sábado, 21 de julio de 2012

Vendras a mi. Cap. 13


 — ¿Qué ocurre Chunji? – preguntaba L.Joe en la cafetería
 — Es raro… —  hablaba jugando con su comida
 — ¿Que es raro?
 — ¿Recuerdas que Mir no vino a la escuela la semana pasada? – L.Joe asintió –Pues desde que volvió al colegio parece estar decaído, no sé dónde se mete en los recesos pero nunca lo veo, así como tampoco riéndose, me preocupa
 — ¿Y ya has intentado preguntarle que le pasa?
 — Lo hice, pero me evade la pregunta o solo me dice que “nada sucede”, pero obviamente no le creo ni una palabra
 — ¿Y ya le preguntaste a Changsun? Después de la escenita que vimos, supongo que son muy cercanos sino que algo más
 — ¿Como le preguntare? Apenas y cruzamos palabra
 — ¿Y si vas a su casa? No sé tal vez puedas hablar mejor con él o con su familia
 — No sé dónde vive tampoco
 — Entonces sigue intentando hablar con él – L.Joe le daba animos
Chunji suspiro – eso intento

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Jaehyo estaba en su casa repasando sus materias escolares por mero aburrimiento cuando suena el timbre de su casa, al no haber nadie más, bajo con pereza para abrir la puerta. Se sorprendió de lo que estaba frente a él.
 — ¿M…Mir? Qu… que te pasó – su fiestero amigo, parecía otro totalmente diferente, su cara con ojeras al igual que su cuerpo mucho más delgado le decía que algo andaba mal, algo andaba muy mal.
 — ¿Puedo pasar? – hablaba con un hilo de voz
 — Por supuesto, ven – lo llevo hasta la sala y lo sentó en uno de los sillones – ¿Que te ha pasado? Por poco y no te reconozco si no fuera por tu peinado
 — No tenía a quien ir, siento que eres la única persona en quien puedo confiar en un momento así, es que… no sé qué hacer Jaehyo, en verdad no sé, estoy desesperado, me siento ahogado – su voz empezaba a cortarse
Su amigo no supo que hacer, solo se le ocurrió abrazarlo para darle consuelo, sintió como se mojaba su playera en el hombro “¿Era tan grave así el asunto?” se preguntó Jaehyo, nunca había visto a Mir llorar, siempre había sido tan alegre.
Cuando Mir se calmó, se separó un poco del abrazo, aun con lágrimas en los ojos
 — ¿Me dirás que es lo que sucede? – Jaehyo hablo entre preocupado y suave para no exaltar a su amigo
 — ¿Recuerdas a tu primo Joon? – Jaehyo asintió – Bueno pues la noche que salí contigo, me emborrache y al día siguiente estaba con Joon en la – se sonrojo – en la cama de su departamento. Luego me amenazo que si no salía con él, le mostraría unas fotos comprometedoras a mi familia, tú sabes lo importante que es mi familia y no me perdonarían si se enteran de algo como eso…
 — ¿Joon? ¿De verdad? – pregunto Jaehyo sin salir de su sorpresa
 — ¿No me crees?
 — Claro que te creo, es que no pensé que Joon fuera así, siempre era tan serio y un poco parrandero… ¿pero que hiciste?
 — Pues acepte no me quedo de otra, pero el caso es que hace una semana me llevo a una cabaña a pasar la semana, por eso te llame aquel día, para mí la estadía en aquel lugar fue buena, pero cuando volvimos – su vista se llenaba de lágrimas – en su departamento me entere de que salía con otras chicas aparte de mí y eso me dolió – su voz se quebró diciendo lo último – creo que me enamoré de él, ¡Maldición! – cubrió su rostro con las manos
 —  ¿Aun lo sigues queriendo?
Mir asintió – Pero no puedo seguir así, duele demasiado
 — Después de aquel día lo has vuelto a ver
 — Sí, hace como tres días lo vi, trate de fingir que nada pasaba no quiero que se entere de lo que siento – seco sus lágrimas – Necesito tu ayuda para hacer algo
JaeHyo pensó en decirle a la familia de Joon, pero conociendo la reputación de Mir y Joon, sería un completo fracaso – Tengo una idea
 — Cualquier cosa, dime
 — Porque no te vas a vivir con tu hermano? Queda a media hora de aquí, así incluso te pueden cambiar de colegio y no tendrás que ver a Joon tan seguido, luego te inventas cualquier excusa para no verlo. Lo olvidaras poco a poco
 — Pero como convenceré a mis padres? Dirán que solo saldré de fiesta
 — Bueno en eso si te tocara a ti poner de tu parte, le prometerás que te portaras bien y llevaras mejores notas, de lo contrario volverás a casa
Mir sonrió un poco – Eso lo veo un poco difícil
 — O eso, o soportar el dolor de ver a Joon diario, decide – Jaehyo le puso una mano en el hombro a Mir
Con un suspiro y agachando la cabeza dijo un “De acuerdo” en respuesta.
Esa misma tarde hablo con sus padres y su hermano, gustosos le dieron un sí, pero si faltaba a su palabra iría de vuelta a casa, al día siguiente volvía a encontrarse con ChangSun, fingía lo más que podía
“Sopórtalo Cheol, sopórtalo solo es una semana” se decía a si mismo
 — ¿Mir? – pregunto Joon tocándole la mejilla
 — Dime…  —  estaban sentados en el sillón del departamento del más alto viendo películas

 — Has estado muy callado estos últimos días, es raro en ti, ¿Sucedió algo?
“No nada, solo me duele que me engañes con cualquiera porque me gustas” pensó para si – No pasa nada, solo he estado un poco cansado
 — Ya veo… ¿Y que tal si te quito ese cansancio? – dijo besando su cuello
“Esto dolerá si continua” – Joon, me tengo que ir, prometí estar temprano en casa, si no lo hago no me dejaran salir luego
Changsun emitió un pequeño gruñido al parar el beso en el cuello del otro – De acuerdo, te llevo – se levantó del sofá – Sal primero, toma las llaves del auto, tengo que hacer una llamada – se fue hasta su cuarto
Mir se levantó hacia la entrada para tomar las llaves del auto que estaban dentro de un cajón, cuando la curiosidad le gano, decidió esconderse a un lado de la puerta del cuarto para escuchar la conversación
 — Esta noche en mi casa en una hora – escucho un silencio, seguramente la otra persona estaba respondiendo – Claro, te hare ver estrellas hoy, Yuri
Cuando el menor se dio cuenta lágrimas estaban bajando por sus mejillas “Soy idiota, tenía que haberme imaginado algo así, solo soy un juguete para él”. Camino despacio hasta el estacionamiento, sentía que los pies le pesaban un tonelada cada uno, él, el gran casanova Cheol, sufría por alguien y ese alguien ¡era un hombre!, era una vergüenza. Al entrar al auto rápidamente seco sus lágrimas con las manos. Al llegar a su casa se despidió de Joon con un corto beso y corrió hasta su habitación, se encerro y lloro en silencio.
Una semana pasó, una amarga semana para Mir en la cual se dedicó a ordenar sus cosas para la mudanza, aplicarse más en su estudio y lo peor de todo, fingir frente a Joon.
 — ¿Estás listo hermanito? – Se guindo SeungHo de su cuello – Ni creas que no harás nada, te tocara hacer el aseo porque no tengo sirvienta – rio divertido
 — ¿Qué? ¿No hay sirvienta? – Mir abrió los ojos en modo de preocupación
El mayor rió de nuevo – Estaba jugando, si hay una pero no está todo el día, solo para hacer la cena y limpiar los fines de semana. Bueno voy entrando al auto te espero
El menor suspiro aliviado, era pésimo en las actividades del hogar y de cocina no sabía nada, incluso la sopa instantánea le salía mal.
 — Cariño, ¿No se te queda nada? – pregunto su madre con una sonrisa en el rostro
 — Ya no es un niño mujer – hablaba el padre
 — No mamá, no te preocupes, llevo lo que necesito nada más – devolvió la sonrisa dándole un abrazo – Te voy a extrañar mamá, a tus enfados y regaños también – se soltó y abrazo a su padre – A ti también papá
 —  Igual yo hijo, espero ver esas notas bien al igual que tu comportamiento, sino yo mismo te traigo amarrado de regreso a casa y juro que te castigare – hablo el padre serio pero fraternal
 — Prometo que me portare bien – entro al auto y se despidió de sus padres. En el camino al departamento de SeungHo iba recordando todo lo que había sucedido, ni siquiera se despidió de sus amigos, solo JaeHyo estaba al tanto. Le pedía al cielo que lo ayudara a borrar los recuerdos que tuvo con Joon, no quería sufrir, pero igual guardaría en su corazón esa semana que paso fuera de la ciudad con él. Una gota traicionera bajo por su mejilla derecha “Espero que todo salga bien” y con una sonrisa decidió empezar de nuevo.


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Heechul llevaba aproximadamente una hora tratando de convencer a Sungjong que debía volver a las prácticas de baile
 — Vamos, no te des por vencido, no le des gusto a ese Taemin que solo quiere verte sufrir —  Heechul jaloneaba el bulto que estaba en su cama
 —  ¡No quiero! cuando Changmin va a las prácticas solo se la pasa hablando con Taemin en mis narices, aparte de que me restriega en la cara que haya ganado en la última competencia ¡Estoy harto! – se levantó de la cama de Heechul enojado
 — Entonces gánale esta semana, ¿No es tiempo ya de la siguiente competencia? ¿Es cada tres semanas no?
 —  ¿Para qué? ¿Para quedar de segundo otra vez? – Habló con aún mas enojo – No gracias, prefiero evitar la vergüenza – tomo un vaso de agua de la pequeña mesita del cuarto
 — Tú no sabes eso, ¿Qué tal y ganas? Si quieres te alquilo un salón de prácticas para que lo hagas y vayas más confiado – Sungjong no respondió – Y te comprare lo que tú quieras – los ojos del menor se iluminaron
 —  ¿DE VERDAD? – se giró con una gran sonrisa
“Ya sabía yo que caerías” Rodó los ojos – Nunca miento hijo mío, así que vamos de una vez – tomo al menor de la mano y se dirigieron hacia el auto de Heechul
Cuando llegaron al salón de prácticas Sungjong, bajo con temor del auto, tuvo miedo de entrar a aquel lugar, rogaba que Changmin no estuviera dentro. Pero como tal parece que la suerte no estaba de su lado, ya que al entrar lo distinguió hablando alegremente con su gran rival, paso por un lado virando la cara hacia otro lado. No se daría por vencido, además de que había algunas cosas que quería comprar con el dinero de Heechul.
Al terminar la práctica de la semana, salió por un helado, al día siguiente seria la competencia y quería relajarse un poco. Estaba tan embelesado con su helado que no vio cuando chocó con alguien dejando caer su helado.
 — Mi helado~  —  hablo triste mirando cómo se derretía su helado en el suelo
 — Sungjong, pensé que ya te habías ido
“¿Mi mala suerte no se acaba aun?” ¬–¬ - No Changmin, compre un helado mientras esperaba a Heechul, pero tal parece que no lo podré comer – hablo con una sonrisa
 — Lo siento, no vi por donde iba, estaba hablando por teléfono, si quieres te compro otro
 — Ya no importa, Heechul no debe demorar y él se enojara si lo hago esperar – seguía con la sonrisa en el rostro
 — Ah… Que lastima entonces – Hubo un silencio casi sepulcral – Y ¿Cómo te ha ido en las practicas?
 — Bien, gracias – sonrió no dejaría ver que por dentro le dolía, no señor, él era Sungjong y no mostraría sus debilidades
 — De seguro estás listo para la competencia de mañana
 — Sí, espero ganar y demostrar de que soy bueno y no la sombra de un mentiroso – la sonrisa de su cara se borró
 — Sungjong, ¿Sigues con eso? – Changmin frunció el ceño
 — Solo digo la verdad, me han educado así, seré pobre y un poco ambicioso pero soy honesto en lo que digo
 — Sungjong, por eso te dije que me digas la verdad, Taemin es una bue…
 — ¡No lo digas! – Habló antes de que el alto terminara – No quiero escuchar esas palabras que carecen de sentido, tú no has estado tanto tiempo a su lado como para conocerlo, tampoco has visto lo que yo, ¡No sabes nada! ¿Por qué no te enteras primero antes de hablar? ¿Por qué debo pasar por esto otra vez? Primero Minho y ¿Ahora tú? – Apunto al mayor – ¡Tú al igual que él me tacharon de mentiroso por el idiota de Taemin! ¡Son unos estúpidos! – Su bolsillo del pantalón vibró, debía ser Heechul buscándolo – Él te está mintiendo, te está engañando ¿No lo ves? Por ser tan tonto, te odio, ¿Me oíste? No te acerques más a mí – Salió lo más rápido que pudo del lugar hasta que vio el auto de Heechul y entro rápidamente agitado aun por lo que había dicho.
 — Cariño, ¿Por qué estas así de agitado?
 — Estuve practicando hasta ahora, vámonos ¿sí? – dio una sonrisa fingida, y el auto arrancó “Ya verás Taemin, que esto no se queda así, pudiste quedarte con Minho pero no lo harás con Changmin y mucho menos con el primer lugar de mañana”

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 — ¡Yunho! Regrésame mis fotos ¡Ahora! – Jaejoong estaba que mataba y comía gente, por la travesura del otro
 — Jae, cálmate ¿si? – Yoochun trataba de relajar el humor del otro pero parece que de nada servía.
 — No Yoochun, él tomó algo que es mio y muy privado, eso si no se lo perdono
 — Son solo unas fotos, ¿Qué más da? – seguía tratando de quitarle importancia al tema
 — Son fotos mías que se suponía que nadie debía ver – ahora se sentía un poco nervioso
 — Pero Boo, saliste hermoso como siempre – Yunho salió de su escondite (la espalda de Yoochun)
 — ¡Devuélvelas ahora!
 — No quiero, solo si me das un beso
El enojo de Jaejoong creció aun mas por la actitud tan infantil de Yunho, vio cerca de su mano una escoba ya que estaban en el patio de la casa de Yoochun – Lo que te voy a dar es un escobazo – tomó la escoba y persiguió al más alto por toda la casa hasta que este se encerró en un baño cerrando por dentro. Jaejoong le dio a la puerta para que este saliera.
 — Jae, si rompes la puerta, la pagas – hablo desde la planta baja Yoochun
 — ¡Entonces mandas la cuenta a mi casa! – grito desde el segundo piso afuera del baño. Ya cansado de golpear la puerta, decidió, esperar pacientemente afuera.
Mientras tanto dentro del baño, Yunho escucho un silencio casi sepulcral afuera, así que supuso que su Boo había desistido y bajado a hablar con Yoochun, abrió la puerta lentamente cuando una mano detuvo la puerta y lo jalo hacia fuera, quedando debajo de Jaejoong.
 — Ahora si me las darás – sonrió Jae de medio lado mientras tanteaba los bolsillos de la chaqueta de Yunho. Pero no presintió que este lo abrazaría, su sorpresa fue grande que cuando se dio cuenta las posiciones estaban invertidas.
 — ¡Suéltame! – alego pero no era muy convincente, teniendo un sonrojo en las mejillas
 — No quiero – rio travieso el más alto – Sabes, desde que estuve en tu casa me he preguntado el porqué de estas fotos y la que tienes enmarcada en tu cuarto
 — No es algo que deba decirte, ahora suéltame – reto con la mirada
Yunho suspiro, en verdad que era difícil de hablar con aquel chico – Vamos Boo, no deben haber secretos entre nosotros – le acaricio la mejilla con una mano.
Jae hizo un puchero – Yo no he dicho nada de eso
 — Ups, creo que interrumpo el momento – sonrió Yoochun desde la escalera – me preocupe al no escuchar nada, pensé que tal vez Jae te habría asesinado Yunho
Jaejoong aprovechó el momento para levantarse del suelo – No pasa nada Yoochun, me voy – pasó rápidamente hasta las escaleras, para luego oírse como la puerta principal se cerraba
 — ¿Explicación? – preguntó el ratón
 — Secreto – Yunho dio una gran sonrisa y se levanto del piso  —  ¿Y Junsu?
 —  Está en un partido, iré a recogerlo más tarde, a Su le gusta mucho el futbol, a veces pienso que prefiere al futbol por encima de mi – sonrió
 — No digas eso Yoochun, él te quiere
 — Y Jae a ti, aunque no lo admite, tienes a alguien quien primero niega lo que siente antes de admitirlo así tendrás que hacer mucho trabajo aún  
 —  Lo sé, y estoy preparado para eso – “Aunque lo tenga que llevar encadenado conmigo” pensó para si mismo feliz.
 —  ¿Jugamos en la consola un rato? – Preguntó Yoochun – Desde que Su viene, compro muchos videojuegos
 —  Claro


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Llego a su casa, tirando las llaves de las moto a un lado en el sofá, tocándose las sienes  —  ¿Qué hago? En una semana iremos de paseo…  —  susurro bajo, cuando el timbre de su casa sonó. Al abrir la puerta se sorprendió, pero al momento río alto por lo que veía, pero a la vez cubriéndose con una mano.
 — No seria tan gracioso si fueras tú – habló indignado Jonghyun
 —  Pero, es que, es muy gracioso – seguía riéndose por cómo lucia su amigo, estaba totalmente desarreglado, y su cabello era… rosado encendido – Pasa, pasa – abrió más la puerta.
Dentro de la casa el mayor se dirigió a la cocina  —  ¿Quieres algo de tomar?
 — ¿Tienes chocolate caliente? – pregunto desde el sofá de la sala
A los pocos minutos salió Jaejoong con dos tazas – En verdad, aunque seas bueno en peleas, aun eres un niño tomando chocolate caliente
Jonghyun hizo un puchero  —  No diré lo contrario, no tuve casi infancia, pero ahora… con Kibum me siento bien – sonrió mirando la taza humeante
Jaejoong sonrió, se alegraba de que su amigo al igual que él hayan dejado de buscar peleas – Se ve que lo quieres mucho  
La sonrisa del más bajo se ensanchó – Con toda el alma, por él deje de las calles para ser quien soy hoy, y no me arrepiento de nada – pero la sonrisa se le borró al instante – Por eso necesito tu ayuda, ayer fui a la casa de mis primos Donghae y Sungmin, entonces hicieron una fiesta, quería evitar problemas. Pero ya me conoces, no me resisto a las fiestas si estoy solo, y al levantarme me encontré con mi cabello de este color y mi ropa ni se diga, estaba echa un desastre, necesito que me ayudes a quitarme este tinte, y volver a mi cabello de antes
 — ¿Y porque no fuiste a una peluquería cercana? – pregunto Jae
 —  Ni loco, Key se enteraría, tiene contactos en todas las peluquerías de la región, y si se entera capaz y me deja, me advirtió que no me metiera en fiestas, pero soy débil ya me conoces, ayúdame Jaejoong – rogó con ojos de cachorro
 —  Bien, bien pero no hagas esa cara conmigo, ven al baño – rió y ambos fueron a la cocina para quitarle el rosa que tenia por cabello.
 —  Entonces Jaejoong… ¿Has pensado en lo que te dije? – Hablaba el bajo mientras mojaba su cabello – Puedes ganar mucho, como antes
Jae lo pensó un momento mientras preparaba como quitar el tinte – Pues sabes que nunca tuve la necesidad del dinero, solo lo hice por diversión, y esos estúpidos solo querían decirme que hacer – se encontraba echando el tinte
 — Si cambias de opinión nada más me avisas, y te consigo una sesión – habló esperanzado, su amigo era bueno en las fotos, era un talento desperdiciado si llegara a estar en una oficina, se merecía más
 — Lo tendré en mente Jonghyun, ahora calla y cierra los ojos  


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 — Umma, ¿Es necesario que use esto? – rogaba Sungjong con una muda de ropa en la mano “¿Como se supone que me pondré esto?”
 — Si, es muy necesario, te veras fantástico cuando ganes la competencia
Sungjong acepto sabiendo que si no lo hacia, haría enojar a Heechul, y lo menos que quería era eso, ese día se había trazado ganar la competencia y arrebatarle al tonto de Taemin lo que era suyo, incluyendo a cierto chico. Se había esforzado mucho, con la sala de practicas que le alquilo Heechul pudo practicar mucho más, tenía mucha confianza en si mismo.
Al entrar al lugar de la competencia, entro a cambiarse en los camerinos.
 — ¡Viniste! ¿Quieres que te nombre en mi discurso de agradecimiento cuando gane? – Taemin sonreía con malicia
 — No me interesa nada de eso, porque no pienso perder contra ti – contra ataco Sungjong.
 — Como si pudieras, incuso tu estúpido novio creyó todo lo que le dije, es tan ingenuo como Minho
 — En primera, Changmin no era mi novio y en segunda ¿Por qué no mejor te amarras esa lengua que solo echa veneno?
 — Mira estúpido…  
Entro una joven, probablemente del lugar – Taemin tienes que cambiarte pronto será tu turno de salir
Taemin giró hacia la chica con una sonrisa fingida – Ahora salgo – cuando salió la chica borro la sonrisa – Hablamos cuando gane – cuando iba saliendo se detuvo – Suerte, segundo lugar  
El menor se quedo sonriendo – Eso es lo que tu crees Taemin, y de su bolsillo sacó un objeto – Eso es lo que tu crees…  

2 comentarios :

  1. Omo que le hara a taemin jajajjajajaj ojala sea algo malo :) se lo merece, y a ver que hace despues changmin

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  2. At Mir... su con urse realmente se arreglara un corazón herido... ya verá ese Joon.... Jajaja se me ocurre que lo que tiene SungJong en la.mano es un frasquito de picapica para las prebdas de TaeMib jijiji. Ay Minnie... te pasaste de credulo.... pero bueno.

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