miércoles, 6 de enero de 2016

El Acuerdo. Cap. 11





Yunho pensaba que el desayuno con su madre y con Jaejoong iba a ser incomodo como la mierda, pero se llevó una grata sorpresa. Una vez que Jaejoong se dio cuenta que la madre de Yunho de verdad quería hacer un esfuerzo para llevarse bien con él, el rubio se comportó con mucha dulzura. Para la mitad del desayuno, la señora Jung ya le había pedido al salcor, que la llamara “umma”. El único raro durante la comida fue él. 
Debido a que todavía no controlaba bien las nuevas habilidades mejoradas de su cuerpo, sorprendió a su madre en varias ocasiones. Yunho no se había dado cuenta de esto, debido a que no pasaba mucho tiempo con nadie excepto Jaejoong últimamente y él no sabía mucho de sus hábitos o costumbres para notar algo diferente, pero Yunho había cambiado. No solamente tenía los ojos verdes en vez de su acostumbrado marrón claro, cosa que había sorprendido a su madre cuando la había mirado directamente a los ojos, Yunho se movía a una velocidad increíble sin planearlo ni notarlo, a menos que estuviera hablando con Jaejoong, porque si el salcor necesitaba de su atención, Yunho la enfocaba toda en él. Si bien los vampiros eran conocidos por su velocidad no la utilizaban para cada pequeña tarea, además la de Yunho doblaba la velocidad de la de los demás vampiros. También dobló un par de cubiertos y rompió un vaso al tomarlo para beber algo de jugo. Todo eso cuando Jaejoong tenía su atención en su madre y no en él. Por no mencionar que había escuchado al consejo dirigirse hacia donde estaban, cerca de cinco minutos antes de que se dejaran ver en el rellano de la puerta.

Esa mañana había notado que la única razón por la que se sentía normal, era que cuando estaba con el salcor toda su atención se centraba en él y no en lo que fuera que estaba haciendo.

Yunho salió de su ensimismamiento cuando K levantó la voz para saludarlo, después de que el grupo de hombres en capas rojas hiciera una profunda reverencia ante ellos. Yunho veía las caras de disconformidad en sus rostros, pero la mueca parecía ser permanente desde que él fue declarado nuevo rey, así que no le prestó atención.

 - Sus majestades; madame, buenos días. – Saludo K con un tono cortes   esperamos no haber interrumpido su desayuno, tratamos de acercarnos   cuando estuvieras terminando…

 - ¿Qué necesitan? – preguntó Yunho cuando su madre y su esposo   terminaron de saludar a los recién llegados.

 - Nos gustaría discutir con usted los temas que teníamos que tratar el   día de ayer y que no se pudo llevar a cabo al final… - respondió K

Yunho tenía muy pocas ganas de hablar de cuales fueran los temas que querían tratar, pero suspirando asintió. El moreno sabía desde el principio que ser rey no sería solo juegos y beneficios.

 - Lo seguimos a su despacho entonces, su alteza.

 - No. Escucha, no puedo estar lejos de Jaejoong… la sola idea hace que   se me erice la piel, así que podemos discutir lo que sea que quieren discutir, mientras seguimos a Jae por la casa… quiere redecorar, para sentirse más a gusto.

La reacción fue instantánea, el grupo entero intercambió miradas significativas, que le decían a Yunho que estaban hablando mentalmente. Después de unos segundos de silencio, K se dignó a incluir a Yunho en el detalle esencial de la conversación mental.

 - ¿Redecorar, su alteza?

 - Si, quiere tener un ambiente más… natural. Así que va a ver unas  plantas aquí y allí, para que se sienta más en casa.

 - Su alteza – se adelantó Bi – Este es el castillo de la familia real  de los vampiros… llenarlo de plantas como si fuera un bosque… no parece correcto, su majestad. – terminó el consejero usando el mejor tono de respeto que pudo encontrar dentro de sí.

Yunho se levanta y sonríe de manera amigable. Sinceramente no quiere problemas con estos hombres, pero parecen determinados a llevarle la contraria en todo lo que él decide. No es que él no entienda que no tiene la educación de un rey y que tal vez no está haciendo las cosas de la manera más debida, pero cuando aceptó este puesto decidió que haría las cosas que se sintieran correctas para él. No haría nada que lo hiciera sentirse incomodo o mal consigo mismo. Ignorar las necesidades de Jaejoong lo hacía sentirse definitivamente incómodo. 

 - Mira… entiendo tu punto, pero dudo que un ambiente con plantas   insulte a nadie.

 - Pero quizás no sería apropiado para cuando reciba visitas de las   familias más importantes de la comunidad y…

 - No creo que reciba muchas visitas de esas familias que estas   mencionando, y si las recibo y no les gusta lo que ven, se pueden   ir. La última vez que revisé mi libro, los hogares de las personas   son decorados de acuerdo a los gustos del dueño. Jaejoong es uno de   los dueños y yo el otro, y a mí no me molesta darle gusto. Ahora que   si lo que les preocupa son sus habitaciones personales, no se   preocupen, que esas no serán tocadas. – terminó Yunho en el tono más   amable que pudo. De verdad que no quería pelear, pero tampoco iba a   ceder en esto.

Yunho siente como la suave y cálida mano del salcor se desliza dentro de la de él e inmediatamente se da vuelta para mirarlo. Jaejoong desliza su otra mano por el brazo del vampiro, en una caricia reconfortante y apaciguadora.

 - Yunho… está bien si es solo nuestra habitación, no tienes que   preocuparte por eso…

 - No, no está bien. No te preocupes… te dije que esta era tu casa, y   lo es.

Jaejoong simplemente le sonríe y asiente hacia él. Jaejoong de verdad quiere sentirse más como en su casa, pero las miradas que esos vampiros le están dando a su Yunho, no le agrada y quiere que se acaben. No es que Jaejoong les tenga miedo a esos vampiros, sino que simplemente no quiere que Yunho comience a verlo como una molestia que solo le trae problemas.

 - Su alteza…  - comenzó de nuevo Bi, pero K apoya una mano en su   hombro y con su mirada fija en Yunho hace una reverencia.

- Su alteza tiene toda la razón… no escuchará más acerca del tema de nosotros. – dice K

Yunho asiente y tira de Jaejoong suavemente para que se ponga de pie y le hace señas a su madre, que había sido una observadora silenciosa hasta entonces, para que se acerque hacia ellos. Yunho toma la mano de su madre y le habla en voz baja.

 - Madre, acompaña a Jaejoong a que arregle este lugar como le parezca.  Yo estaré justo detrás de ustedes con ellos, ¿Si? – le pide Yunho a   la pequeña mujer que asiente.

 - Claro, ¿Pero no necesitamos ir a buscar las plantas de las que   hablabas a algún lado? – preguntó Jihye confundida.

Yunho le sonríe a Jaejoong que le sonríe en respuesta y se gira hacia su madre política.

 - Yo te enseñaré, umma… ven.

Yunho deja ir las manos de los dos y le hace una seña al consejo con la cabeza para que lo sigan. Después de intercambiar una mirada entre ellos, algo que Yunho comenzaba a notar como una costumbre, los vampiros siguieron al rey y a su familia. Mientras Jaejoong estaba ocupado encargándose del pasillo que era lo suficientemente espacioso para que entraran todos cómodamente, Yunho se gira para mirar brevemente a K.

 - Dime, que es lo que necesitan discutir conmigo. – instó Yunho al vampiro

 - Lo primero que queríamos discutir era su horario y el de el Iirie,   su alteza. Ya hemos reformulado su horario como nos pidió y los   tutores están listos para comenzar hoy mismo con las lecciones. Debido a que hemos acortado las horas de la noche a la mitad, tomará unos seis meses finalizar su entrenamiento, su alteza.

Yunho asintió hasta que algo se coló en su cerebro.

 - Espera… ¿Discutir el horario de Jaejoong? ¿Él también tiene horario? – preguntó confundido

 - Si, su alteza. El también tendrá tutores que se encargaran de instruirlo en historia de nuestra gente, nuestros modales y costumbres. Nuestras creencias y pensábamos que algo de defensa personal estaría bien, pero lo vamos a cancelar hasta que usted se sienta cómodo con gente a su alrededor. – respondió K mientras lo seguían al comedor, dejando detrás un pasillo cubierto de enredaderas y plantas que olían muy bien.

Yunho entendía la importancia de que Jaejoong aprendiera esas cosas, pero había un pequeño detalle.

 - De acuerdo, me parece bien. Pero vamos a tener nuestras lecciones al mismo tiempo, en la misma habitación. De otra forma no podré hacerlo.

 - Lo arreglaremos al instante, su majestad – respondió K antes de girarse para hablar con Kibum.

Este asintió a la orden de K y se fue en dirección del pasillo de nuevo. Yunho había escuchado a la perfección la orden de buscar un salón espacioso, como si lo hubiera gritado, pero no comentó nada al respecto.

 - Otra cosa que nos gustaría tratar con usted, su alteza, es el alojamiento de su madre… - comenzó K mirando a la pequeña mujer que estaba encantada de que Jaejoong hizo crecer en uno de los jarrones colgados en lo alto una especie de catara de la flor favorita de Jihye que caía hasta el suelo – Sabemos que tiene su propia casa, pero creemos que su por su seguridad sería mejor que viniera a vivir aquí. Después de todo, ella es un miembro de la familia real ahora…

Yunho sonrió al oír aquello. Su madre era de la realeza ahora, que jodidamente inesperado. Pero tenían razón en aquello de que su madre no estaba a salvo sola. Yunho había sido un soldado esos dos años obligatorios y había visto lo que eran capaces de hacer los demonios y los trols con sus víctimas, Yunho no quería eso para su madre.

 - Hablaré con ella, para que se quede con nosotros. – respondió Yunho viendo a Jae hacer crecer un árbol en una de las esquinas de la sala.

 - Muy bien, su alteza. ¿Tiene algún otro familiar del que debamos saber? – preguntó K

 - No. Solo somos mi madre y yo. – respondió Yunho guiando al consejo hacia otra habitación guiado por Jaejoong y su madre.

 - Hablaremos con el capitán Choi entonces, para que tenga listos algunos hombres  que acompañen a su madre a buscar sus pertenencias, su majestad.

 - De acuerdo…

K hizo una señal con la cabeza hacia otro de los hombres, que se fue en otra dirección. Después de eso, hubo un silencio de algunos segundos que hizo que Yunho se girara a mirar al hombre. K levantó la mirada y le sonrió un poco a Yunho.

 - El siguiente tema, su majestad… es… algo más delicado…

 - Dime.

 - Pues… queríamos saber acerca de sus futuros… herederos, señor.

Yunho deja de caminar y se gira hacia los hombres enarcando las cejas. Seguramente estos tipos no iban a querer supervisar sus sesiones de sexo con Jaejoong, para comprobar que lo haga “apropiadamente” o alguna mierda de esas ¿Verdad?

 - ¿Qué es lo que quieres discutir respecto a eso? – pregunta Yunho dejando claro en su tono que el tema no le está gustando mucho.

 - Solamente queríamos saber si es que usted ha hablado con el Iirie, para preguntarle cómo funciona… si es que necesita un tratamiento especial, si puede ocurrir en cualquier momento o en algún momento en específico, si hay alguna forma de saber qué beneficios tendrá el feto al nacer… en fin… que es lo que nos espera, su alteza.

Yunho se queda mirando a K desorientado. No se le había ocurrido pensar que tal vez Jaejoong necesitara algo más que los de su especie, pero en ese momento al mencionarlo tenía sentido que Jaejoong tuviera un metabolismo diferente y quizás por esa razón necesitara tratamientos diferentes.

 - No, no le he preguntado, pero lo hare  y en cuanto lo sepa te lo diré. – respondió el moreno al final.

 - Se lo agradezco, su majestad – respondió K con una leve reverencia

 - Está bien. ¿Necesitan algo más de mí? – pregunta Yunho girándose de nuevo en busca de Jaejoong, quien sigue en la nueva habitación con su madre política.

K niega con la cabeza.

 - No, su majestad. Eso es todo por ahora, volveremos a buscarlo cuando sea necesario. Si nos disculpa…

Una vez que Yunho asintió en su dirección, el consejo se fue entre un susurro de túnicas. Respirando profundo Yunho se acercó al salcor y lo agarró desde atrás por la cintura. La mano de Yunho temblaba, pero lo había ocultado lo mejor que podía. Simplemente unos diez minutos sin sentir a Jaejoong y su cuerpo parecía dispuesto a romper lo que sea o a quien sea que lo mantenía lejos del rubio. Las reacciones de su propio cuerpo lo asustaban, pero el salcor había dicho que estaría bien, así que confiaba en que las cosas no se fueran de las manos. Confiaba en la palabra de Jaejoong. Cuando inhaló el aroma de la piel de Jaejoong, su cuerpo se relajó un poco más y levantó la mirada para encontrarse con la de su madre.

 - Umma… necesito que vengas a vivir aquí, con nosotros. Será mucho más   seguro… K me dijo que unos guardias te acompañaran para que estés   completamente segura. – le comentó Yunho mientras Jaejoong aferraba   las manos que se aferraban a su cintura.

 - Si tú crees que es necesario… pero no quiero que nadie tome mi casa. Aún no me creo que esto sea verdad, así que si nos echan de aquí, quiero tener un lugar al que regresar. – murmura Jihye

Yunho ríe y asiente. De todas formas la casa de su madre les pertenece, ya que su padre compró la tierra y construyó la casa antes de morir. Una hora más tarde de recorrer la casa, haciendo que todo pareciera un raro pequeño bosque, su madre se fue acompañada de cuatro guardias que la ayudarían a mover sus cosas, esa misma noche si era posible. Yunho llevó a Jaejoong a su habitación y se sentó con él en su regazo. Tenían que ir a sus clases en una hora, pero la pregunta sobre los niños le había dejado la duda bastante presente.

 - Jae…

Jaejoong estaba muy preocupado besando cada expansión de la piel dorada en su cuello que podía encontrar, para prestarle ninguna atención. Yunho sonrió al darse cuenta que el rubio había utilizado su magia para quitarse la poca ropa que traía encima y se encontraba completamente desnudo en su regazo.

 - Jaejoong… tengo que preguntarte algo…

 - Ummm…

Yunho sonríe cuando el rubio lo empuja para que caiga de espaldas en la cama en la que estaban sentados, y no es una sorpresa para nadie en la habitación cuando se encuentra a si mismo tan desnudo como el día en que nació. Pero de verdad tiene que saber, así que insiste.

 - Jae… Quiero preguntarte por los bebés…

Eso llama la atención del rubio que deja de besarlo y se sienta sobre su abdomen desnudo y todo enrojecido por el deseo.

 - ¿Qué bebés, Yunnie? – pregunta el salcor con expresión confundida.

 - Los que tendremos… quiero saber… ¿Cómo tienes a los niños? ¿Puede ser en cualquier momento? ¿Necesitas algún cuidado especial? ¿Cuánto tarda? Algo…

Jaejoong sonríe y alza la mano para acariciar el rostro de su vampiro.

 - No, no podemos reproducirnos en cualquier momento. Siempre es en primavera… en primavera estamos fértiles. Pero solo concebimos si es que lo deseamos, de otra forma no ocurre. Considerando todo el sexo que tenemos para vivir, imagina lo que nos ocurriría en primavera si todo lo que necesitáramos fuera semen… Ya habríamos poblado el mundo. – Bromea el rubio dejándose caer sobre el pecho de su vampiro para poder sentir su calor y su olor.

Yunho acaricia distraídamente toda la extensión de piel que puede tocar, pensando. Pero antes de que pueda preguntar nada más, el rubio vuelve a hablar.

 - Cuidados… necesito que alguien de mi gente traiga a la criatura al mundo. Solo nosotros podemos hacerlo... Y dura lo mismo que el de ustedes, seis meses.

 - ¿De cómo saldrá siendo yo un vampiro y tu un salcor no tienes ni idea verdad? – pregunta Yunho

 - Hermoso… saldrá de mí, así que será hermoso.

Yunho se carcajea y se gira en la cama, dejando a Jaejoong debajo de él. El rubio lo mira juguetonamente y Yunho le sonríe.

 - Tienes razón… hermoso es todo lo que puede ser…

Y bajo la cabeza para capturar los labios de su esposo.




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Continuara \\(^_^)//...

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Gracias…
 

5 comentarios :

  1. Que mi en como jae solo se embaraza en primavera y si ambos lo desean ** asi no tienen q cuidarse con métodos anticonceptivos o.o jae tiene razón sus bebes saldrán hermosos ^^

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  2. Jae y la mama de Yunho se llevan muy bien,nada mas estaba poniendo a prueba a Jae,Yunho no se quiere despegar ni un segundo de Jae tomaran sus clases juntos,Jae solo se puede embarazar en primavera y solo si el quiere,sin duda sus bebes serian hermosos

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  3. a que Jae tan modesto serán hermosos por que saldrán de el pero si los dos son muy bellos no se espera menos de su hermosisimo bebo
    Gracias

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  4. Claro que hermosos, aunque salgan de Jae, y eso a Yunho le encanto.

    Gracias!!!

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  5. Jajaja La cara de Jae en "¿Qué bebés..."? Coso, pues esos hermosos, fuertes y poderosos Vampisalcors que encargarás la primavera entrante😉 creo saber como se llamará en primogenito😁😁😁.

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