jueves, 30 de agosto de 2012

Farewell. Cap. 3. We are two worlds



Jaejoong se vio por novena vez en el espejo de la habitación de su hijo. No tenía la mejor ropa, quizás Yunho y su familia rica vestirían los más elegantes trajes de marca y él sería el hazmerreír.


— Te ves bien, Omma. Deja de analizarte tanto... —  A Sung Ki le parecía gracioso que Jaejoong se preocupara tanto por su apariencia. Lo poco que conocía a Yunho, sabía que no sería capaz de hacerlo sentir menos. — ¡Vete ya!


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Allí estaba él, sentado frente a la fuente del hospital en donde residía su pequeño mejor amigo. Aún no lograba explicarse por qué Jaejoong había aceptado su invitación.

La verdad es que temía un poco por la reacción que fuera a tener su familia frente a él. Siendo ellos como ya habían demostrado ser, lo mejor sería cuidarlo.

— Viniste al final... —
 Yunho se dio la vuelta para quedar frente a Jaejoong.  ¿Qué te hizo decidir?

— En realidad, más que decidirlo, mi hijo me echó. —
 Explicó con una sonrisa recordando cómo Sung Ki lo empujaba fuera de la habitación.  Así que me tienes por decreto. 

— Conociendo lo que conozco a tu pequeño, por designio.


Jaejoong sabía que ese temperamento rebelde no venía de su lado, sino del lado de Jung Yunho. Todavía en su mente planteaba cómo sería esa conversación entre ambos para decir toda la verdad.


Para decirle a Yunho que ese niño no sólo era su amigo sino su hijo.


El sonido del autobús llegar frente al hospital despejó los pensamientos de Jaejoong que se adentró rápido tomando la mano de Yunho, pero el castaño se detuvo en seco frente a la puerta del autobús.


— ¿Está todo en orden? —  
Preguntó al ver cómo Yunho no de movía de su lugar, hasta que cayó en cuenta de lo que estaba sucediendo.  No me digas que nunca has tomado un autobús...

— No había tenido la necesidad. —  
Se sintió realmente un niño rico en un ambiente hostil. —  Supongo que siempre hay una primera vez.


Qué tonto debo lucir frente a Jaejoong. ******


En la planta superior de aquel hospital de los Jung, Sung Ki miraba a ambos irse a la reunión que había pautado el mismo Yunho. 

Sonrió para la enfermera que lo acompañaba que también veía por la ventana.


— Míralos, dos seres completamente opuestos destinados a amargarse la vida mutuamente. —
 Suspiró contra el cristal.  Es tan tierno.

— Jaejoong parece estar feliz. —  Sung Ki asintió a lo dicho por la enfermera.


Eso debía ser un éxito, si Yunho lo manejaba bien.


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— ¡Este lugar es increíblemente enorme! —
 Jaejoong caminaba algo retraído por los pasillos de la ostentosa casa de los Jung, aferrado al brazo de Yunho.  ¿Aquí vivía tu abuelo? 

— Correcto. Y ahora viven mis tíos con sus familias. No te sorprendas por lo que son, resultan bastante desagradables. —
 Yunho miró un momento a Jaejoong.  No dejes que te ofendan. 

— Ah, vamos. —  
Jaejoong restó importancia a lo dicho por el castaño.  Te apuesto a que son bastante normales.


Yunho rió con sarcasmo mientras rememoraba todas aquellas veces que la familia Jung se reunía y el tema principal era quién tenía más poder, más tierras y más inversiones.


Al llegar al amplio comedor, Yunho le ofreció un asiento asu lado a Jaejoong. Allí, como había planificado, estaba toda la familia Jung reunida, bebiendo vino, comiendo hasta hartarse y hablando de sus temas predilectos.


— ¡Pero miren quién llegó! ¡Es Yunho! —
 Uno de sus tíos le dio una escandalosa bienvenida.  ¿Quién es la hermosa criatura que te acompaña? —  Esas palabras hicieron que todas las miradas se posaran en Jaejoong.

— Buenas tardes. —  
Saludó con una de sus mejores sonrisas a los familiares de Yunho.  Soy Kim Jaejoong. 

— Es un viejo amigo. —
 Completó Yunho sin dirigirle la mirada a su tío. Sabía que ese comentario tendría un trasfondo. 


Jaejoong miraba alucinado todos los lujos que le rodeaban. Sonrió para Yunho y le susurró un "todo esto es genial" que fue respondido con un guiño.
Todos continuaron introducidos en sus respectivas conversaciones que Yunho y Jaejoong seguían por puro oído. 

— Y dime, Jaejoong... —  
De pronto la madre de Yunho se dirigió a él.  ¿A qué te dedicas?  —  Un gesto de incomodidad apareció en el rostro de Yunho quien le tomó rápidamente la mano a Jae, aferrándola con la suya. 

— A trabajar en asistencia para el hospital que hizo su abuelo. —  
Dijo con timidez, pensando no ser lo suficientemente interesante para ese mundo.  Su abuelo era realmente generoso. —  Miró a Yunho que negaba con la cabeza.

— Oh, no debes ganar mucho dinero. —  
La madre de Yunho lo miró con un tanto de lástima.  Pero no te angusties, ese es un negocio creciente.

Yunho suspiró con desespero. Optó por entrelazar sus dedos con los de Jaejoong debajo de la mesa para relajarse un poco. 

******Todo siempre tienen que involucrarlo con dinero...

— Quisiera proponer un brindis para... —  Yunho pensó que lo mejor sería cumplir con lo que su abuelo le había encomendado. Dar gracias.

— ¡Brindemos! —  Siguió una de las señoras presentes.  Porque no tenemos que soportar más al viejo Jung decir sus interminables letanías.

— O sus estúpidos refranes y sus citas filosóficas. —
 Uno de sus tíos continuó.  Eso sí que era un suplicio.

— Por un año lleno de inversiones crecientes y buenos negocios. 


Yunho los miraba fijamente, con desprecio. Sentía cómo en su mano, Jaejoong correspondía a la fuerza de su mano. 

El castaño se sentía apenado por haberlo invitado a ese lugar; era el menos indicado para agradecer por las cosas buenas de la vida.

— Yo pensaba en que cada uno dijera algo por lo que está agradecido con la vida... 

Todos los Jung comenzaron a reír con sorna.

— ¿Qué has estado fumando, Jung Yunho? ¿Crack de nuevo? —  
Su madre se burló de la petición de su hijo, al igual que el resto.  No seas tonto, muchacho.

— Por cierto, Yunho fue el último en salir de la oficina de Park el día de la lectura del testamento. ¿Qué te dieron? —
 Sus tíos lo miraban con suspicacia.  El resto del dinero no pudo quedar en el aire.

Yunho se levantó de la mesa, arrastrando a Jaejoong con él. No podía conversar de ningún tema a menos que en eso viniera incluida la herencia.

— ¡Es nuestro dinero, Jung Yunho! ¡Ven aquí! 

— Eso no es asunto de ustedes, así que déjenme en paz... Vamos, Jae.


Yunho caminaba a toda prisa lejos de esa casa que nunca fue un hogar para él, donde estaban aquellas máquinas a las que debía llamar familia por mero compromiso. 

Tan decepcionantes como siempre... Y lamentaba haber hecho pasar ese rato a Jaejoong.

— ¡Yunho! ¡Camina más lento! —
 Sus palabras hicieron que se frenara al instante viendo a Jaejoong con vergüenza.  Todo está bien. No necesitas eso... Pienso que eres diferente a ellos... —  Tomó el rostro de Yunho haciéndolo mirarle la cara.  Hasta ahora no sabía nada de ti, salvo que compartíamos sandwich en un parque con mi hijo y... Me doy cuenta de que no eres tan malcriado como pensé. Puedes deshacerte de todo eso y vivir tu vida, Yunho.

— ¡No puedo! ¡Necesito tener mi herencia! Es cuestión de vida o muerte, y sé que hablo como uno de ellos pero esto no se trata de dinero... Es más que eso. —
 Jaejoong bajó la mirada. El corazón y la mente de Yunho no sincronizaban demasiado bien, pero era más que claro que el interés jugaba un papel importante en su vida.

Caminó unos pasos más adelante, dispuesto a irse solo a ver a su pequeño.

— Entonces en cuanto pueda, te devolveré lo que me prestaste para pagar mi renta. —
 Una mirada de tristeza apareció en sus ojos negros.  Que tengas buenas noches, Yunho.


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El señor Park le sirvió un trago cargado de soju a Yunho que veía las fotos que adornaban el departamento del abogado.


— Era muy amigo de mi abuelo, ¿no es verdad? —
 Preguntó viendo una foto bastante vieja en la que aparecían ambos. 

— Él fue el que me dio mi primera oportunidad de ser alguien en este mundo de negocios, hijo. Le debo mucho. Incluso se podría decir que vivo gracias a él. —
 La mirada de Yunho se alzó hasta dar con una foto de una boda. La mirada de extrañeza del castaño no tardó en aparecer. 


— Esa chica era el amor de mi vida. Hae Bin. —
 Sonrió amablemente a Yunho que le devolvió, por primera vez, la sonrisa al señor Park.  Murió poco después de casarnos, pero vaya que la amé.

— Era hermosa, señor Park. —
 Desvío su mirada al suelo.  Creo que conocí a alguien que despierta algo así en mí. 

— Entonces no lo dejes ir o te arrepentirás toda la vida... 


Yunho se sentó en el sillón, dándole un sorbo a su bebida.


— Dijo que tenía algo que mostrarme. —  Trató de apartar esa sensación extraña que le producía el pensar en Jaejoong.

— Como dije, tenía el presentimiento de que ibas a venir y... —  
Encendió el televisor. —  Querías saber tu siguiente prueba. 

Yunho se acomodó mejor para escuchar lo que iba a pedirle su abuelo esta vez, con algo más de aceptación.


*****
Tu universidad. La primera o segunda en el país... Así es. Primera o segunda más fiestera en el país. 
Todo proceso de aprendizaje es más difícil antes de que se vuelva más fácil... Aunque muchas veces, el dolor sea tu maestro.
Un nuevo boleto de avión fue entregado por el señor Park a las manos de Yunho. Pero cuando el castaño leyó el lugar al que debía viajar, sintió que se tensaba.

— No. Definitivamente, no. A donde sea menos allí... —  
Sus ojos comenzaron a cristalizarse.  Ya sé lo que intenta hacer y no va a funcionar. No voy a ir al lugar del accidente...

— Sólo quiere que sepas la verdad, Yunho. Lo hace por tu bien.

— ¿Sabe algo? Habla igual que mi abuelo, pero usted no es él. —
 El anciano rió levemente.
— Quién sabe... Tengo uno de sus riñones, joven. 


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Sung Ki y Jaejoong veían a través de la ventana del pequeño cómo Yunho daba mil vueltas, indeciso de si debía entrar o no a hablar con ambos. No quería dejarlos... Pero debía hacer lo que se le pedía y ya no iba a renunciar. 


— Omma, ¿crees que vaya a entrar a vernos? 

— No lo sé. Creo que debe tomar una decisión importante. —  
Sung Ki suspiró harto de ver a Yunho gastando la suela de sus zapatos en la entrada del hospital.
Lo mejor era bajar a buscarlo, porque a los ojos de Sung Ki, Yunho era aún más joven que él.


— ¡En verdad, él te odia! —  
Gritó haciendo que Yunho volteara.  ¿Qué haces aquí?

— Debo salir del país un tiempo pero no quiero hacerlo... Y vine aquí para disculparme contigo y con Jaejoong por cómo me comporté aquella noche. —  Yunho se agachó hasta quedar a la altura de Sung Ki.  No quiero viajar por lo que dejo atrás.

— ¿Qué es lo que dejas atrás? —
 Preguntó aún más enojado.  Entonces debes irte. ¡Pues vete! —  Dio media vuelta, enojado, con mira a entrar al hospital pero regresó levemente para volver a gritar.  ¡Y más te vale que vuelvas antes de Navidad!

Yunho observó a Jaejoong desde la ventana y se sintió completamente seguro de lo que estaba sintiendo. Estaba enamorado.
           

7 comentarios :

  1. Que bueno que has tenido esas pruebas Yunho asi sin querer has ido cambiando y has dejado de ser el chico petulante que eras.

    Y sin saberlo tu propio hijo te ha ido cambiado.

    Linda, me he leido de corridito los tres capos y me esta gustando muchisimo el fic.

    Gracias!!!

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  2. hey me gusta aunque esa es una pelicula que ya he visto varias veces y no me canso de verla es muy bella y poniendo al yunjae en ella es mas hermosa todavia solo espero que no termine como la peli xfa cambia el final ya que es su hijo y espero que no te disguste me comentario

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  3. ok, gracias por adelantarme el final......si es como dice, espero que tenga un final feliz, me he leido las 4 entradas y me gusta mucho, minnie levantandolo como si fuera caballo fue gracioso, espero actualices prontito, gracias por tan simpatica historia.

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  4. ese niño me parece tan adorable tan tierno, se ve maduro pero es porque ve las cosas de una forma mas soñadora le encuentra el lado bueno de las cosas, y que bueno que yunho se haya dado cuenta de que esta enamorado de jae, tal vez siempre lo estuvo, pero nunca penso en ello.

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  5. Esta cambiando Yunho para bien, y ha reconocido que esta enamorado de Jae, que emoción... Ese pequeño ángel, su hijo ha ayudado a ello.

    Gracias

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  6. debería de hacerle caso a el señor Park y no dejar ir el amor se si vida que lleva por nombre Jae y claro a su pequeño hijo
    Gracias

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  7. Que barbaro Yunho, tu pequeño te pone los puntos y las comas, Tiene toda la razón eres lento, te tomó 9 años darte cuenta de tu amor por Jae. Mmmm el Señor Park es mi Ratón??? O es el abuelito de mi Ratón??? Ay no sé...Por otro lado... no hay nada que indique si la condición de Sung Ki está mejorando, en verdad quiero que así sea, él pequeño no deja de hacer para no dejar a Jae solo, en caso de que el se vaya. Y eso me rompe el kokoro. Debe ser un final feliz para él también.(¡O¡)

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