martes, 13 de marzo de 2012

Cap. 15: Hacer el amor es un acto que comparten dos almas


Yoochun estaba recostado junto a Yunho tratando de descansar un poco, había vomitado casi todo el almuerzo y no se sentía muy bien, esto del embarazo no lo sabía manejar muy bien, pero Yunho lo ha cuidado con tanto amor estos últimos días que ya no le importaba tanto sentirse tan mal.

-Gracias Yunho…

-¿Por qué?

Yunho se acostó mejor al lado de Yoochun atrayéndolo hacia su cuerpo para acariciar su cabeza. Sabía que las mujeres no se sentían muy bien durante el embarazo debido a las hormonas, por eso trataba de ayudar en todo lo que pudiera a su novio, como no hacerlo si lo haría padre, el padre más feliz del mundo… un hijo fruto del amor de ambos, un amor que por fin es realidad.

-Por ayudarme estos días, por estar ahí cuando me siento mal… y por no dejarnos solos

Yoochun lo miraba a los ojos, esos ojos cafés que cada vez que los miraba una paz nacía en su interior.

-No me tienes que agradecer nada lo hago porque los amo, ustedes ahora son mi razón de vivir y nunca los dejare solos pase lo que pase… Te amo

Una lagrima bajo por el rostro de Yoochun al escuchar esas palabras, cada vez que Yunho le hablaba con tanto amor una inmensa felicidad recorría su cuerpo entero haciendo que las lagrimas salieran por si solas. Yunho limpio aquel liquido de su rostro depositando besos en toda la cara de su novio, logrando sacar risas de aquellos labios que no dudo en volver a besar, eran adictivos y deliciosos, podría morir degustando el sabor de esos labios.

Yoochun rodeo el cuello de Yunho con sus brazos mientras este se colocaba sobre él, sus labios danzaban tranquilamente degustándose y reconociendo el sabor que los hacía adictivos. Pero poco a poco los besos se fueron intensificando, sus lenguas enredadas comenzaban a despertar aquel deseo escondido en sus cuerpos, Yunho posó sus manos bajo la polera de su novio recorriendo la tersa piel con sus dedos, haciendo que pequeños gruñidos salieran de los labios de Yoochun.

Sus cuerpos se frotaban tratando de buscar mayor contacto. Desde aquella noche que estuvieron juntos por primera vez debido a todos los problemas que han tenido a lo largo del camino, al fin tienen una oportunidad de amarse como es debido, de amarse consientes de la persona que los lleva al más infinito placer antes logrado, de poder amarse lentamente y con todo el amor que sus almas sienten.

Ambos jóvenes se dejaron llevar por el deseo de poder unirse una vez más, de entregarse esta vez en cuerpo y alma.

Yunho intensifico los besos volviéndolos salvajes y hambrientos. Ayudó a que Yoochun se quitara su camiseta haciendo lo mismo con la suya, dejó de besar los labios de su novio para descender y dejar pequeños mordiscos en su cuello para llegar a aquellos montecitos, lamió uno degustándolo como si fuera el más rico manjar, gemidos salían de los labios de Yoochun. Yunho lamió el otro sacando más gemidos de la boca de Yoochun, repartió besos y lamidas por toda la piel que estuviera a su alcance, esta vez se tomaría su tiempo para hacerle el amor a su amado Yoochun.

Yoochun se dejó llevar por las caricias que le entregaba Yunho, desde hace ya unos días que quería volver a sentir el cuerpo de su novio sobre él, pero no había tenido el valor de acercarse de esa forma, sin embargo esta vez era un perfecta oportunidad.

Yunho bajó los pantalones de Yoochun con ropa interior incluida, su erección palpitante pedía estar de nuevo dentro de aquel pequeño lugar, miraba embobado lo hermoso que se había vuelto Yoochun admirando como una pequeña pancita se estaba formando, aún muy pequeña, pero que contenía uno de los más grandes tesoros.

Yoochun se sentó acercándose a su novio que aún lo observaba de rodillas en la cama.

-Yunho… quiero hacer algo- rápidamente las mejillas de Yoochun se tornaron de un carmesí intenso

-¿Qué quieres hacer?- se acerco a besar los labios de su novio

-Quiero… esto en mi boca

Posó su mano sobre el miembro excitado de Yunho, frotándolo lentamente logrando que gruñidos salieran de los labios de su novio. No espero respuesta y mientras seguía besándolo abrió el primer botón y bajó el cierre del pantalón, poco a poco lo descendió dejando expuesto aquella prominente erección. Dejó de besar los labios de Yunho para dirigirse directamente frente a su miembro.

-Amor… no es necesario que… - Yunho se mordía el labio inferior anticipando lo que pronto vendría

-Lo hago  porque quiero probar tu sabor… recuerda que a un hombre embarazado nunca debes decirle que no- decía mientras bombeaba el miembro de Yunho

-¡ahhh!!... Yoochun…

Yoochun estaba arrodillado frente al miembro de Yunho, primero lo bombeo despacio mirando las muecas de placer en el rostro de Yunho, sin dejar de mirarlo comenzó a lamer la punta de la erección haciendo que su novio se excitara más al verlo en aquella posición. Su lengua recorrió varias veces de la base hasta la punta degustando un extraño sabor salado, Yunho posó su mano sobre los cabellos de Yoochun indicándole que lo pusiera dentro de su boca, este no se negó y engullo de una sola vez el miembro de su novio.

-¡¡¡Ahh!!!... así Yoochun…

Las primeras succiones fueron lentas, pero poco a poco Yunho pedía que aumentara el ritmo haciendo que las succiones se volverían más rápidas y profundas, guiaba con su mano el ritmo que deseaba que su novio siguiera.

-Yoochun… yo…

-Yunho… hazlo

Nuevamente las succiones se volvieron más rápidas masturbándolo ha la vez, hasta que el final se veía cercano, Yunho no pudo seguir aguantando el placer que aquella cálida cavidad y aquel musculo le estaban entregando.

-¡¡¡AHH!!!... ¡Yoochun!

Se corrió en la boca de Yoochun, el cual no dudo en tragarse toda su esencia. Se separó del miembro de su novio, el cual callo sentado en la cama tratando de recuperar el aliento por tan buen orgasmo logrado. Yoochun se le acerco y lo beso salvajemente dándole a probar de su esencia, él también deseaba correrse.

-Fue el mejor sexo oral de mi vida

-No fue nada… pero podrías ayudarme con un serio problemita que tengo y que tú eres el único capaz de ayudarme

-¿En serio?... mmm… tienes razón soy el único que te puede ayudar- beso nuevamente los labios de Yoochun quitándose sus pantalones y colocándose rápidamente sobre este- Yoochun… date la vuelta…

Yoochun no dijo nada lo único que deseaba era volver a sentir a Yunho dentro suyo, se giro y levanto sus caderas dándole a su novio una vista privilegiada de aquel lugar tan intimo. Yunho beso su nuca y descendió por la espalda lamiendo hasta llegar a la entrada de Yoochun, pasó su lengua alrededor de esta para poder dilatarla y que no doliera tanto la intromisión.

-Ahhh… mmm… Yunho te quiero dentro pronto… ah

-Con paciencia, no quiero que te duela

Coló un dedo dentro para acelerar la preparación y a la vez pasando su lengua para dejar su saliva en ella. Una mueca de dolor se formo en el rostro de Yoochun al sentir al primer intruso, hace ya más de dos meses que fue su primera vez y después de aquella ocasión no ha tenido relaciones con nadie más, obviamente le volvería a doler como la primera vez, pero sabía que junto con él dolor vendría el placer, un placer único y exquisito.

Un segundo dedo fue introducido moviéndolos en forma de tijeras, gemidos salían de los labios de Yoochun ya no dolía tanto como antes, una extraña cosquilla recorría su espalda entregándole una sensación extraña.

Yunho tan sólo con ver a Yoochun en aquella posición y escuchando sus gemidos, nuevamente su erección volvió a crecer deseando ésta ser rodeada por la calidez que le entregarían las paredes del interior de su novio.

-Yunho… ya… puedes meterlo…

-¿Estás seguro?

-Si… ahhh

Yunho posiciono su miembro frente a la entrada de Yoochun comenzando a introducirse lentamente.

-¡¡ahhhh!!... Yun… ho!!

-ahhh…

Ambos gemían debido a la sensación de poder volverse uno nuevamente, se detuvo cuando su miembro estuvo por completo dentro sintiendo como las paredes lo comprimían deliciosamente. Yoochun ya no quería esperar más, no le había dolido tanto como la primera vez  así que  comenzó moviendo sus caderas incitando a Yunho a que hiciera lo mismo, este al sentirlo no dudo en comenzar con las embestidas.

-Ahh… si… Yunho… más

-Ahhh… Yoochun tan delicioso… Te amo…

Las embestidas se volvieron cada vez más rápidas, Yunho se aferro a las caderas de Yoochun para obtener un mayor impulso y llegar más adentro. Yoochun gemía cada vez más alto, menos mal que la habitación en la que se encontraban quedaba casi al final del pasillo y al ser de día aún todos estaban recorriendo el rancho, sino escucharían sus gritos de placer.

Ambos cuerpos se entregaron al placer de volverse uno, de estar por fin con la persona que amaban haciendo el amor de una forma única y maravillosa.

Yunho se acerco hasta Yoochun para besar sus labios sin dejar de embestir, lo amaba más que a nada en el mundo. Tomo el miembro de Yoochun comenzando a bombearlo para darle un mayor placer, logrando que más gemidos salieran de esos labios rojos y carnosos.

-Yunho… me corro… ahh

-Yo también… ahh

Las embestidas se volvieron frenéticas, Yunho se aferro aún más a las caderas de Yoochun escuchándose el sonido de sus pieles chocar. Una ultima embestida más y el clímax llego a sus cuerpos.

-¡¡¡ahhh!!! ¡¡Yunho!!

-¡¡Yoochun!!

La esencia de Yunho exploto en el interior de Yoochun, mientras que la esencia de este se desperdigo sobre las sabanas.

Ambos cuerpos agotados cayeron sobre la cama respirando agitadamente. Yunho se recostó a un lado de su novio tratando de recuperar el aliento, sus cuerpos sudados y cansados después de haber llegado al mejor de los orgasmos.

-Fue… Increíble… - dijo Yunho mientras miraba a Yoochun

-Si… espero que esta no sea la última vez- respondió con una sonrisa en su rostro

-Es el principio de muchas otras…

Se acerco al cuerpo de Yoochun para rodearlo con sus brazos haciendo que se apoyara en su pecho, tiro la manta de la cama para cubrir sus cuerpos desnudos.

-Creo que necesitaremos una ducha

-Mmm… una ducha… quiero probar hacerlo ahí

Yoochun miro mal a Yunho golpeando uno de sus brazos.

-Pervertido

-Pero tu amas a este pervertido- le dio un corto beso en los labios

-Tonto… Te amo…

-Y yo a ti mi Chunie

Ambos sonrieron para luego volver a besarse y aferrarse con todas sus fuerzas al amor que se profesaban, esta vez si hicieron el amor, esta vez sus corazones estaban conectados a ese sentimiento que los eleva al mismísimo cielo con cada una de sus entregas…

Afuera las nubes cubrieron por completo el cielo, las gotas de lluvia poco a poco comenzaron a bañar los campos del rancho “El Rocío”.


……………………………


Junsu corría y corría sin rumbo fijo, lo único que quería era alejarse de Changmin. Las lágrimas no paraban de caer por su rostro, jamás pensó que estar enamorado pudiera doler tanto, nunca pensó enamorarse de esa forma de una persona que apenas y conocía.
Cayo de rodillas en medio de los pastizales algo lejos de la casona, lloraba lleno de frustración golpeando una y otra vez el suelo.

-Juro que te olvidare… Shim Changmin…

Changmin al escuchar las palabras dichas por Junsu se quedo estático frente a la ducha del baño, le costó procesar la información… es decir… ¿Junsu estaba enamorado de él?... y ¿por qué aquello lo alegro y entristeció a la vez?... no comprendía lo que su corazón sentía...

Cerró la llave del agua y se fue hacia la gran cama para sentarse en ella. Allí estuvo por cerca de una hora con sus codos apoyados en sus piernas y con ambas manos cubriendo su rostro… analizó todo lo que ha vivido con su prometido este último tiempo, la primera vez que se vieron, la visita a la playa, el secuestro de Yoochun y Yunho… todos y cada uno de esos momentos que lo hicieron más cercanos y llego a la conclusión menos esperada… se levanto de la cama y miró hacia fuera… las gotas de lluvia poco a poco comenzaron a caer más fuerte y como era de suponer de seguro Junsu todavía debe de estar en algún lugar lejos de la casa… salió rápidamente en su búsqueda, ya que en el cielo se veía que se avecinaba una gran tormenta.

Las señoras Kim y Shim vieron salir a Changmin de la casa, una sonrisa se formó en sus rostros al ver lo apurado que iba…

-Ves, te lo dije- decía la señora Shim

-Si tenias razón, ¿Dejaste  todo listo?

-Por supuesto, son tan fáciles de predecir, en especial mi hijo

-¡¡¡Ahh!!!

Ambas mujeres gritaban de felicidad juntando sus manos, definitivamente su plan saldría de maravilla, y si todo iba de acuerdo a lo planeado la boda seria más pronto de lo que pensaban.


………………………..


Changmin recorrió casi todos los lugares posibles, pero no lo encontraba por ningún lado, no le importaba estar completamente mojado lo único que en ese momento quería era encontrar a Junsu…

Corría por los pastizales hasta que a lo lejos divisó una figura arrodillada a lo lejos, corrió hasta llegar detrás de esa persona, apoyo sus manos en sus rodillas para poder recuperar un poco de aire.

-Junsu…

Al escuchar su nombre se asusto, Junsu aún arrodillado en el césped giró y levantó su rostro para ver quien lo estaba llamando, sus ojos tristes ni siquiera se asombraron de ver a Changmin ahí parado completamente mojado mientras la lluvia aún no dejaba de caer sobre ambos cuerpos.

-Junsu… mira como estas, ven vamos a casa…

Changmin se puso a su altura y trató de levantarlo, estaba empapado y tiritando por el frio.

-No… quiero…

-¡No seas inconsciente, mírate estas muerto de frio!

-¡No quiero!

-¡No me importa lo que digas, si es necesario te saco a la fuerza de aquí!

-¡¡Noo!! ¡¿Qué haces?!

Changmin sin importarle las pataletas de su prometido lo cargo en sus brazos para llevarlo a algún lugar que los resguardara de la lluvia. Junsu le pega en el pecho y pataleaba para zafarse del agarre, pero Min ni se inmuto, cansado dejo de luchar y apoyó su cabeza en el hombro de Changmin.

-¿Por qué haces esto?... no quiero volver a verte

Junsu decía aquellas palabras con una profunda tristeza, mientras que Changmin cuando las escucho sintió una punzada de dolor en su corazón.

-Para serte sincero… porque estaba preocupado por ti…

-Mentiroso

-No estoy mintiendo… mira ahí hay un galpón donde podemos resguardarnos

Ambos chicos se dirigieron hacia un hermoso galpón de color rojo, algo tradicional en este tipo de ranchos algo americanos. Changmin bajó a Junsu y abrió las puertas, al entrar pudieron ver que había muchos fardos de paja guardados ahí, pero algo particular les llamó la atención, sobre unos fardos había unas mantas y al lado en el suelo una sesta con un poco de comida…

Changmin se acerco hasta las cosas y tomó una de las mantas entregándosela a Junsu.

-Toma, sácate esa ropa mojada y cúbrete con esto- Junsu lo miró con una ceja levantada, ni loco se desnudaba frente a Changmin, pero si no se quitaba pronto la vestimenta de seguro pescaría un resfriado

-Date la vuelta…

-No seas niñita Junsu…

-Pervertido, de seguro esto lo haces para verme desnudo

-No es lo… ahh ya no importa, me daré la vuelta…

Changmin se giro dándole la espalda a Junsu, el cual tímidamente comenzó a desvestirse, la presencia de Changmin lo tenía demasiado nervioso. Por otro lado Changmin mientras le daba la espalda a Junsu tomó la otra manta e hizo lo mismo que su prometido, sacarse las ropas mojadas.

La lluvia se intensifico, ya eran cerca de las seis de la tarde y el viento soplaba intimidante, mientras truenos se podían escuchar a la lejanía. De seguro la tormenta no cesaría hasta después de un buen rato.

Junsu mientras terminaba de desvestirse miró hacia Changmin quien aún le daba la espalda, por poco y se cae al suelo al ver como su prometido se quitaba la polera mostrando aquella espalda tan bien trabajada y esos brazos tan fuertes, inconscientemente Junsu mordió su labio inferior el cuerpo de Changmin era una obra de arte. Se cubrió con la manta su cuerpo desnudo y desvió la mirada para no seguir observando la tentación hecha hombre.

Changmin no se daba cuenta de cómo estaba Junsu tras él, lo único que quería en ese momento era quitarse sus ropas mojadas para no pescar un resfriado.

-Ya… termine de cambiarme- Junsu se cubrió lo que más pudo con la manta algo larga que tapaba perfectamente todo su cuerpo.

-Está bien… - Changmin al girarse quedo sin palabras, su prometido se veía hermoso con aquella manta blanca que más bien parecía una sabana de seda que se adhería perfectamente al esbelto cuerpo del médico, sus mejillas teñidas de carmesí y su cabello algo mojado lo hacían ver hermoso y a la vez muy tierno. Mientras que Changmin aferro la manta que era un poco más pequeña que la de Junsu a su cintura dejando ver su bien tonificado torso, Junsu intentaba no mirar a su prometido si seguían ahí desnudos y solos de seguro sería capaz de cometer una locura.

-Dame tu ropa

Changmin tomó la ropa de Junsu y la suya para colgarlas en unas vigas cercanas y lograr que se secaran aunque sea un poco.

Junsu se sentó sobre unos fardos de paja que al parecer estaban muy bien ordenados, ya que formaban una perfecta cama donde caerían dos personas, esto le extraño un poco pero no le tomó mayor atención.

Changmin se sentó al lado de Junsu quien se alejo un poco para evitar todo contacto corporal, sentía que poco a poco la temperatura estaba aumentando.

-Lo siento…

-¿Ehh?!!

Aquellas palabras tomaron desprevenido a Junsu… ¿Changmin se estaba disculpando?...

-Perdón… ¿Qué dijiste?- Min inevitablemente frunció el seño, no le gustaba repetir las cosas

-cof… lo… cof… siento

Junsu abrió sus ojos a más no poder, una pequeña felicidad comenzó a inundar su corazón, nunca pensó en recibir una disculpa de esa forma menos en un momento como se. Miró a Changmin quien giró su rostro para poder mirarse, ambos sentados sobre los fardos de paja.

-Lo siento… siento haberte tratado de esa forma… es que como veras yo no suelo ser alguien muy expresivo, ni siquiera comprendo mis propios sentimientos… nunca pensé que pudiera causar todas esas cosas en ti…

-Changmin… yo

-Espera déjame terminar, sino digo esto ahora creo que no lo diré nunca… - Junsu no dijo nada y lo miró fijamente, Changmin antes de seguir hablando rasco un poco su nuca - … veras yo… cuando te fuiste me costó salir del shock por todas la cosas que me dijiste, medite todo lo que hemos vivido y compartido este último tiempo… y llegue a una conclusión que desde un principio me negué a aceptar… espero que creas lo que ahora te estoy diciendo, eres la primera persona con la que soy tan sincero… Junsu yo… creo que me estoy enamorando de ti… es más creo que ya lo estoy…

Junsu abrió sus ojos nuevamente… ¿Changmin enamorado de él?... no podía ser si siempre han estado peleando, pensó que este nunca se fijaría en él, que le gustaban más las chicas, que incluso era tan sólo un juego para su prometido… inevitablemente las lagrimas comenzaron a descender por su rostro…

-No me mientas, no juegues conmigo

-Junsu por favor no llores, estoy siendo sincero contigo yo… Te amo- Changmin tomó entre sus manos el rostro de Junsu limpiando con ambos pulgares las lagrimas que no dejaban de caer - créeme por favor…

Junsu al ver aquellos ojos cafés no vio dudas ni mentiras en ellos, sino que tan sólo verdad… una sonrisa se formó en su rostro y una alegría inmensa inundo su corazón, ya que las palabras que jamás pensó escucharía venir de los labios de Changmin al fin fueron dichas…

-Te creo… yo… también Te amo mi jirafa tonta

-jajaja y yo a ti mi delfín nalgón

Junsu hizo un tierno puchero haciendo que Changmin ya no pudiera aguantar más las ganas de besar esos labios tan sexys, esos labios que la primera vez que los besó deseo volver a probarlos. Sus alientos mezclados acercándose para unirse en un tierno beso, sus labios se unieron lentamente buscando el ritmo perfecto, la lengua de Changmin delineo el labio inferior de Junsu para que este le permitiera la entrada, el cual no se negó comenzando una batalla de control entre ambos músculos, sus salivas mezcladas en un beso que se iba tornando cada vez más profundo. Sus cuerpos poco a poco comenzaron a aumentar en calor, el deseo recorría por sus cuerpos deseosos de poder llegar un poco más lejos.

Changmin hizo que Junsu se colocara sobre su regazo haciendo que las piernas de su prometido rodearan su cadera. Coló sus manos bajó la manta recorriendo con sus dedos la piel fría de Junsu, este dejo escapar un gemido que fue ahogado por la profundidad del beso. Sus besos se volvieron hambrientos mordiendo y lamiendo los labios ajenos.

-Ahh… Changmin…

-Lo siento Junsu, pero ya no aguanto

Bruscamente despojo a Junsu de la manta quedando completamente desnudo sobre su regazo, rápidamente las mejillas de Junsu se tiñeron de rojo y más al ver como lo miraba Changmin, una mirada cargada de deseo y un brillo nunca antes visto.

Con sus labios besó toda la piel a su alcance llevando sus manos hasta aquella parte tan bien formada de Junsu, apretó el trasero de su prometido apegándolo más a su cuerpo. Un gemido escapo de los labios del más bajo al sentir aquel apretón y los labios de Min mordiendo uno de sus pezones.

-Ahh…

Necesitaba sentir más a Changmin, así sin pudor alguno lo despojo de la única prenda que lo cubría, ambos cuerpo completamente desnudos frotándose uno contra el otro, mientras la temperatura aumentaba cada vez más en ellos.

Changmin llevo tres de sus dedos a la boca de Junsu sin dejar de lamer aquellos rosados montes, este entendió que era lo que su prometido quería y sin dudarlo los lamio dejándolos bañados con su saliva. Min al sentir que estaban lo suficientemente húmedos los llevo directo a la entrada de Junsu, levanto su rostro y volvió a besar sus labios para distraerlo del inminente dolor. El primer dedo ingreso a aquel estrecho paraje.

-Ahhh… Min…

-Junsu relájate

Min apoyo su espalda en  los fardos tras ellos para atraer un poco más el cuerpo de Junsu hacia él y lograr que levantara un poco más las caderas. El segundo dedo ingreso provocando que más gemidos salieran de los labios de Junsu, pero la erección de Changmin ya no daba más haciendo que un tercer dedo para hacer la dilatación más rápida. Era una extraña sensación lo que sentía Junsu, esos dedos poco a poco le comenzaban a dar una agradable sensación.

-Min… estoy listo

-Está bien… relájate

Junsu asintió rodeando con sus brazos el cuello de Changmin y escondiendo su rostro en el mismo. Changmin perfilo su miembro en la entrada de Junsu comenzando a entrar lentamente.

-¡Ahhh!... duele

-Lo sé, relájate

-¡Ahhh!

Junsu gemía de dolor hasta que el miembro de Changmin estuvo completamente dentro de él. Min se detuvo esperando a que su prometido se acostumbrara pronto a la intromisión, hizo que saliera de su escondite para besarlo, limpio con una de sus manos la lagrima rebelde que bajó por el rostro de Junsu. Este poco a poco se acostumbro a la intromisión, ya no sentía tanto dolor como al comienzo.

-Estoy… listo

-¿Seguro?

-S… i

Changmin comenzó a mover sus caderas lentamente logrando sacar gemidos de los labios de Junsu, quien poco a poco sentía un extraño placer llenarlo en su interior, tener el miembro de Min en su interior era algo demasiado excitante. Deseoso de más comenzó a mover sus caderas cabalgando sobre Changmin.

-Más… Min… ahhh

 -Junsu… eres delicioso… me encantas

Se volvieron a besar mientras las embestidas se volvían cada vez más frenéticas, sus cuerpos sudorosos se entregaban a uno de los placeres más excitantes de la vida. Junsu cabalgaba cada vez más rápido sobre su prometido aferrándose a los hombros de este y sin dejar de besar sus labios.

-Min… ahhh… ya estoy por terminar… ahhh

-Yo también

Changmin rodeo el miembro de Junsu con una de sus manos para entregarle mayor placer, los gemidos de este subieron de tono al sentirse tan bien. Las embestidas se volvieron más frenéticas acercándose al clímax.

-Min… ya…. ¡¡aahhh!!

-¡Junsu!

Ambos cuerpos liberaron su esencia debido al orgasmo que recorrió sus cuerpos. Changmin libero su esencia dentro de Junsu, mientras que este entre sus cuerpos.

Junsu cayó sobre el cuerpo de Changmin aferrándose a su pecho sentados aún en aquel lugar, sus respiraciones agitadas tratando de encontrar el ritmo para respirar mejor. Miradas cómplices y sonrisas bailando en sus rostros.

-Te amo Min… fue maravilloso

-Y yo a ti mi amado doctor… no sabes cuantas veces volveremos a repetir esto

-Me duele, pervertido

-¿En serio? La próxima vez lo haremos con lubricante y así no tendrás escusa

-Tonto…

Junsu le pego en uno de los brazos a Min, quien tomo una de las mantas para cubrir sus cuerpos desnudos y sudorosos.

La tormenta poco a poco comenzó a menguar, única testigo de la entrega de cuatro almas dispuestas a dar todo por el ser que aman, que pasaron por dolorosas circunstancias para lograr estar con el amor de sus vidas, pero que no sabían lo que el destino les tendría deparado, una nueva y difícil prueba a superar….


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1 comentario :

  1. Ambas parejas ya consumaron su amor, pero ahora habertura cual será esa difícil situación a la que se enfrentarán? Haber que pasa...

    Gracias!!!

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