viernes, 15 de enero de 2016

El Acuerdo. Cap 19





Por unos momentos que le parecieron eternos, Yunho no pudo hacer nada más que parpadear ante los cientos de hombres y mujeres desnudos que de repente  parecieron delante de sus ojos. Todos ellos increíblemente hermosos físicamente, todos ellos mirándolo con curiosidad de arriba abajo. Lentamente, sintiéndose de repente extremadamente expuesto, Yunho llevó una mano hacia su entrepierna para cubrirla de la mirada curiosa de los salcor. Yunho podía escucharlos murmurar entre ellos y señalarlo, alguno incluso mirándolo con recelo y alejándose de él.



Jaejoong notó lo incomodo que se encontraba de repente su esposo, así que se acercó hacia el para poder abrazarlo. Cubriendo con su cuerpo al vampiro y aprovechando la posición para poder susurrar en su oído.


 - No te preocupes y no te cubras… Estás en casa. En casa no hay nada  más natural, es lo que es... educado.


Yunho suspiró profundamente. Jaejoong había aprendido a usar ropas entre la gente de Yunho, él le debía la misma cortesía a su esposo ya que le habían permitido la entrada a su territorio. Yunho asintió suavemente para que Jaejoong lo sintiera. El rubio se despegó de su esposo y tomo su mano para caminar en dirección hacia el resto de su gente. Sin embargo no dieron más que un par de pasos cuando la misma mujer que le permitió la entrada al vampiro, se interpusiera en su camino.


 - ¿Dónde vas Jaejoong? – pregunta en un tono suave y calmado de voz.


 - Vamos a ver a Hara… se lo habíamos mencionado…


 - Aún no puedes verla. Necesitamos hablar contigo, con tu primo y con  Yoochun primero. El vampiro debe esperar aquí. – respondió la mujer  en el mismo tono suave


Jaejoong comenzó a adelantarse para protestar, pero Yunho tiró con suavidad de su mano, deteniéndolo. El rubio se giró a mirar a su esposo, quien negó lentamente con la cabeza.


 - Ve. Yo te espero aquí…


El salcor rubio sostuvo la mirada de su vampiro unos momentos, sintiéndose algo dudoso de hacer lo que se le pedía, pero entonces su Yunho le sonrió y Jaejoong decidió obedecer. Sin decir nada más siguió a un grupo de salcor, entre ellos su propia madre y el YooSu, adentrándose entre los arboles fuera de la visión del moreno.


Por unos momentos Yunho no prestó atención a sus alrededores, demasiado ocupado pensando en que de nuevo tenía que dejar que Jaejoong se fuera hacia donde él no podía seguirlo, pero unos momentos después un gemido profundo a su derecha lo sacó de su ensimismamiento. Yunho miró a su alrededor y se dio cuenta que mientras algunos salcor todavía lo estaban inspeccionando como a un objeto raro en una tienda, la mayoría de ellos había vuelto a ocuparse de sus asuntos. Y esos asuntos eran tener sexo aparentemente.


El nivel de incomodad del vampiro, que había bajado considerablemente, volvió a subir a tope muy rápido. Los salcor se habían despejado por la especie de claro de bosque en la que Yunho se encontraba y sin ninguna vergüenza, había parejas tanto de hombres y mujeres como de hombres con hombres y mujeres con mujeres teniendo sexo en distintas posiciones, algunas de las cuales Yunho ni siquiera conocía hasta ese momento, y no es que el fuera un casto vampiro.


El moreno se quedó unos momentos parado allí perplejo y sin saber cómo reaccionar ante la bizarra situación en la que se encontraba. Hombres y mujeres salcor teniendo sexo abiertamente frente a él y todo el mundo, sin ningún pudor o vergüenza, lo cual era completamente normal si lo piensas por el lado de que estas criaturas vivían de eso, pero Yunho realmente no estaba en condiciones de pensar racionalmente en ese momento. Y lo peor de todo es que, siendo hombre, los evidentes sonidos de sexo a su alrededor estaban empezando a despertar su propia erección.


Completamente avergonzado por la situación, se obligó a sí mismo a recordar que Jaejoong tenía ocho hermanas y que quizás esas hermanas estaban ahora mismo allí, teniendo relaciones sexuales salvajes justo frente a su nariz. Presentarse frente a su familia política por primera vez completamente desnudo era una cosa, pero completamente desnudo y encima excitado… nop. No iba a hacer eso. Así que cerrando los ojos firmemente se obligó a pensar en cuanta cosa repulsiva se le cruzó por la mente. Le tomó unos minutos controlarse al completo, porque las cosas no dejaban de suceder a su alrededor, pero finalmente pudo matar su erección al final.


 - ¡Hey, vampiro! ¿Qué significa eso?


Yunho abrió los ojos para encontrarse frente a él a un salcor macho, su rostro era más femenino que masculino, pero su muy desnudo cuerpo era evidentemente el de un hombre. Tenía el cuerpo de un rojo vivido y portaba una expresión irritada justo en ese momento.


 - ¿Eh? ¿Qué cosa? – preguntó Yunho desconcertado, porque no recordaba  haber hecho nada ofensivo.


 - ¡Eso! ¿Qué significa eso? – pregunta una vez el hombre cruzándose de  brazos y señalando con la barbilla hacia el miembro de Yunho.


El vampiro bajó la mirada rápidamente para chequear una vez más que sí pudo controlar su cuerpo por completo, y luego levantó la vista una vez más confundido.


 - No entiendo a qué te refieres… - explica el moreno.


El salcor hace girar sus ojos en un gesto molesto, como si Yunho estuviera actuando como idiota a propósito.


 - ¿Estas tratando de insultarnos aquí? Digo, sé que eres un vampiro,  pero si vienes a nuestro hogar como la pareja de uno de nosotros, lo  menos que puedes hacer es mostrarnos cortesía.


Yunho se queda boquiabierto y sin saber que decir, comenzó a mirar a su alrededor. Varios salcor estaban mirándolo fijamente con gesto molesto, aunque sin dejar de hacer sus cosas.


 - Claro que no estoy tratando de insultarlos. Al contrario, estoy  tratando de ser tan respetuoso como puedo… no entiendo que fue lo  que lo ofendió…


 - ¿En serio? ¿Jaejoong no te enseño la mínima etiqueta a tener en  consideración?  


 - Yo… este… no tengo idea…


 - ¡Estás flácido! ¡Cómo te atreves!


Hubo un momento de completo silencio por parte del vampiro que fue llenado únicamente por los gemidos a su alrededor.


 - ¿Eh?


 - ¿Estas queriendo insinuar que no somos lo suficientemente atractivos  para ti? ¿O tal vez que vernos tener sexo justo frente a ti no es  sensual? ¿Estas insinuando que no somos sexys?


 - ¡Claro que no! Son salcor por el amor de los dioses, por supuesto  que son muy sensuales.


 - No me digas, entonces ¿cómo puede ser que no tengas una erección?


Yunho se sentía justo como ese libro escrito por humanos, Alicia en el país de las maravillas, aunque esta era una versión mucho más adulta que la original.


 - Yo me obligué a no tener una porque pensé que sería irrespetuoso  hacer eso frente a ustedes…


Entonces era el salcor el que parecía no entender de qué demonios hablaba el vampiro. Era como si se estuvieran tratando de comunicar, pero uno hablara en inglés y el otro en japonés.


 - ¿Por qué diablos creerías que es irrespetuoso tener una erección?  ¿Qué clase de pensamiento es ese? ¿Estás diciendo eso simplemente  para poner una excusa?


 - ¡No! De donde vengo no está bien ver a alguien tener sexo y mucho  menos tener una erección por ello…


El salcor pelirrojo pareció aún más perplejo si es que era posible.


 - ¿Por qué no estaría bien?


 - No es cortes…


 - Pues aquí si lo es. Y… bueno, al menos sé que no estabas mintiendo.  


Yunho abrió la boca para preguntar a qué se refería, pero simplemente tuvo que seguir la mirada del salcor hacia su entrepierna y lo entendió. Al no prestar atención a mantener el control de su cuerpo, su erección había vuelto una vez más. Por primera vez el salcor sonrió complacido.


 - No está nada mal, vampiro… nada mal.


 - ¿A qué no, Heechul? Mi compañero es asombroso…


Yunho levantó la mirada para ver volver a su Jaejoong con el resto de los salcor que se lo habían llevado a lo profundo del bosque. Yunho se sintió instantáneamente aliviado al volver a ver a su rubio y en cuanto estuvo lo suficientemente cerca lo tomo entre sus brazos con firmeza. No es que no pudiera estar sin su esposo unos minutos sin perder los papeles, sino que el ambiente era de lo más incómodo para el moreno y ver la hermosa cara familiar de su esposo lo tranquilizaba enormemente.


 - Pues no sé cómo lo usa, pero de que el material es bueno, lo es. –  respondió el colorado sin quitar la mirada de la erección del vampiro.


 - Lo usa de maravilla, puedes creerme. – comentó su esposo apoyando su espalda contra su pecho, cubriéndolo de la mirada de los demás con disimulo – sabes que nunca miento al respeto.


Mientras su esposo se reía con el salcor de cabellos rojos, Yunho notó que Junsu y Yoochun también habían vuelto y que había decidido unirse a la fiesta que estaba teniendo lugar a su alrededor. De repente apareció la madre de Jaejoong y les hizo una seña con la cabeza para que la siguieran. Jaejoong se despidió del salcor que se fue a buscar un amante y junto con Yunho siguieron a la alta rubia.


 - ¿Qué te dijeron allá? – preguntó el vampiro en un susurro a su rubio


 - Me interrogaron sobre mi vida contigo. Si eras bueno conmigo, si  dejabas que alguien más beba mi sangre, si me dabas el suficiente  sexo para vivir cómodamente. Esa clase de cosas. Interrogaron a Su y  a Chun lejos de mí, para ver si nuestras historias coincidían.


Yunho no se sintió ofendido por la desconfianza, sino que estuvo feliz de que cuidaran de su esposo de esa forma. Además, con el historial que había entre ambas razas, había sido generoso que lo dejaran entrar en el lugar donde vivían. Sin darse cuenta, Yunho y Jaejoong habían seguido a Chaerin hasta un enorme árbol en el que una salcor de aspecto frágil estaba sentada, acompañada de otra mujer.


 - Aquí esta Hara. Pregunten lo que necesiten. – Chaerin simplemente  desapareció en el aire después de decirles eso.


Yunho levantó la mirada para ver como Hara bajaba con lentitud con ayuda de las ramas y de la salcor mujer que la acompañaba. En cuanto estuvo en el suelo, Jaejoong se acercó para poder abrazarla y luego darle un beso cálido en los labios. A Yunho no le hizo mucha gracia, pero sabía que tenía que aprender a comprender las costumbres de la raza de su esposo. Si Jaejoong se adaptaba a las reglas de su pueblo, él se adaptaría a las del pueblo del rubio.


 - Jung Yunho… - la suave voz de la frágil salcor lo llamó


 - Oh, lo siento. Es un placer conocerte… - Yunho se acercó para poder  saludarla de mano. La salcor sonrió suavemente.


 - Veo que la arrogancia de los reyes no te ha tocado aún…


 - Espero que nunca suceda – respondió el vampiro sonriendo levemente.


Con una sonrisa propia, Hara los guió hasta la sombra del árbol donde hizo un gesto para que se sentaran con ella. La mujer que la acompañaba se sentó a su lado, justo enfrente de Yunho y Jaejoong.


 - Presumo que vienes a verme por esas adorables marcas en tu espalda,  ¿verdad Jaejoong?


El rubor de felicidad en las mejillas de su esposo cuando Hara mencionó las alas en su espalda, hizo que Yunho quisiera sonreír como un idiota. Jaejoong se veía tan adorable, que era difícil no tomarlo justo donde estaba. Aunque por lo que había visto hace unos minutos, a Hara tal vez no le molestara.


 - Si… como imaginaras, no tengo idea de que esperar de este bebe. No  sé de qué raza será, no sé cómo cuidar de él apropiadamente.  Nuestras razas tienen debilidades con las que tenemos que tener  cuidado… Yunho y yo estamos asustados.


Hara simplemente asintió lentamente, antes de cerrar los ojos y extender la mano hacia el vientre de Jaejoong. Yunho notó que la salcor comenzó a murmurar en un tono de voz inaudible y que su cabeza se movía levemente en diferentes ángulos, como tratando de oír algo que estaba siendo susurrado. Jaejoong extendió una mano hacia él, que Yunho tomó entre sus dos manos y apretó con firmeza para darle apoyo a su rubio. Si bien ambos estaban felices por él bebe que venía en camino, también estaban extremadamente preocupados por el bienestar de la criatura.


La mano de Hara resbala lentamente del abdomen aún plano de Jaejoong, pero sus ojos siguen cerrados, concentrada en lo que sea que está escuchando. Cuando finalmente abre los ojos, parece que estuviera tan cansada como si hubiera hecho una maratón en esos escasos minutos.


 - Estos son especiales… muy especiales…


Yunho intercambio miradas sorprendidas con su esposo, antes de dirigirse hacia la oráculo.


 - ¿Por qué estás hablando en plural?


 - Porque hay dos criaturas dentro de Jaejoong. Ambos diferentes, pero iguales.


Yunho escuchó al rubio jadear junto a él, pero no se giró a mirarlo, porque estaba muy ocupado tratando de hacer que su mente procese la nueva información. Dos niños… o niñas. Yunho había ido en busca de Hara preparado para escuchar muchas cosas, pero no eso. Esa nueva información lo tomo por completo por sorpresa. Cuando el vampiro logró volver a articular palabra, levantó la mirada hacia la salcor. 


 - ¿Qué quisiste decir con diferentes pero iguales?


 - Ambos serán mitad salcor y mitad vampiro, aunque uno tendrá más de  una raza que de la otra y viceversa. Pero ambos compartirán una  magia muy grande, serán dos caras de una misma moneda.


 - ¿Estarán sanos, Hara? – preguntó Jaejoong lleno de preocupación.


 - Serán sanos y fuertes. Pero para que eso se haga realidad, tu esposo  debe cuidarlos muy bien. Tanto a ti como a ellos.


 - Lo haré. – respondió Yunho al instante.


Hara volvió a extender la mano hacia el abdomen de Jaejoong y lo acarició unos momentos antes de levantar la mirada.


 - Me temo que deberás beber sangre al menos una vez al mes para tus  bebes, Jaejoong. Sé que no suena bien, pero es lo que tendrás que  hacer por el bienestar de ellos.


 - Lo que sea… - asintió Jaejoong sin vacilar.


 - Tendrá que ser la sangre de tu esposo. Para que sean fuertes,  deberás alimentarlos con la sangre de tu esposo. No demasiada tú sabrás cuanta. Ellos te lo dirán…


Jaejoong miró a su vampiro que simplemente asintió, diciéndole tan solo con la mirada que no iba a haber ningún problema con ese aspecto.


 - Lo siento, pero no hay nada más que pueda decirles… lo demás tendrán  que aprenderlo una vez que los niños nazcan. A los dioses no les  gusta explicar todos sus secretos…


Jaejoong se tiró inmediatamente a los brazos de su esposo y lloró. Yunho no se preocupó porque sabía que las lágrimas del rubio eran de felicidad, no de tristeza. El vampiro miró al oráculo y le dijo un gracias silencioso. Ella sonrió complacida y asintió sin decir nada.




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7 comentarios :

  1. OMG <3 dos babys *.* como tomara jae la sangre de yunho? Le saldrán colmillos? Los bebes podrán salir a la luz del sol? Que hermoso momento ^^ me dio risa todo lo q tuvo q ver y vivir yunho en el rato que se quedo solo y heechul mirandole ahi abajo y opinando jajaja. Muchas gracias por los caps amiga querida <3

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  2. Son 2 los bebes que tendra Jae,que lindo ahora Yunho los cuidara mucho,pobre Yunho lo que tuvo que pasar en el bosque ya que elno esta acostumbrado a ello,pero ya sabe sobre sus bebes asi que valio la pena

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  3. Omo por Dios el Yunjae va a tener dos babys hermosisimos como ellos omo enserio pobre Yunho lo que tuvo que padecer Yunho cuando jaejoong lo dejo solito y cuando no heechul siempre tan directo jaja me mate de la risa me pregunto que pasará ahora en adelante. Gracias amix por actualizar estaré esperando la continuación bye bye ...

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. que emoción serán padres de gemelos de seguro hermosisimos
    Gracias

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  6. Gemelos! Diferentes, pero iguales. Ahora a cuidarlos aun mas, los demonios son un peligro.

    Gracias!!!

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  7. Esto si que es sorpresa(^.^)aunque era obvio al ser DOS ALAS(^.^) que bueno que son augurios buenos¡¡¡ el YunJae y su gente deben celedrar. Aunque eso de las dos caras de la moneda me suena a que puede que haya un gemelo "malo" nonono que sea uno Como Yunho Aguerrido, fuerte, leal y contundente y otro tierno, afable y caritativo😊 ooohh que emoción. Jaja Ese HeeChul siempre poniendo la cosa tensa jajaj le puso las peras a cuarto al pobre Yunho😊😊

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