenas ganaba lo suficiente para que pudieran mal comer…  —  empezó a contarle. No quería mal hablar de su padre, pero Jaejoong sabía que el hombre no era un dechado de virtudes, sobre todo cuando apareció en la vida del joven e intentó aprovecharse de su situación, por el solo hecho de que su hijo era ahora un cantante famoso.  —  No sabía qué hacer. Estaba desilusionada, el hombre con quien me casé para toda la vida me dejaba junto con mis pequeños bebés…  —  sus ojos se llenaron de lágrimas.  —  tenía tanta rabia, caí en una profunda depresión… ni siquiera estaba segura de poder sacarlos adelante yo sola…  —  Jaejoong la escuchaba atentamente.
En la misma habitación, Yoochun y Junsu escuchaban también, sentados lo suficientemente apartados para darles la suficiente intimidad para hablar. Su Hyung les había pedido que se quedaran a su lado, pues necesitaba su apoyo en aquellos momentos, no hablaban y trataban de no interrumpir en aquella escena que sólo debía involucrar a Hero y su madre, pero no iban a dejar solo al mayor.
  —  Me sentía tan inútil, tan débil…  —  miraba suplicante a su hijo, quería que la comprendiera.  —  Yo los amaba, sin embargo, no me sentía capaz de ser lo suficiente buena madre para ustedes… mis pequeños, los amaba, los amo tanto… no iba a dejar que nada ni nadie les hiciera daño.  —  una sonrisa triste curvó sus labios a pesar de las lágrimas que ya corrían por sus mejillas.  —  Mis Pequeños, Mi JaeJun, Mi JaeSun, tan iguales y a la vez tan diferentes. Mientras mi JaeJun siempre curioseaba y exploraba los lugares que conocía, acabando la mayoría de las veces con raspaduras y pequeños golpes… Mi JaeSun era tan tranquilo, más observador, casi podía asegurar que hasta más serio, pero al momento en que reían juntos, esa era la música más maravillosa para mí, la risa contagiosa de mis dos bebitos… era tan hermoso escucharlos así, reír al unísono…  —  se limpió las lágrimas con un pañuelo y Jaejoong se acercó a ella rodeándola con un brazo.
Guardaron el silencio el tiempo suficiente para que Se Young se tranquilizara y Jaejoong pudiera digerir todas aquellas cosas que habían sucedido en su vida y de las que él apenas iba teniendo cierta noción. Jamás se imaginó con un hermano, bueno, era cierto que consideraba a DBSK su familia, sus hermanos, incluso sus hijos, pero era diferente, muy diferente a lo que sentía ahora… había alguien más. Y ese alguien, parecido a él, llevaba su misma sangre… ¿Acaso era cierto y ambos sentían lo que el otro sentía? Junsu siempre había hablado de una conexión especial con su hermano, ¿Sería que por eso tenía ese mar de sentimientos en su interior?
  —  Yo no quería separarlos, no quería que crecieran el uno sin el otro…  —  interrumpió sus pensamientos escuchando atentamente a Se Young.  —  pero los Kim se habían enamorado de ti, sin saber de tu hermano, y la otra pareja también quería a un solo bebé… separarlos fue el golpe más fuerte que pude haber llevado.  —  le tomó la mano a su hijo entre las suyas y lo miro con ternura.  —  no sabes cuánto añoré tenerlos a mi lado todos estos años, pero sé… sé que al final fue la decisión correcta. Mi error fue no hablar contigo desde el principio, confiar en quien no debía… y eso me costó muy caro, porque querían lastimarte, quisieron lastimar a mis hijos y eso no lo iba a permitir.
  —  ¿Por qué se lo contaste a Lee Soo Man?  —  preguntó con curiosidad.
  —  Tú ya eras muy famoso en Asia cuando nos rencontramos, Jaejoong… a pesar de todo, era raro que no hubiese aparecido alguien que tuviera una similitud extrema contigo… fue entonces que intuí que tu hermano no estaba en Asia, por eso le conté todo a Lee, para que me ayudara a localizarlo en Europa y América con el poder de SM, pero Soo Man intentó utilizar a JaeSun en tu contra de alguna manera.
  —  ¿Y Yunho?  —  preguntó con ansiedad, queriendo saber ya de una vez qué había motivado al líder a ir en busca de su hermano.  —  ¿él que tenía que ver en esto?
  —  Sólo queríamos protegerte. Yo fui quien lo inmiscuyo en todo esto… le conté todo y me dijo que podía ayudarme, que iría a América en busca de JaeSun. Tal vez en gran parte por eso aceptó ese viaje a Los Ángeles cuando ya estaba más que decidido a dejar SM para esos días.  —  le dijo su madre y Jaejoong sintió que el corazón se le oprimía.
Y su hermano tuvo toda la razón en golpearlo y decir que era un egoísta, un niño malcriado, porque no se detuvo a pensar en todo lo que Yunho y el mismo JaeSun estaban sintiendo en aquellos momentos. Se sentía tonto,  vano, vacío y sin ninguna justificación más que aquellos celos que lo llevaron a pensar mal de la persona que más había amado en el mundo… y de su hermano para añadirle más leña al fuego. Se mordió el labio inferior con fuerza reprimiendo las ganas de llorar.
  —  Yunho aprovechó un descuido de sus guardaespaldas para ir hasta Nueva York en busca de tu hermano.  —  añadió con una sonrisa.
  —  ¿Y JaeSun? Él… ¿Cómo está?  —  preguntó esperando que no supiera lo ocurrido en SM.
  —  Regresó a Estados Unidos, con sus padres adoptivos. Está por graduarse de la universidad, sólo vino a conocernos, estaba en un descanso antes de presentar su examen de grado.  —  le explicó ella acerca de su hermano. Jaejoong sonrió, al parecer JaeSun había resultado bueno para la escuela.  —  Y no creo que se haya llevado una muy buena impresión de su hermano mayor.  —  El castaño sonrió haciendo un gesto con la nariz.
  —  Lo sabes…
  —  Yunho y Changmin ah me lo contaron.  —  aclaró.  —  JaeSun no quería decir nada, a pesar de las marcas que le dejaste en el rostro. Eres su hermano, mayor, Jaejoong, pero te comportaste como un crío.  —  le regañó su madre.
  —  Soy… ¿Soy el mayor?  —  preguntó con curiosidad.
  —  Por casi cinco minutos.  —  añadió ella con una sonrisa.  —  pero no me desvíes el tema.  —  volvió a enfadarse.
  —  Es que aún no puedo creerlo.  —  respondió con una sonrisa algo extraña.
Se Young sacó unas fotografías de su bolso.
  —  Son las únicas que conservo de ustedes dos juntos.  —  dijo con sinceridad.  —  eran muy pequeños, por algo no pueden recordarse.  —  y empezó a pasar las imágenes una a una. Jaejoong prestaba atención a ellas. En la primera se les veía recién nacidos entre los brazos de su madre, las siguientes registraban sus cambios a través del tiempo. Los pequeños siempre iban vestidos igual, pero los diferenciaban por los colores.  —  tú siempre ibas de color azul… JaeSun iba de verde.  —  le señaló.  —  y esta… esta es la última que les tomé antes de que los Kim te adoptaran… días después los Ko vinieron por JaeSun. Ella utilizó su nombre de soltera, por eso jamás supe que se habían llevado a tu hermano tan lejos de nosotros.
Jaejoong sabía que las cosas se le  habían salido de control debido a sus celos con respecto a Yunho, que jamás había podido ocultar, por su carácter impulsivo.
  —  ¿Por qué no hablas con él? Te daré la manera de contactarlo.  —  sugirió ella con una sonrisa.
  —  No creo que quiera volver a encontrarse conmigo…
  —  Son hermanos ¡Claro que querrá!  —  Se Young acarició con ternura el suave rostro de su hijo.  —  dime, Jaejoong ¿Qué te dice tu corazón? ¿Qué sientes con respecto a tu hermano?
  —  Que lo desilusioné.  —  respondió sinceramente.
  —  Si hubieras sido tú ¿Le darías otra oportunidad?
  —  Tal vez no.  —  y soltó un suspiro.

>>> <<<

  —  Sólo relájate…
  —  Es extraño, Yoochun, es mi hermano, pero ¿Qué voy a decirle?
  —  Sólo sé tú mismo.  —  le aconsejó su soulmate.
  —  Y si no quiere ni contestarme…
  —  No conoce tu número telefónico, Hyung…  —  le dijo Junsu sentado junto a él en el sofá de dos plazas.  —  no sabrás lo que dirá si no llamas.  —  le advirtió.  —  siempre que Junho y yo tenemos problemas espero un par de días hasta que se le baje el coraje… entonces podemos hablar y arreglar las cosas.
  —  ¿Cuándo sabes que es el momento adecuado?  —  preguntó con curiosidad Jaejoong.
  —  Sólo… lo sabes.  —  dijo Junsu como si fuera lo más natural del mundo.  —  ¿Puedes ahora o prefieres seguir esperando?
Jaejoong sonrió y respiró profundo para después tomar el teléfono y marcar. Después de esperar un poco, y un poco después del tercer tono, contestó aquella voz tan parecida a la suya.
  —  Yoboseyouh…  —  dijo en coreano.
Y se dio cuenta de que no sabía cómo llamarlo, si decirle JaeSun o llamarlo Andreé, como sus padres adoptivos le habían puesto.
  —  Yoboseyouh….  —  volvió a repetir.
  —  Yo… soy yo… soy Jaejoong.  —  y un silencio sepulcral al otro lado de la línea.  —  si… ¿Si…gues ahí?
  —  Este… sí… sólo que no esperaba que fueras tú…  —  dijo con sinceridad.
Otro incómodo silencio.
  —  JaeSun…
  —  Jaejoong…
Hablaron al mismo tiempo y ambos rieron también.
  —  Lamento lo de ese día…  —  dijo Jaejoong sinceramente.  —  Yo no sabía.
  —  Yo tampoco sabía… que amaras tanto a Jung Yunho…  —  dijo su hermano con sinceridad.
Jaejoong se levantó del sofá, ante la mirada seria de Yoochun y Junsu que le siguieron hasta que el mayor se encerró en su habitación.
  —  ¿Cómo…?
  —  ¿Lo sé? Simplemente lo sé.  —  afirmó su gemelo.  —  no iba a ocupar tu lugar, Jaejoong, jamás fue mi intención y la de Yunho tampoco.
  —  Ahora lo sé.  —  confirmó el mayor sentándose en su cama.
  —  ¿Y a qué debo el honor de la llamada de My Big Bro?  —  preguntó JaeSun con tono divertido de broma.
  —  ¿Te gustaría venir a Tokio?  —  preguntó Jaejoong directamente. Una carcajada se escuchó al otro lado de la línea.
  —  Dos viajes a Asia en menos de un  mes… Mis padres van a matarme.  —  dijo entre risas el menor.

1 comentario :

  1. Que bueno Jae ya sabe la verdad y reacciono como es él en verdad, una hermosa persona...

    Gracias!!!

    ResponderEliminar