lunes, 12 de marzo de 2012

Parte 1. Sólo quiero amarte

Lo conocía desde que se había hecho el mejor amigo de Jaejoong. Su sonrisa lo había hipnotizado… no, más bien el término sería idiotizado. Sí, era eso. Porque verlo sonreír era lo más hermoso a sus ojos. Oh sí, Park Yoochun había caído rendido a los pies del hermano menor de su mejor amigo, de aquel pelirrojo que tenía no sólo hermosos ojos y una risa contagiosa, sino además un muy buen cuerpo… vamos, que no sólo en eso se ha fijado… para su desgracia.

Y es que el pelinegro había conocido a Kim Jaejoong en el segundo año de Preparatoria, cuando se mudó a la capital junto con su hermano menor, YooHwan. Sus padres lo habían mandado a vivir con sus tíos, esperando que ellos tuvieran una vida mejor.

Yoochun esperaba poder llegar a estudiar en la universidad, tal vez administración o algo parecido. Quería concentrarse en la escuela, en sus notas, en buscar una beca para alcanzar su sueño, pero cuando lo conoció aquella tarde en la casa de su entonces compañero de clase, supo que sus sueños podían ser… modificados tal vez sólo un poco. El pelinegro entonces empezó a soñar despierto, con besar esos lindos labios, con abrazarlo, con acariciar esas mejillas suaves…

Junsu era el hermano menor de aquel chico que se hizo su primer y mejor amigo. Y era cierto que Jaejoong era un muchacho muy guapo, que lo primero que le atrajo fue aquella delicada piel, aquellos ojos negros, pero cuando había conocido al pelirrojo, para él fue total y completamente abrumador y su corazón latió desacompasado a su primer contacto con él. Un amor a primera vista quizás.

Junsu es dos años menor que ellos, apenas iba en su primer grado de Preparatoria, pero ya desde entonces su corazón estaba ocupado por alguien más, su mejor amigo desde el jardín de infantes, Lee HyukJae. Y aunque Yoochun estuvo muchas veces dispuesto a patear al tipo por no hacerle caso al pequeño pelirrojo, tuvo que contenerse, más por no ver sufrir al delfín (como Yoochun le había apodado al chico) que por no dañar al otro.

HyukJae (o Eunhyuk, como también dejaba que lo llamaran sus amigos) era el clásico chico conquistador que iba de fiesta en fiesta, ilusionando tanto a chicas como a chicos. Y mientras tanto, Junsu estaba a su lado sin faltar, sufriendo en silencio por ese amor no correspondido, así como Yoochun sufría por el suyo.

- Cierra la boca o te entrará una mosca. - Le dijo Jaejoong aquella tarde, ya varios años después en que su amistad se había vuelto realmente sólida.

Estaban en la cocina de la casa familiar Kim, Jaejoong estaba por improvisar algo para la cena. Actualmente estudiaba el segundo año en la más prestigiosa academia para Chefs de Seúl, cosa que no era de extrañar, pues el castaño siempre había tenido una excelente mano para hacer e inventar platillos. Mientras Yoochun iba en su segundo año de la Licenciatura en Administración de Empresas, en una de las más prestigiosas Universidades del país.

Aquella tarde, Junsu llegaba de su entrenamiento de Soccer y había entrado por la puerta trasera hacia la cocina y directo al refrigerador por una botella de agua fría. Su hermano mayor lo había regañado, argumentando que pescaría un buen refriado por beber agua helada mientras estaba sudado, pero el pelirrojo hizo caso omiso.

- Buenas Tardes, Yoochunnie… - Le saludó el menor con una sonrisa en su hermoso rostro mientras tomaba sus cosas que había dejado junto a la puerta.

Yoochun se le había quedado mirando como ido, pues la playera sin mangas que llevaba puesta en aquel momento se pegaba a su cuerpo por el sudor, el pantalón corto dejaba ver muy buena parte de sus muslos y las medias aún se ceñían a esas hermosas y fuertes piernas. Tuvo que desviar su mirada al escuchar aquello de parte de su amigo, pues no quería ser aún más evidente de lo que ya era.

Jaejoong sonrió.

- No… no sé de qué hablas… - Respondió Yoochun en un murmullo con las mejillas algo acaloradas. Junsu se había ido ya a su habitación para darse una ducha antes de que sus padres llegaran de trabajar y cenaran lo que sea que Jaejoong estuviera a punto de servirles, quién sabe cuál de sus experimentos esta vez.

- Yo sé que te gusta mi hermano pequeño, es demasiado obvio. - Le dijo castaño moviendo en una sartén aquello que parecía ser pollo con algunas especias, verduras y pimientos.

- ¿Gustarme? - Preguntó levantando una ceja. No era que solamente le “gustara”, realmente estaba enamorado de él. Con el pasar del tiempo se había convertido en un sentimiento muy fuertemente arraigado en su corazón.

- No me lo niegues, te conozco demasiado bien. - Levantó una de sus pobladas cejas, mirando escrutadoramente a su mejor amigo prospecto de cuñado. - ¿Sabes? Me gustaría que Junsu se fijara en ti… - Añadió con una sonrisa. - Así podría olvidarse de ese niño tonto de Eunhyuk…  ese sólo cambiando de novia o novio, como quien cambia de modelo de celular o de calcetines… es un mocoso idiota. - Dijo el mayor arrugando el entrecejo.- sé que no puedo cambiar el corazón de mi hermano, Yoochun. Es un tonto al esperar por ese vago.

- ¿Y yo no soy un tonto por todavía mantener mi esperanza para con él? - Preguntó el pelinegro con una sonrisa algo triste en sus bonitos labios.

- Yo también mantengo la esperanza de que se fije en ti… así que somos dos tontos. - Murmuró el mayor sentándose con él en la mesa, dejando que la cena se termine de cocinar en la estufa. - ¿Por qué…? ¿Por qué no lo intentas? Es decir, acercarte a él… en plan de amigos… - Sugirió el castaño mientras se levantaba para sacar dos latas de “MILKIS” de mora azul del refrigerador. La bebida favorita de ambos.

- Ya somos amigos, Jae…- Murmuró en respuesta recibiendo la lata para después abrirla y darle un trago.

- Sí, ya sé… pero… no amigos, amigos, lo que se dice amigos… sino más bien “eres el mejor amigo de mi hermano, pero no te conozco lo suficiente para que te considere uno de mis amigos” ¿Entiendes?- señaló con algo de redundancia el castaño.

- Mmm… ¿Lo mismo que a ti te pasa con mi amigo Yunho? - Dijo el pelinegro con una sonrisa socarrona, mientras veía a su mejor amigo sonrojarse un poco. - Porque, digo, los “mejores amigos” no son, de hecho, lo conociste gracias a mí.

- Eto… ¿Quieres comer unas galletas? Mi mamá hizo…

- No intentes desviar el tema Jaejoong… - Interrumpió Yoochun al pelicastaño.

- El que está cambiando el tema aquí eres tú. - Exclamó indignado su amigo. - Estamos hablando de Junsu y tú, no de mí y TU AMIGO Yunho. - Dijo lo último tal vez con un poco de molestia en la voz. - ¿Por qué no lo intentas? - Volvió a preguntar el castaño a su amigo después de darle un sorbo a su bebida. - Acercarte más a él, tratar de... interesarte más en sus cosas... ir a verlo practicar por ejemplo o... tal vez ir a un partido.- sugirió.

- Creerá que lo estoy acosando, Jaejoong... - Dijo con suspiro mientras daba el último sorbo a su MILKIS. - Es tu hermanito ¿Cómo puedes pedirme que...

- Porque estoy cien por ciento seguro de que no ama a HyukJae... es... es un capricho, es decir... sus reacciones no son de chico enamorado, ¿Me entiendes? - Interrumpió Jaejoong a la vez que se levanta a ver la cena en la estufa mientras tiraba su lata vacía en el bote de la basura.

Yoochun suspiró.

- ¿Qué es lo que estás intentando decirme? - Le miró el pelinegro con extrañeza.

Jaejoong dejó de remover el contenido de la sartén para girarse a mirarlo.

- Junsu aún no conoce el amor verdadero. Él cree estar enamorado de Eunhyuk, pero yo sé que no es así. Tal vez está deslumbrado por su "fama" o por su forma de ser... no sé, pero lo que sí sé es que lo que siente por Eunhyuk no es amor... Como por ejemplo… mmm… No siente celos, al contrario, prefiere que tenga más y más parejas, es como si solamente...- Jaejoong suspiró, sabía que no debía decir eso de su hermano, sin embargo era lo que sentía, conocía demasiado bien a Junsu. - Esto no es más que curiosidad, Junsu está enamorado de una ilusión del amor, porque aún no lo conoce. Tengo miedo de que salga muy lastimado cuando se dé cuenta de la realidad. Por eso te lo pido, porque yo confío en que tú sientes algo muy fuerte por él, lo suficiente para lograr que se olvide de esa tontería y le muestres lo que es amar de verdad.

Yoochun miró a su mejor amigo con sorpresa. ¿Tanto ha dejado traslucir sus sentimientos por el pequeño Delfín?

- Eres muy observador... - Dijo con una sonrisa cohibida.

- Tú eres demasiado obvio... creo que hasta mis padres saben que sientes algo por él... - El mayor volvió a sentarse. El olor de la comida terminándose inundó la cocina.

El pelinegro se sonrojó.

- Pero creo que les caes demasiado bien para impedir algo... Te he de confesar que mi madre al principio creyó que venías por mí... - Una sonrisa algo burlona en el hermoso rostro.

- Jaejoong... somos demasiado parecidos para que yo intente algo contigo. - Dijo el pelinegro levantando una ceja.

- Oh, cierra el hocico, "ratón”. - Le dijo en tono de broma su amigo.

- Vamos a hacer un trato. - El chico hizo caso omiso del "feo" apodo que su mejor amigo le había puesto desde el día que se conocieron.- Yo hago el intento con Junsu si... tú haces el intento con Yunho... - El chico sonrió cuando las mejillas de su auto nombrado "SoulMate" se pusieron rojas.- Sé que te gusta... la manera en la que lo mencionas, en que lo miras cuando estás con nosotros... - Jaejoong muchas veces se aparecía en su facultad con cualquier tonto pretexto. Aún recordaba la vez que se había presentado para llevarle una chamarra que había olvidado en su casa ¡dos meses atrás! sólo para ir a ver al moreno compañero de clases de Yoochun.

- ¿Yoooo? ¿Con Yunho? Estás loco... yo… no... - Pero sus reacciones lo delataban.

- Sé que se ve serio, pero las apariencias engañan. - Le respondió con una sonrisa de "yo sé algo que tú no" que Jaejoong supo identificar en su amigo "ratón".

- "Suelta la sopa".- Le dijo amenazándolo con el tenedor de dos dientes con el que movía la carne en el sartén.

Yoochun no le tenía miedo a los arranques de Jaejoong, lo conocía demasiado bien para saber que no le lastimaría, sobre todo porque no le diría  una palabra de lo que descubrió recientemente. Y era que Yunho le había preguntado su verdadera relación con Jaejoong. Le había preguntado si le interesaba, si eran más que amigos. Para probarlo, el pelinegro le había contestado que sí, que consideraba a Jaejoong más que un amigo, su SoulMate. Aquella declaración hizo a Yunho fruncir el ceño, con coraje que intentó pasar desapercibido, por lo que el pelinegro se apresuró a añadir algo más…

“Sí, es mi SoulMate, mi alma gemela… Y somos tan parecidos en carácter que sería demasiado narcisista salir con él… sería como salir conmigo mismo, ¡olvídalo!” Dijo el chico escuchando el suspiro de alivio de su interlocutor. Lo que le daba la confirmación de que lo que había sospechado era verdad.

- Yoochun… - La voz de Jaejoong le sacó de sus pensamientos.

- Sólo confía en mí... - El pelinegro no estaba dispuesto a soltarle prenda a su mejor amigo. - Hazlo... y yo lo intentaré con Junsu.

El castaño elevó una ceja mirando fijamente a su mejor amigo.

- De acuerdo es un trato... - Le estrechó la mano. - Si consigo que Yunho se fije en mí, te prometo que incluso volveré a teñir mi cabello de negro.- añadió con una sonrisa.

- Iré comprando el tinte de una vez... - Murmuró el "ratón" con una sonrisa mal disimulada.


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- Waaaaa... es hermoso, Hyung. - El pelirrojo miraba el anillo en el dedo anular de su hermano mayor. - No puede creer que haya hecho eso...- Junsu abrazó a su hermano con fuerza.

- Yunho es muy romántico cuando se lo propone. - Contestó el nuevamente pelinegro con una sonrisa. - No me imaginé que fuera a hacer algo así... es decir, justo en la inauguración del restaurante... me pide matrimonio frente a todos... fue...

- Te sonrojaste hasta las orejas, Hyung. - El pelirrojo se sentó en la mesa en la que su hermano cortaba algunas verduras para preparar una ensalada.

- Junsu, bájate...- Le jaló al mismo tiempo. - Es que... llevamos un año juntos y... el restaurante fue un proyecto de los tres. Chun, Yunnie y yo lo luchamos, nuestros padres nos han apoyado... es maravilloso que se haya realizado y ahora... - El mayor estaba totalmente ilusionado por la propuesta de su novio. - Claro que tendremos que esperar un poco en lo que el restaurante se estabiliza, pero... que Yunnie me lo haya propuesto es que...

- Estás en tu novena nube... - Dio el pelirrojo al ver a su hermano tan emocionado.

- Más que eso, Su... en verdad estoy enamorado de Yunho, en verdad quiero compartir mi vida con él...

El menor hizo un mohín con la nariz, a él le gustaría decir lo mismo de HyukJae... es decir, tantos años que había estado junto a él y el otro ni siquiera se daba cuenta de sus sentimientos. Torció un poco la boca. Eunhyuk podía ser tan despistado.

- Su... sé que no debería meterme en esto, pero...

- Ya es mi hora de entrada, debo ir al comedor para atender las mesas... - Dijo colocándose bien su camisa blanca para luego poner el pequeño mandil sobre su pantalón negro que completaba su uniforme. Estaba desviando el tema, su hermano debía saberlo.

- Junsu... - Lo jaló y le hizo mirarlo. - Ha pasado ya bastante tiempo ¿No crees que es tiempo de abrirte al amor, de olvidar a Eunhyuk? - Le preguntó con algo de angustia, pues había visto todos los intentos de parte de Yoochun para atraer la atención de Junsu, para tratar de que se fijara en él... lo cual hasta el momento no había funcionado.

- Yo... - El pelirrojo suspiró. - ¿Tú crees que él no sea para mí? - Preguntó bajando la mirada analizando por fin la posibilidad, dándose cuenta de las cosas podían no ser como él había creído... que su amor de infancia sólo eso estaba destinado a ser, su primer amor no correspondido.

- Su... tienes que mirar a tu alrededor. Hay personas mucho mejores y con un sentimiento sincero hacia ti. - El mayor acarició la mejilla del pelirrojo. - A veces... a veces hay que dejar ir las cosas... intentar con algo nuevo... que puede ser mejor que lo anterior.- y su hermanito supo a quién se refería.

- ¿Y si aún así no funciona? ¿Y si "Un Clavo no saca a otro clavo"? - preguntó sintiendo una ligera opresión en el pecho.

- No lo veas así y tampoco lo utilices para eso... - Le regañó pensando ante la posibilidad, pues eso solamente conseguiría herir a Yoochun.-  No niegues lo que tu corazón siente, sólo... no te cierres a una sola persona. Deja que tu corazón conozca a alguien más y si ese alguien por fin logra hacer que tu corazón olvide lo que le hace sufrir, entonces habrá valido la pena ¿No crees?

Junsu suspiró... "Darle una oportunidad." Después de tanto tiempo, poder darle una oportunidad a Yoochun, decirle que sí, pero...

- No me gustaría herirle...él es... es uno de mis mejores amigos, Hyung. - Le dijo tomando la mano del mayor y entrelazando sus dedos con él, queriendo sentir más confianza.

- Sólo sé sincero. Yoochun te conoce y sabe todo sobre ti. - Se sinceró, pues estaba haciendo eso por su amigo. No quería seguir viéndolo triste. - Sólo debes decirle que lo intentarás.

El pelirrojo asintió con un movimiento de cabeza. Justo en ese momento la puerta trasera se abrió dejando ver a dos de sus compañeros de trabajo. Yoochun, además de ver parte de la administración del restaurante junto con Yunho, utilizaba el bar para dar rienda suelta a su imaginación e inventaba varias bebidas que le habían dado cierta fama al lugar, mientras, Changmin era el primo de Yunho y se hacía cargo de la caja. Los tres aún estaban atados a la escuela, por lo que sus horarios eran vespertinos.

- Buenas tardes, Hyung. - Saludó Changmin con una sonrisa algo cohibida. Aún no se creía que ese chico hubiera aceptado casarse con su primo... Y sobre todo la cursilería que Yunho había hecho para declararse. A él casi se le caía la cara de vergüenza ajena, aunque a sus tíos y los padres de Jaejoong les había parecido de lo más dulce y romántico. El menor frunció el ceño. - ¿Han visto al cursi de Yunho por ahí?

Jaejoong sonrió comprensivo ante la broma de su próximo primo político. Ya conocía bastante bien al pequeño Shim Changmin.

- Estaba en la bodega hace un momento. Llegó uno de los proveedores.

- Iré a saludarle. Enseguida regreso... - Dijo saliendo de la cocina para dirigirse a la parte posterior del local.

- No tardes, que luego la cajera de la mañana se pone histérica porque no apareces. - Le bromeó Junsu.

Yoochun se amarraba el cabello a la vez que dejaba sus cosas debajo de uno de los mostradores. El pelirrojo se acercó a él.

- Yoochunnie... - Le llamó con suavidad. Jaejoong se hizo el tonto saliendo al comedor, pretextando decirle algo a la encargada en aquel momento de cobrar las cuentas de los comensales.

El aludido le miró con una sonrisa...

"Intentarlo..." se dijo Junsu suspirando pesadamente.

- ¿Recuerdas que siempre me has invitado a ir contigo a tomar algo después del trabajo... - El pelirrojo siempre se había negado, pero aquel día parecía una muy buena idea.

- ¿Te gustaría, Su? - Preguntó el mayor con una sonrisa en los labios y el pelirrojo asintió. - Sólo que... es martes, mañana tengo una clase temprano y... ¿No importa si sólo es un café?

- Un café estará bien, YooChunnie.

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- ¿Entonces sí? - Preguntó el pelinegro sorprendido, un par de semanas después de aquella primera salida a tomar un café.

- Sí, Yoochunnie, sí... quiero ser tu novio. - Repitió el delfín con una risa cuando Yoochun le tomó en brazos y le beso suavemente, cosa que tomó al menor desprevenido.

- Yo... lo siento, es decir, no, pero... - Balbuceaba el mayor.

Junsu sonrió y le abrazó más fuerte para luego regalarle él mismo un beso tierno y suave que Yoochun correspondió con ternura.


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"Dios, no... ¿Por qué? ¿Por qué ahora?" murmuró al aire cuando Eunhyuk le sonreía mirándole con coquetería. Junsu tragó fuerte.

- Entonces ¿Qué dices? ¿Vamos? La fiesta se pondrá muy buena... - El moreno le tomó la mano.

Junsu sabía que estaba flirteando abiertamente con él, que Eunhyuk le estaba coqueteando. El pelirrojo se mordió el labio inferior. Lo estaba intentando con Yoochun, por dios que era cierto. Yoochun era su novio, no iba a hacerle eso.

- No puedo ir... - Desvió la mirada al hablar. - Tengo cosas que hacer y voy a salir con... con mi novio... - Lo último lo dijo con un poco de dificultad. Era como si le costara aceptar que Yoochun era su novio a pesar de que llevaban saliendo en ese plan más de tres meses.

- Oh... entonces... será otro día... ¿Cuándo? - Le pidió.

Y era que no pareciera una salida como la que habían hecho anteriormente, como amigos, Junsu lo sentía, esta vez era diferente, muy diferente.

- Yo... no puedo, estoy... trabajo en el restaurante con mi hermano… yo no puedo... lo siento. - Se levantó rápidamente de la banca, ante la mirada divertida de su "amigo".

Eunhyuk sonrió ante la actitud de Junsu, el pelirrojo había sido su mayor admirador todos esos años, claro que sabía que había sido su eterno enamorado también, no era que no le hiciera caso, simplemente había creído que Junsu no tenía nada bueno qué ofrecerle, que no tenía ninguna experiencia en el amor o las relaciones... sin embargo, ahora que estaba con el tal Park Yoochun... había que comprobar qué tanto había aprendido el pelirrojo a su lado.


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- Su... Junsu... Susu...- Le llamaba con suavidad.

El pelirrojo salió sus pensamientos y le miró como si no recordara que estaba a su lado. El pelinegro le sonrió, pero aquella mirada le decía que Junsu podría estar físicamente con él, pero su pensamiento no.

- Ah... sí, Chunnie, esa película está bien... - Murmuró el pelirrojo con suavidad, apretando ligeramente la mano de Yoochun que sostenía con la suya.

Estaba ahí, Junto a Yoochun, junto a su novio de seis meses... y la culpabilidad lo mataba. Aquella mañana había sido cuando Eunhyuk le había tomado totalmente desprevenido y le había plantado un beso en los labios que jamás se esperó. Su cuerpo había reaccionado atravesado por múltiples descargas, había sentido muchas más cosas que cuando lo besaba Yoochun.

"Debo olvidarlo... Yoochun me ama, Yoochun ha estado a mi lado... No puedo... No debo" se repetía el delfín una y otra vez. Yoochun le había demostrado que le amaba, que le tenía paciencia, ni siquiera le había intentado para que tuvieran más intimidad de la que Junsu había querido.

Y es que a pesar de todo, los besos, las caricias, de sus propios deseos, porque el pelirrojo ha deseado llegar más allá con su novio ratón (él también adoptó el sobrenombre que su hermano le diera a Yoochun), pero Junsu no había podido avanzar más allá. Siempre al último minuto, se arrepentía y Yoochun con toda la paciencia del mundo lo dejaba ir, sin reprocharle, sin decirle no... Sin romper con él. Porque de algo estaba seguro Junsu y era, aunque sonara egoísta, que no quería dejar ir a Yoochun. A pesar de todo, a pesar de que Eunhyuk se había interesado ya en él, no dejaría ir a Yoochun... ¿Costumbre? ¿Egoísmo? Tal vez, pero sentía una horrible opresión en el pecho de sólo pensar que pudiera perderlo, que tuviera que dejarlo ir.

Pero no iba a suceder... no iba a dejar que Yoochun se separe de él, costara lo que costara.



2 comentarios :

  1. lindooooo..... me encanto :)

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  2. Ay~ Ay~ Ay~ Me da un no se que~ Tengo ganas de quemar a EunHyuk y siento que shillare jarcor con esto OTL Esta muy bueno me gusta mucho -se va a leer lo que sigue- Gracias ^^♥

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