sábado, 21 de julio de 2012

Vendras a mi. Cap. 16


Aspiro el aroma del lugar, se sentía libre como nunca, más que cuando caminaba sin rumbo fijo en la ciudad, este era un sentimiento de paz y tranquilidad espléndidamente hermoso, inhalo, exhalo, inhalo, y repitió el mismo proceso una y otra vez. Podría haberse quedado el día entero en aquel lugar como una estatua sino hubiera sido porque interrumpieron sus pensamientos.
—  Ven a jugar también – los ojos de Junsu que brillaban a más no poder delataban que habría una guerra sin fin en aquel partido.
— Gracias, pero no soy bueno jugando fútbol – sonrió amable, no quería parecer grosero, todos allí eran mayores que él así que debía mantener el respeto
— No es necesario que sepas, vamos Changmin te puede explicar – lo tomó de una mano prácticamente arrastrándolo hasta la cancha imaginaria que habían creado al ver un gran paraje llano  —  Solo falta uno y estaremos completos – la sonrisa cada vez se le ensanchaba aun mas, esto no le daba un buen presentimiento al menor, no era que no supiera jugar futbol, solo era que no le interesaba cuando él era uno de los jugadores, sin embargo ser espectador no le molestaría para nada.
— No de verdad gracias por la invitación pero me temo que no…  —  sus palabras parecían que le entraban por un oído y le salían por otro a Junsu ya que este seguía jalando, logró divisar a lo lejos a los “jugadores” Changmin, Yoochun, Siwon y Heechul aunque este ultimo traía cara de aburrimiento “de seguro lo jalaron como a mi” pensó.
Ya se estaba preparando mentalmente a pedir disculpas en caso de una falta futura por su culpa cuando…  – Sungjong, podrías venir conmigo a la cocina por favor – Eso le sonó como un ángel caído del cielo
— No puedes llevarte a mi jugador así, nos falta uno Jae – protestaba con el mayor
— Yo jugare en su lugar – apareció gritando Yunho a lo lejos
— Bien, te dejare que te lleves a Sungjonnie, pero ni creas que te salvaras la próxima al igual que tu Jae – señalo el último, para correr hacia la cancha acompañado de Yunho.
— Perfecto – susurro bajo el menor del grupo
Jaejoong logró escuchar el comentario y soltó una pequeña risita – Cuando se trata de futbol nadie lo detiene – en el poco tiempo de conocer a Junsu, se había dado cuenta de que lo único que de verdad lo apasionaba aparte de Yoochun era el futbol.
— No es que me disguste jugarlo pero no soy para nada bueno en él, siempre cometo faltas en el colegio
— Supuse que pasaría algo así, por eso vine – le palmeo el hombro
— ¿De verdad? Muchas gracias, me salvo de una muy grande – lo abrazó en agradecimiento
Algo sorprendido devolvió el gesto, no recibía muchos abrazos, y el cien por ciento era porque él mismo no dejaba a nadie hacerlo.
— ¡Atrápala Yunho! – la voz de Siwon le pareció tan lejana que no le dio tiempo a reaccionar cuando la pelota ya estaba en su frente. Se había perdido enterneciéndose por aquel abrazo que compartían el par a lo lejos, parecían madre e hija. Todos se acercaron rápidamente para observar que había sucedido, mientras ayudaban al mayor a levantarse del suelo – Lo siento tanto, pensé que la esquivarías fácilmente –
— No te preocupes Siwon, fue mi culpa por estar distraído – le sonrió levemente – Bueno sigamos con el partido – los equipos se habían repartido en el equipo de los “Vencedores”  formado por Junsu, Yunho y Siwon, por el otro lado el equipo de los “Intelectuales”  estaba formado por Heechul, Yoochun y Changmin.
— Parecen estúpidos corriendo tras una pelota – le hablo Jaejoong al menor cuando vio que Yunho se levantaba del suelo y seguía jugando como si nada – Vamos pequeño o ¿te quieres quedar aquí? –
— No se, no me entretiene mucho el futbol –
— Bien, entonces ¿Quieres que te enseñe a como preparar un pastel? – lo tomo de la mano sonriéndole, a su parecer Sungjong era como el joven que debió haber sido si no fuera por las desgracias que le había deparado el destino.
— ¿Pastel? Por supuesto vamos – sonrió dando pequeños saltitos, la distancia que había sentido con aquel “chico frio” como le decía desde que llego a la cabaña había desaparecido en unos minutos
Cuatro horas después….
— Mejor dejémoslo hasta aquí Junsu, es injusto un partido de tres contra dos – Changmin, estaba que moría de cansancio, no sabia como había soportado tres horas de juego continuo sin ser remplazado, Heechul había abandonado el partido hacia hora y media, limitándose a ver desde la sombre de un árbol a lo lejos solo porque Siwon seguía en el juego aun – Además nos ganaron hace rato, creo que ahora estamos quince a dos y cuatro
— De acuerdo, pero mañana jugamos – sonrió
— ¡No! – respondieron todos al unísono, el brillo de los ojos de Junsu se esfumo al instante
— Lo siento Su, pero es que no tenemos tantas fuerzas como tú al jugar – se acercó pasando la mano por su cuello – pero si quieres podemos seguir solos tu y yo en el bosque – le susurro bajito
— ¿De veras? – preguntó emocionado, devolviendo el brillo a sus ojos
— Claro baby, yo nunca miento – mostro una sonrisa lasciva, sin embargo la inocencia de Junsu que se estaba corrompiendo día a día le hacía creer que las palabras dichas por el mayor eran para jugar fútbol…
— Vámonos entonces – hablo Yunho sobándose la frente, aun le dolía un poco el golpe hecho por la pelota – ¿Ustedes no vienen? – le preguntó al par que se quedaban atrás
— No, jugaremos un rato más, ¿Verdad Chunnie?
— Claro – su mirada solo reflejaba lujuria
— Bueno pero vuelvan antes de que oscurezca, y si se pierden me llaman – (N/A: yo quiero esa señal que llega incluso en el bosque xD)
— Vale – respondió Junsu, miro a hacia atrás y vio al ratón mirando los alrededores  —  ¿Qué miras Chunnie? Juguemos un rato más –
— Por supuesto que jugaremos – sonrió de lado – Solo veo cual será el mejor lugar
 — ¿Mejor lugar? – se quedo extrañado
— Su… ¿Qué te parece si jugamos a otra cosa? – se acercó quedando a pocos centímetros, pasando ambos brazos por los el cuello del otro comenzando a lamer el lóbulo de la oreja izquierda
— Pero yo pensé que…  
— Vamos Su, ayer no pudimos terminar lo que iniciamos en aquel baño al igual que en la noche, y no me digas que no quisieras terminarlo – le susurraba quedamente al oído, recordando la dura advertencia de Yunho prohibiendo cualquier acto sexual en la cabaña

Flashback
Luego de llegar del pequeño centro comercial del lugar decidieron divertirse jugando videojuegos, Yoochun había llevado todo lo necesario para jugar en equipos de a tres, ya que a colección de Junsu permanecía en su casa
— Tengo sueño, iré a dormir – un somnoliento Heechul se levanto de la cama
—  Te acompaño yo también tengo algo de sueño después de estar caminando buscando tanto tiempo – Siwon cedió el mando de juego a Jaejoong y siguió al mayor
Después de algunos minutos en parejas se fueron hasta que solo quedaban Yunho y Jae en la sala
— Creo que es hora de también irnos a dormir Yunho —  el pelinegro se restregó los ojos de sueño
— Déjame apagar esto y subimos –
Iban tomados de la mano hacia la primera habitación cuando Sungjong se les acerco rápidamente con los oídos tapados por las manos de Changmin
— ¿Qué sucede? – preguntó Yunho
— ¿Por qué no lo escuchan ustedes mismos? Esos cuatro de allá parecen conejos calentones, desde que subimos hemos escuchado gemidos todo el tiempo, no nos dejan dormir –
— Entonces, ¿Por qué le tapas los oídos a Sungjong? – pregunto Jaejoong
— No quiero que se traume –
Y no era mentira, aquellos gemidos se escuchaban claramente por todo el pasillo, Yunho no aguanto, si él no tendría diversión, nadie más lo tendría – Chicos…  —  alzó la voz para ser escuchado, logro hacer un cambio de habitaciones a media noche, quedando Siwon con Yoochun y Heechul con Junsu, a regañadientes aceptaron dejando la casa en un total silencio mientras que en la habitación de Siwon y Yoochun compartían datos de cómo eran sus vidas sexuales mientras que en la otra habitación  Heechul le comentaba al menor como de grandioso es el modelaje y la moda.
Fin de Flashback

 — Si, pero…  —  las palabras quedaron en el aire, cuando fue besado furtivamente por el otro. Sintió ser guiado hasta chocar la espalda contra un gran árbol, ambos seguían un poco agitados por aquel partido al igual de sudorosos, aquellas gotas de sudor brillaban con la poca luz que llegaba debido a que la copa del árbol tapaba la mayoría de los rayos solares. Los besos que en un principio era algo suaves se tornaron salvajes mientras que Yoochun sacaba la playera con cuello en V del menor, nunca se cansaría de tomar aquel cuerpo para él era simplemente el cuerpo perfecto que había sido mandado desde el cielo para complacerlo de manera increíble. Pasaba ágilmente su mano por el pecho, abdomen, caderas hasta la entrepierna del menor haciéndole soltar gemidos que eran ahogados por el beso, con astucia bajo el zíper del cremallera logrando meter la mano por el bóxer hasta encontrar su objetivo, masajeo levemente de arriba hacia abajo, conociendo que eso estaba poniendo al máximo a Junsu.
Por otro lado Junsu le quitaba o más bien arrancaba los botones de la camisa de Yoochun, este sonreía al ver la desesperación que tenia por quitar aquella prenda. Cuando por fin lo logro había arrancado cuatro botones de aquella fina camisa, se la quito de inmediato tirándola a un lado de ellos, paso sus manos por el pecho bien formado, sobre ese abdomen bien marcado, nunca se cansaba de aquel cuerpo que lo llevaba hasta el limite y beso la clavícula del mayor, succionando algunas partes para dejar una marca apropósito. Sintió como su pantalón al igual que su ropa interior era bajada de un momento a otro, no opuso resistencia en lo absoluto y toco el abdomen del mayor hasta llegar al zipper de aquella bermuda, lo bajo e instintivamente comenzó a pasar su mano levemente por la extensión del otro.
Yoochun comenzó a meter un dedo en la entrada del menor, sintió un estremecimiento en aquel cuerpo como respuesta, luego metió el segundo, otro estremecimiento, y la desesperación llego a su máximo punto al ver la cara de excitación puesta por Junsu – Lo siento Su, pero estoy en mi límite – entro en el chico con la mayor calma que le era posible tener, pero en estos momentos no tenia mucho control sobre ella.
Un pequeño grito ahogado salió de su boca al sentir la intromisión, y se aferro a la espalda de Yoochun, sintió como lo cargaba, y enredo sus piernas alrededor de este, a los pocos segundos se sintió preparado – Puedes moverte Chunnie – esa prácticamente era como una orden para sus oídos y comenzó aquel vaivén en el árbol, la espalda a Junsu le dolía pero el placer le podía más.
Cada vez iban más rápido y sentían que el final estaba cerca, el mayor tomó el miembro del chico y comenzó a darle un ritmo igual al de él, sintió espasmos indicándole que ya casi era el tiempo, así que dio unas últimas estocadas más profundas.
La vista de Junsu estaba algo nublada de placer, cada vez que lo hacían se asombraba de lo placentero que era, se sentía morir y lo disfrutaba aun mas por ser la persona que más amaba, sintió unas estocadas mas fuertes al igual que unas succiones por todo su pecho – Yoochun hmm…  —
— Te amo Junsu… eres lo mejor que me ha pasado en mi vida – le susurro y solo bastaron algunos segundos más y se corrió dentro de aquel chico, luego un liquido caliente cubrió todo su abdomen.
— Yo también te amo mi Chunnie –  y lo abrazo aferrándose al mayor

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— Y así es como vas decorando el pastel – Jaejoong estaba sumamente concentrado en lo que hacia
— Wao, eres un experto en la cocina – Sungjong lo miraba con asombro, nunca había preparado un pastel y era su primera vez haciéndolo aunque fuera uno pequeño y no tan grande como el que tenia enfrente, no imagino lo bien que podría cocinar aquel chico  —  ¿Cómo aprendiste? – se atrevió a preguntar por impulso
— Bueno pues, como siempre estaba solo en casa se convirtió en mi pasatiempo –  le paso la manga pastelera para que terminara de decorar el pastel
— Gracias – feliz por su nueva experiencia decoraba con ansias, quería ver la cara de Changmin y Heechul cuando lo vieran
Le sonrió – Sabes, me alegra que te hayas topado con Changmin, parece un buen chico aunque no lo conozca completamente –
— Si es un poco inconsciente a veces como aquella vez con Taemin – se deprimió un poco recordando lo acontecido
— No te pongas así, no quise decir algo indebido – no sabia mucho de cómo consolar a alguien, así que prefería evitar aquellos temas
— No, esta bien lo que paso fue…  —  comenzó a contar su pequeño relato sobre Taemin e incluso de Minho
Jaejoong escuchaba atentamente ese chico llamado Taemin parecía ser alguien muy egocéntrico, cuando el menor termino el relato, se tomo el tiempo para examinarse a si mismo “¿Qué había hecho con su vida?” aun recordaba las noches que se la pasaba buscando alguna bronca para liberar estrés, y cuando perdía, Jonghyun lo iba a buscar, salvándolo de llegar al hospital o de que lo cortaran o incluso lo asesinaran. Miro a aquel chico que tenía en frente, él tenía una juventud normal como cualquiera, con sus altas y bajas pero normal, tenía a Heechul que lo cuidaba, y ahora contaba con Changmin, Siwon y los demás que lo ayudarían. Si solo Yunho no se hubiera ido aquel día… decidió parar sus pensamientos recordando los motivos del castaño cuando se fue sin decir nada. Ahora, debía pensar en lo que tenia enfrente, sin querer había conocido a personas que aunque algo locas, le hacían pasar un buen rato. Sonrió sin querer, para luego mirar la argolla que descansaba en su mano y pensar en la paz que le transmitía Yunho, los buenos momentos pasados lo hacían decidirse a saber que responder a la pregunta que le había hecho el día anterior.
Se escucho como abrían la puerta principal, al igual que esa voz que le traía calma y felicidad
– Jae, Sungjong volvimos –
— Estamos en la cocina, ahora vamos —  alzó la voz para contestar y miro al menor a un lado suyo – Ven quitémonos los delantales y mostremos los pasteles, seguro se alegran –
— De acuerdo – se apresuró a dejar el delantal y limpiar todo lo usado – Listo Jae  
 — Vamos entonces – le sonrió y ambos salieron con los pasteles ante las atentas miradas de los demás, dejándolos en la mesa.
— ¿Los hicieron ustedes? – pregunto Yunho sorprendido
— No, que va, los encargue desde la capital – bufó Jaejoong
Changmin se acercó al menor sorprendido – ¿Lo hiciste tú? – señaló el pastel más pequeño
— Sip, Jaejoong me enseño como –
Changmin iba a decir algo más, pero fue empujado – Cariño, te ha quedado precioso, me enorgullezco de ti – Heechul lo abrazó complacido
— Gracias Heechul y Changmin… ¿Estas bien? – pregunto al verlo en el suelo
— No te preocupes estoy bien –
— Bueno, que los pasteles no son solo para verlos y tenerlos como adornos, comamos, Sungjong, trae los platos de la alacena mientras yo los parto en pedazos los pasteles – en ese momento se percato de algo  —  ¿Dónde están Yoochun y Junsu? –
— Dijeron que iba a jugar un rato más – hablo Heechul – Aunque creo que no iba a jugar futbol precisamente –
Todos se miraron cayendo en cuenta – No importa le guardamos sus pedazos, siéntense – todos asintieron a lo que llego Sungjong con los platos – Gracias – le dijo y comenzó a servir
Por más que Heechul mirara a Jaejoong desde que habían llegado a la cabaña, más sabía que lo había visto en alguna parte de modelo, hasta que logró recordar aquella revista

Mini — Flashback
— Mamá, este chico es nuevo no lo había visto en las otras revistas – señalo a un chico con cabello totalmente blanco hasta los hombros quien posaba élegamente.
— Ah, él, bueno ese chico era maravilloso en el trabajo, pero lastima que no sabemos ni su nombre ni nada, solo posó en unas cuantas revistas, llego un día de la nada y dijo que quería posar, le hicimos las pruebas y salieron maravillosas. Un día así mismo como vino se fue – la señora suspiro – como me gustaría contratarlo una vez más, es perfecto para la siguiente temporada de moda – la madre de Heechul era una famosa fotógrafa de moda, reunió dinero y creo su propia línea de boutiques donde se vendían las ropas de mejor calidad
— Hmm…  —  Heechul lo vio una vez más, era cierto no parecía inseguro en ninguna toma – Y se vendía mucho con el
— Demasiado, la ropa, las revistas e incluso los accesorios que el usaba se vendían al instante, me pregunto donde estará ahora
Suspiro – Debe ser una lastima, desperdiciar el talento
Fin de Mini — Flashback

Ahora lo recordaba, ese era el mismo chico de la revista pero sin tanto maquillaje y con el cabello de negro, debía llamar a su madre de inmediato y decírselo – Disculpen, saldré un momento – habló lo más calmado que pudo, la emoción le podía
— ¿Pasa algo Chul? – Siwon lo tomó de la mano algo preocupado
— No pasa nada Siwonnie – le sonrió alegremente y salió, buscando directamente en su celular el número de su madre
— A que no adivinas mamá – le hablo rápido
— ¿Qué pasa hijito? Pareces emocionado –
— Y lo estoy… ¿Recuerdas al chico de la revista que tenia el cabello blanco?, del que te pregunte ese día, el que tu me dijiste que no sabían nada de él –
— Ah, ese chico si es una pena que no sepa quien es –
— Bueno pues, lo encontré, se llama Jaejoong y esta en la capital en el mismo instituto al que va Siwon –
— ¿DE VERDAD? Apresúrate y tráelo, que bien –
— Hare lo que pueda mamá, que tal que no quiera, por algo se fue –
— Haz todo lo que puedas, tráelo por favor –
— Bueno me tengo que ir, bye mami –
­ — Bye hijo  —   y colgaron a la vez
 “Ahora solo pensar como lo convenzo de que vuelva a posar… Aish eso no es fácil, ni siquiera soy su amigo (T.T)” pensó para si, seria algo difícil de hacer  

Eran las seis y media de la tarde y todos se encontraban en aquella sala viendo películas, Siwon había llevado una colección de todo tipo desde su casa, cuando un par entraba por la puerta principal
– Ya llegamos – hablaron a una sola voz
— Vaya, ¿su “juego” por fin termino? – Changmin enmarco aquella palabra con las manos
— Si Changminnie, fue algo sumamente divertido, deberías intentarlo con Sungjong también – hablo sarcásticamente con una sonrisa
Junsu no sabia donde meter la cara de lo apenado que estaba – Yo… iré a descansar, permiso – iba a subir cuando una voz lo detuvo
— Junsu, no quieres ver películas, traje un montón de toda clase
— No se preocupes, estoy algo cansado, creo que me emocione jugando futbol y ahora pagare las consecuencias – dio una gran carcajda y termino de subir
— ¿Y tu Yoochun, vendrás a ver?
— Ehh… no gracias también estoy cansado, pero bajare ahora – sonrió y al igual que el otro subió tapándose un poco la camisa con la mano ya que no tenían los últimos cuatro botones
— De seguro están cansadísimos – susurro Changmin
— Supongo, estuvieron jugando futbol por más de tres horas, nadie soportaría tanto
Changmin rio levemente ante la inocencia de Sugjong y siguieron viendo películas de comedia.
Arriba en el cuarto que anteriormente compartían Yoochun y Junsu, estaba el último quitándose con rapidez la playera – Arde, arde, arde – termino de quitársela y se miro en el espejo de la cómoda en la habitación, tenia prácticamente la espalda totalmente roja y unos raspones de los cuales salían pequeñas gotitas de sangre, abrió los ojos como platos, no se imagino lo que veía, había sentido un poco de dolor en la espalda mientras estaba con Yoochun pero a medida que volvían el ardor en la espalda se volvía mayor, por eso había decidido ir a ver y verificar. Escucho unos toques en la puerta y al sabes que era su Chunnie se bajo la playera y fue a ver
— ¿Qué pasa Chunnie? – le habló desde la puerta, no quería que viera aquella escena
— Es que me preocupa que te vayas así como si nada a la cama –
— No pasa nada, te lo aseguro – le sonrió para que le diera confianza
— ¿De verdad? – alzó una ceja
— Si
— Bueno entonces dame un abrazo – y así lo hizo pero al tocar la espalda del otro, escuchó un quejido, se lo imagino, ya que de regreso a la cabaña cuando pasaba un mano por su espalda hacia algunas pequeñas muecas de molestia, en un rápido movimiento subió aquella playera y lo que vio lo dejo helado.
Junsu se separó rápidamente – N… no es nada Chunnie, en serio
— ¡¿Por qué no me dijiste nada?! – alzó la voz
— Shh… te pueden escuchar allá abajo y no te dije nada, porque en ese momento no sentí, nada… bueno si un poco de dolor pero no le di importancia – lo metió dentro de la habitación
— Debiste haberme dicho algo, me siento como una bestia, mira lo que te hice – se paso una mano por la frente – Lo siento Su… lo siento – unas pequeñas gotas de agua salada pasaron por su rostro
— No llores Chunnie, no fue tu culpa
— Claro que lo fue, si no te hubiera obligado…  
— No me obligaste, yo también lo quería y lo de mi espalda bueno… ya sanará
— No claro que no se va a quedar así – se secó las lagrimas – ahora vuelvo – no demoro ni dos minutos y estaba de vuelta con unos jeans y una camisa diferente – Nos vamos
— ¿QUÉ? – el menor no salía del asombro
— Eso que tienes en la espalda es grave, vámonos, prepara tus cosas, le diré a Yunho que nos lleve
— P…pero no nos podemos ir así – todo era tan de repente, se supone que él había ido para divertirse, no para volver al tercer día
— Claro que sí, prepara tus maletas, iré por Yunho – y salió de la habitación sin decir más
Se quedo en la cama pensando para luego arreglar sus cosas de nuevo en la maleta, no se dio cuenta cuando Yoochun había vuelto – Ven vámonos – lo tomó de la mano y lo jaló fuera de la habitación, en la sala se encontraban todos con cara de preocupación.
Heechul fue el primero en preguntar – Junsu… ¿Qué te paso? ¿Te sientes tan mal así?
No sabía que responder, pues tampoco sabía que excusa habría dicho Yoochun, porque estaba seguro que la verdad no la había dicho.
— Si, se siente tan mal que no puede ni coordinar sus pensamientos – lo llevo rápido hacia afuera – Gracias Yunho por llevarnos – adentro al otro chico que aun seguía ido en otro mundo al auto
Ya dentro del auto reacciono, debido al respingo de dolor que hizo al tocar el respaldo del asiento – No tenias por que hacer esto Yoochun, quiero volver
— Hare lo que sea necesario y esto lo es, ahora quedarte aquí – lo sostuvo de ambas manos
Yunho se montó al carro observando aquella posición de la pareja  —  ¿Al hospital más cercano?
— No, a mi casa – sacó su celular y comenzó a hacer una llamada – Ah, buenas Doctor Song, es que necesito que venga a mi casa en una hora… de acuerdo gracias – colgó
El viaje paso silencioso, a cada minuto Yoochun le preguntaba a Junsu si le dolía algo a más.
Llegaron al destino y bajaron, se despidieron de Yunho con una sonrisa y subieron hasta la habitación de Yoochun a esperar el doctor.
— Lo siento Su, lo siento por hacerte eso
— No te preocupes estoy bien
El timbre tocó y el mayor fue a ver quien era, al ver que era el doctor Song lo dejó pasar.
El doctor pasó y reviso la espalda del menor, les dijo que no era muy grave pero que debía untarse crema diaria para poder que se fueran los raspones y las marcas, se irían en tal vez dos semanas, ambos chicos asintieron y el galeno se fue.
— Viste Chunnie, no era para tanto, se irán en dos semanas – le sonrió dándole alivio al otro chico
Suspiro de que no hubiera sido grave – De nuevo lo siento, no quise obligarte…   
El menor lo abrazo – Tranquilo, mira ya es tarde, mejor vayamos a dormir – se separo y fue a buscar ropa para ambos, de tantas veces que se había quedado allí, incluso había ropa suya en aquella casa.

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— ¡Mierda! – Susurró  —  ¿No me puede decir donde esta? Soy un amigo de él – le grito a una de las señoras de limpieza
—  Lo siento joven, el señorito se fue y ni siquiera nosotras sabemos donde está
Se estaba enojando, hace dos semanas Mir había dejado de ir al colegio, eso le extrañó y decidió ir a su casa, pero se encontró con la noticia de que ya no vivía allí
Se fue disgustado, ahora ¿Qué haría?... ¡Jaehyo! Él debía saber algo, tomo su auto rumbo a la casa de su primo
Toco la puerta una vez… nada
Otra vez… nada
Otra vez… y nada
Harto de la situación decidió gritar – Jaehyo, sé que estás allí, sal de una maldita vez –
— Cállate, que dirán los vecinos escuchándote – abrió la puerta enojado, dejando pasar al más alto
— Tu, tienes que saber… ¿Dónde esta Mir? – paso a la sala
— ¿Eh? ¿Mir? ¿Y yo que voy a saber donde esté él? No soy su mejor amigo –
— No mientas que te puede ir mal si lo haces –
— Te digo que no sé – mintió, después de escuchar el relato de su mejor amigo había cambiado de perspectiva respecto a su primo – Búscalo en su casa –
— Vengo de allí y dicen que se mudó –
— Entonces no se –
Suspiró – Bien, si se comunica contigo me dices ¿De acuerdo? –
— Vale, vale, ¿A que más viniste? –
— Solo a eso, adiós – salió
 “¿Desde cuando era tan dramático por alguien? Será que… ¡nah, Imposible!” pensó el menor aun en la sala
— ¿Quién era? – preguntó su madre desde la cocina
— Era Joon –
— ¿Joon? ¿Por qué no lo invitaste a quedar? – la señora lo regaño
— No mamá, solo vino a preguntar algo, dijo que tenía prisa –
— A ya, de todas maneras… ¿Cuándo me vas a traer a una novia a la casa? –
— ¡Mamá! Por favor, soy solo un chico joven aun –
— Vamos hijo, entonces ¿Te gustan los chicos? Si es así no me molestaré –
— ¡No! – se quejó – Basta madre, iré a mi cuarto, me avisas cuando este la cena – aun estaba en la duda si hablarle o no a su amor platónico a lo lejos. Miró su móvil en la cama “Llamare a Mir
— ¿Mir? –
— ¿Qué pasa? –
— Vino Joon preguntando por ti, parece que fue a tu casa pero no le dijeron nada –
Hubo un silencioParece que no tiene su juguete con quien divertirse
— No sé, pero nunca lo había visto tan alterado…  —
— Ya se le pasará, solo esta furioso de que no le seguí el juego –
— Cambiando de tema, ¿Cómo te esta yendo con tu hermano? –
— Pues estoy harto de estudiar y estudiar, de salir lo hago poco y eso con un amigo que tengo por acá –
— Que bien, hiciste amigos, me alegro por ti –
— Igual yo, él me ayuda con los deberes y mis materias difíciles  —  
—  Me alegra de que puedas olvidar a mi estúpido primo –
— De olvidarlo pues… aun no lo hago completamente, pero espero que con el tiempo lo haga – suspiró
— Tu puedes Mir, bueno me voy que estoy en medio de un trabajito –
— Vale, nos vemos –
Colgó y pensó que era lo mejor para Mir y Joon ya que el segundo debía aprender a no jugar con las personas.

1 comentario :

  1. OH pobrecito delfíncito, pero tiene razón mi Chunnie es tan lindo todo culposo por las heridas de Junsu. Pero es verdad¡¡¡ los dos querían... aishhh que envidia¡¡¡ el delfín tiene toda su atención.(T0T).
    Sufre Joon, por insencible¡¡¡

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